Valle de Guriezo

El Valle de Guriezo, la zona baja de la cuenca del río Agüera, se encuentra lindante con Vizcaya y Castro Urdiales, en  Cantabria. Desde el pueblo de Agüera, el río homónimo atravieza un encantador y amplio valle hasta su desembocadura en El Pontarrón, dando origen a la Ría de Oriñón.

Vale aclarar que Guriezo es un conjunto de 24 barrios que se hallan diseminados por la llana del valle y las laderas contiguas. Entre las entidades de población que más se destacan se hallan El Puente, la capital del municipio, y Trebuesto, uno de los barrios de mayor población que sirve de acceso al embalse del Juncal.

El patrimonio natural y cultural de Guriezo es muy variado. Uno de sus principales atractivos es el Pico las Nieves (778 metros), que alberga en su cima a la ermita del mismo nombre. En todo su entorno existen diferentes restos de monumentos megalíticos, como el menhir del Ilso de Lodos y un túmulo situado en las proximidades. Otro paraje de especial encanto es el Embalse del Juncal, ubicado en las elevaciones que existen al sur del valle. También pueden encontrarse diversos vestigios megalíticos en la divisoria con el municipio de Castro Urdiales.

En cuanto al patrimonio histórico-artístico, merece la pena destacar la iglesia de San Vicente de la Maza, construcción del siglo XVII que está ubicada en mitad del valle, circunscripta por un frondoso encinar. Otro sitio de especial interés es la Ferrería de Laiseca, aunque no puede visitarse debido a que es una propiedad particular. También, puede apreciarse la arquitectura popular de este valle, cuyas casas son de un estilo muy pintoresco y típico de la zona de Cantabria  más allá del Asón.

Una de las excursiones más recomendadas es la subida al Pico las Nieves (778 metros), la cima más alta del valle, a través de la ruta que comienza en el barrio de Landeral.

Otro itinerario interesante es el del Embalse del Juncal, paraje que sobresale por su gran belleza natural y absoluto sosiego. Para acceder a él, es necesario tomar la pista que sube desde Trebuesto y que discurre por bonitos parajes agrestes. Esta ruta, que recorre el trazado original del canal, es un tanto dificultosa debido a que hay que caminar por laderas peñascosas con precipicios de gran altitud y algún túnel que conduce a sitios un tanto peligrosos.

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Cañete la Real

Cañete la Real puede ser considerado como el destino ideal para disfrutar de la naturaleza en su más puro estado, combinado con el encanto que transmite su patrimonio histórico y monumental.
La Sierra del Padrastro, de gran valor ecológico, domina su entorno natural. Estña habitado por numerosas especies animales y vegetales, conformando así un escenario estupendo para la práctica de deportes, tales como parapente, espeleología, senderismo, escalada o bicicleta de montaña. Aquellos que practican parapente, seguramente no querrán perderse la oportunidad de saltar junto al cementerio del pueblo. En tanto que quienes prefieren la escalada, la Sierra del Padrastro y “La albacara”, son de cita obligada. 
De sus monumentos sobresalen las casas señoriales, propias de los siglos XV y XVIII, la Iglesia Parroquial de San Sebastián, que se caracteriza por su portada barroca, el Convento de San Francisco, edificio levantado en el siglo XVII, el Monasterio del Santísimo Sacramento de las Monjas Carmelitas, datado en el siglo XVIII, las torres defensivas de Ortegícar y Atalayón y los restos del castillo Hins Canit, de origen árabe.
Con respecto a su artesanía, los visitantes suelen preferir comprar los tradicionales azulejos decorados, al igual que productos de repostería hechos por las monjas de clausura.
Para degustar lo mejor de su gastronomía, sólo tenemos que probar la carne guisada con cebolla, la porra, el potaje de tagarninas, el gazpacho tostado y las chacinas.

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Paseo por la costa de Bárcena de Cicero

Bárcena de Cicero es un municipio de la comarca de Trasmiera, localizado en la ribera de la Bahía de Santoña. La ría y el puente de Treto lo separan de Colindres.

Posee el paisaje típico de la costa de Cantabria, con suaves relieves cubiertos de praderías y amplios eucaliptales, quedando sólo algunos vestigios de los bosques originales. Los pueblos se hallan dispersos, con diversos barrios y viviendas diseminadas a lo largo de las carreteras. Esto dota a la zona de un paisaje rural afable, donde sobresale el verde de las masas forestales.

De todos modos, lo que despierta mayor interés en Bárcena de Cicero es su franja costera, que se caracteriza por sus marismas y zonas intermareales incluidas en la Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja. Para acceder a ella, se lo debe hacer desde Cicero, Treto, Gama o Adal.

Al realizar paseos por el interior del municipio, podremos conocer por ejemplo el monte o barranco de Ocina, que limita con la Junta de Voto. Para llegar acá es necesario tomar la carretera de Carasa a la altura de Treto, desviándose hacia Nates, para arribar al Puente de Ocina, comienzo de la pista que conduce hasta el barranco.

Otra opción es incursionar por la pista que sube hasta La Tejera de Moncalián, desde el pueblo que lleva el mismo nombre.Se recomienda continuar por las ventas del Pico y de Cobos hasta llegar a la pista por la que se accede a Vidular, el barrio más alejado del municipio.

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Propuestas para explorar el interior de Alicante

El paisaje compuesto por montañas y valles que encontramos al adentrarnos al norte de la provincia de Alicante conforma un increíble escenario natural, donde además es posible participar de numerosas propuestas de turismo activo o realizar algún deporte de aventura, para disfrutas de la vida al aire libre.
Dicho entorno contrasta visiblemente con el carácter masivo de los principales centros turísticos de la Costa Blanca, pues en el interior lo que más sobresale es su paisaje rural, de enorme riqueza ambiental y paisajística, motivo por el cual buena parte de este enclave ha sido declarado zona protegida e integra la red europea Natura 2000.
Además, por esta zona existe una gran cantidad de vestigios que pertenecieron a los antiguos pobladores y que atraen mucho al turismo cultural, como las fortalezas medievales, asentamientos moriscos, los pozos de nieve y excelentes muestras de arte rupestre.
Sin dudas, el interior de Alicante permite al visitante estar en contacto directo con la naturaleza, gracias a sus poco más de seiscientos kilómetros de senderos y la vía verde del Serpis que propicia el  cicloturismo. Para hacer más apacible el paseo, hay una amplia oferta de alojamientos rurales y exquisita gastronomía.
Alicante es una provincia que todavía tiene mucho por descubrir, por lo que explorar el interior de la misma es una experiencia gratificante. Aquí, se puede practicar espeleología, senderismo, escalada, bicicleta de montaña y barranquismo, entre muchas otras actividades de turismo activo. Además de numerosos senderos, hay diferentes rutas que pueden realizarse, así como 250 simas, 25 barrancos y atractivas vías verdes para explorar.
En contraste con otras zonas de España, su agradable clima es ideal para la práctica de deportes de aventura todo el año.

Rutas a caballo en Zahara de la Sierra

Recorrer a caballo el entorno natural de Zahara de la Sierra es casi como estar en el paraíso.
Por estas tierras, hay criadores de caballos que poseen ejemplares especialmente adiestrados para llevar a cabo rutas turísticas, tanto para jinetes expertos como principiantes.
Por supuesto que para emprender el recorrido es conveniente hacerlo con un guía experto que conozca muy bien cuáles son las mejores rutas de la Sierra de Grazalema, pues así se tendrá la seguridad de poder apreciar las vistas más espectaculares del lugar.
Existen diversas opciones para transitar por la zona, de acuerdo a las preferencias de los jinetes. De ese modo, pueden realizarse rutas cortas, de tan sólo una hora, o elegir recorridos de mayor duración, que pueden ser cuatro horas o incluso de una jornada completa. Aunque los más experimentados tienen la posibilidad de optar por rutas de más de una jornada.
La localidad de Zahara de la Sierra, que forma parte de la Ruta de los Pueblos Blancos de Andalucía, se encuentra ubicada en las laderas de la Sierra del Jaral, imponiéndose sobre un encantador paisaje.
Según cuenta la historia, luego de la conquista de los árabes ha sido una de las fortalezas más destacadas. De ese período se conserva la necrópolis musulmana, situada fuera del recinto amurallado, contigua al depósito de agua.
Entre los principales atractivos de la ciudad sobresalen su arquitectura y el paisaje natural de los alrededores. En la parte más alta de la montaña se erige el castillo roquero, emblema de Zahara, del cual solamente se mantiene en pie la torre del homenaje, datada en el siglo II.
En el casco urbano, puede visitarse la iglesia parroquial de Santa María de la Mesa, cuya construcción finalizó en 1765, en donde se guarda una imagen gótica de gran valor de la virgen titular, que permanece en el retablo mayor, además de numerosos objetos litúrgicos.
Su fiesta más importante es la celebración de Corpus Christi, que tiene lugar en Zahara desde la época de la Reconquista. Durante el festejo, los vecinos cubren las fachadas de las casas con ramas de eucaliptos.
En las afueras de la ciudad, se localiza la Garganta Verde, donde está la ermita de la Garganta, una gruta excavada en la roca por el arroyo Bocaleones.

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Recorrido cultural por Bonares

Bonares es un municipio de Huelva que es muy conocido por ser donde se celebra las Cruces de Mayo, un festejo popular que tiene lugar a fines del mes de agosto, el cual ha sido  declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. Este es un buen dato a tener en cuenta, ya que participar de dicha celebración es una gran oportunidad para disfrutar del clima increíble que se vive en estas tierras durante esa fecha.
La población, por otro lado, conserva además interesantes restos arqueológicos, que corresponden a la época de dominación romana. Se trata de dos necrópolis, ubicadas en las fincas Los Bojeos y la del Alcornocal, que llaman la atención de todo aquel que las visita.
Fuera del casco urbano, en lo alto de una colina, se localiza la Ermita de Santa María Salomé, desde donde es posible obtener, gracias a su excelente ubicación, estupendas vistas de la comarca en su totalidad. En el interior del templo, pueden apreciarse tradicionales zócalos de estilo preponderantemente sevillano.
En el núcleo poblacional, es posible realizar un recorrido cultural para contemplar diversos monumentos, como es el caso de las doce capillas de las Cruces de Mayo, cuyo conjunto posee un gran valor artístico. Mientras que en el centro de la Plaza de España, sobresale la puerta de la Plaza de Abastos.
Por su parte, la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, datada en el siglo XVII, es otra de las edificaciones que valen la pena conocer. En su interior, atesora imágenes que han sido atribuidas a Alonso Cano.
Para disfrutar al máximo de su entorno natural, lo mejor es optar por tomar alguna de las tantas  rutas de senderismo con las que cuenta el municipio, como es el caso de la que se extiende desde el paraje El Corchito hasta el Alboreto del Villar. Conformando una experiencia realmente única para los visitantes.

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Desarrollo turístico de Arnuero

Arnuero es un municipio que está ubicado en la costa de Trasmiera, abarcando los pueblos de Isla, Castillo Sietevillas y Soano, aparte de Arnuero que da nombre al término municipal, y el barrio de Quejo, que forma parte de Isla y que en las últimas décadas ha experimentado un importante desarrollo turístico.

El municipio está delimitado al oeste por la Ría de la Venera o de Castellano, al norte por el mar, y al este por la Ría de Quejo y Marisma de Joyel. De este modo, las rías y la costa constituyen los principales protagonistas del entorno natural de Arnuero, con prados que cubren ligeras elevaciones y algunas manchas forestales como es el caso de  los encinares del Cincho y la Playa de la Arena.

Vale decir que la costa de Arnuero, y específicamente de Isla, lejos está de la fiebre urbanizadora que en los últimos tiempos ha caracterizado al litoral de Cantabria, como se puede observar en Quejo: edificios que se alzan sobre las rocas y a orillas del mar, imitando al modelo turístico mediterráneo en un clima muy disímil, nueve meses al año de tranquilidad y sosiego.

Por fortuna, las autoridades municipales de Arnuero están poniendo sus esfuerzos en fomentar un proyecto de desarrollo sostenible muy ambicioso en base a los recursos naturales y culturales del municipio. Dicha iniciativa de promoción del turismo, denominada Ecoparque de Trasmiera, revaloriza el hasta ahora olvidado patrimonio histórico-artístico: las torres medievales de Cabrahigo, Rebollar y Venero, las iglesias de Arnuero, Castillo e Isla; el palacio de los Condes de Isla; los molinos de marea del Conde y La Venera y el de Santa Olalla en la Marisma de Joyel.

La costa es indudablemente la zona de mayor atractivo del municipio. La costa de Cabo Quejo, es el sitio perfecto para aquellos que desean dar paseos por parajes agrestes carentes de construcciones y coches, algo totalmente impensado en otras zonas del litoral cántabro. Partiendo desde el núcleo poblacional y turístico de Quejo, pasando por las playas de Los Barcos y El Sable, y ascendiendo junto al camping “Playa de Isla”, lugar en el que la “civilización” se acaba, se llega a una senda que sube por praderías y y se extiende hacia el oeste siguiendo la línea costera, donde a la derecha se erigen los acantilados de Cabo Quejo. Esta ruta nos lleva hasta la Playa de la Arena, en donde desemboca la Ría de la Venera, que se destaca por su encantador encinar. Desde ahí, podemos tomar la carretera para subir hasta Isla, y tomar frente al palacio de los Condes de Isla un camino asfaltado que conduce directo a Quejo.

Cuando baja la marea, es recomendable pasear por la Playa de la Arena, recorriendo la orilla de la Ría de la Venera. Al otro extremo de Arnuero, se localiza la Marisma de Joyel, que compone la Reserva Natural de las Marismas de Santoña y Noja.

Otro lugar de gran valor ecológico es el monte Cincho, que en su mayoría se halla cubierto por un abultado matorral autóctono. Intentar ascender a la cima es bastante difícil debido a que, para ello, es necesario atravesar matorrales muy cerrados.De ahí la razón por la cual es considerado como uno de los montes más inaccesibles de Cantabria.

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El paisaje de contrastes de Uleila del Campo

A aquellos que le gusten los destinos llenos de contrastes, entonces de seguro les encantará visitar Uleila del Campo. Se trata de un municipio que se encuentra situado entre la vastedad que supone el desierto de Tabernas y el paisaje marcado por la sierra de Filabres.
Entre sus calles, angostas y de pendientes abruptas, es posible visitar la Iglesia de Santa María, un majestuoso edificio de estilo neorrománico, considerado el monumento más importante de la población, que fue construido a pedido del Conde de Aguilar y cuya estampa puede apreciarse desde las afueras del municipio. Debido al estado de deterioro en el que se encontraba, se le han realizado diversas remodelaciones, siendo la más reciente la efectuada a principios de 2012, a través de la cual se realizó una redecoración del interior y una parte de la portada del templo.
Otro de los sitios destacados es el Centro de Interpretación del Trabajo Tradicional, en donde se exponen fotografías, vídeos y demás material, que dan cuenta de cómo se efectuaba la actividad agrícola, no sólo en esta localidad sino también en el resto de la comarca
Al mismo tiempo, Uleila del Campo posee numerosos espacios de gran encanto, que se mantienen intactos al paso del tiempo. Un ejemplo de ello es la plaza de los Álamos, punto de encuentro por excelencia para la mayoría de los locales.
Por otro lado, esta localidad, al estar ubicada entre dos paisajes que contrastan visiblemente, es en verdad un auténtico mirador natural, desde donde es posible obtener fantásticas vistas panorámicas de todo su entorno así como de municipios vecinos.

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Jalance y su entorno

Jalance es una localidad que está situada al sudoeste de la provincia de Valencia, en pleno Valle de Ayora-Cofrentes, sitio donde convergen los ríos Júcar y Cantabán.
La Iglesia Parroquial San Miguel Arcángel, construida en 1736 sobre el solar de otra más antigua, y la Ermita de San Miguel, levantada en lo alto de un cerro, son dos sitios que podemos visitar.
En la cima del cerro, se encuentra el castillo de origen árabe que, por su situación fronteriza,  tuvo un papel destacado durante la época medieval.
En su topografía montañosa coinciden importantes unidades orográficas, como la Sierra del Boquerón, la Muela de Cortes y la Muela de Jalance, por mencionar algunas,  por lo que la variedad paisajística es magnífica.
En su entorno natural hay sitios de enorme belleza que valen la pena conocer. Tal es el caso del Mirador Plaza de la Picota, desde donde pueden apreciarse el río Júcar, el Cerro Monegre, y el Castillo; el Mirador de Jalance, desde el cual puede contemplarse el tramo bajo del Barranco del Agua, el casco urbano de Jalance, las huertas y los restos de los antiguos molinos harineros; y el Mirador Los Cañones del Júcar, cuyas paredes verticales alcanzan en algunos casos los cuatrocientos metros de altura.
A unos doce kilómetros de Jalance se encuentra también la Cueva de Don Juan, que cuenta con parajes atractivos como Loma del Picazo, el Campichuelo, los Cañones del Júcar y la Loma de los Capellanes, entre muchos otros.

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El paisaje rural de Amieva

Amieva es un concejo de Asturias, situado en el macizo occidental de los Picos de Europa, cuyo paisaje se caracteriza por imponentes desfiladeros, frondosos bosques y ríos de gran caudal que dan lugar a bellos valles. Todo ello hace que sea un destino perfecto para el turismo rural, por lo que cuenta con una interesante oferta de alojamientos rurales.

En este pueblo, las actividades que más suelen elegir los visitantes son la caza, la escalada, el montañismo y la pesca.

Uno de los edificios religiosos de mayor encanto del lugar es la Iglesia de San Roman, una construcción de aire rural, de planta rectangular y una sola nave, que se cree fue erigida antes del siglo XVII.

No hay nada mejor para disfrutar del bello paisaje asturiano que realizar algunas de las diversas rutas de senderismo por su entorno, como es el caso de la Senda de la Hocica, el Camín de la Reina, el Ascenso a Valdepino o la Subida al Mirador de Ordiales, por dar un ejemplo.

Aparte de estas rutas de montaña, también se puede aprovechar para dar paseos por los caminos de los alrededores, para lograr estar en mayor contacto con la naturaleza. Así, por ejemplo, se puede ir desde el Puente Dobra hasta la Olla de San Vicente. Otra alternativa es tomar el camino que va desde Precendi al Area Recreativa, el cual discurre a la orilla de un arroyo. También, se puede optar por ir desde Santillán hasta el Area Recreativa, un entretenido paseo  en el que además es posible darse una zambullida en el río Ponga para refrescarse.

En fin, muchas son las opciones que existen para disfrutar de la naturaleza y el bello paisaje de Amieva.

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