El paisaje de contrastes de Uleila del Campo

A aquellos que le gusten los destinos llenos de contrastes, entonces de seguro les encantará visitar Uleila del Campo. Se trata de un municipio que se encuentra situado entre la vastedad que supone el desierto de Tabernas y el paisaje marcado por la sierra de Filabres.
Entre sus calles, angostas y de pendientes abruptas, es posible visitar la Iglesia de Santa María, un majestuoso edificio de estilo neorrománico, considerado el monumento más importante de la población, que fue construido a pedido del Conde de Aguilar y cuya estampa puede apreciarse desde las afueras del municipio. Debido al estado de deterioro en el que se encontraba, se le han realizado diversas remodelaciones, siendo la más reciente la efectuada a principios de 2012, a través de la cual se realizó una redecoración del interior y una parte de la portada del templo.
Otro de los sitios destacados es el Centro de Interpretación del Trabajo Tradicional, en donde se exponen fotografías, vídeos y demás material, que dan cuenta de cómo se efectuaba la actividad agrícola, no sólo en esta localidad sino también en el resto de la comarca
Al mismo tiempo, Uleila del Campo posee numerosos espacios de gran encanto, que se mantienen intactos al paso del tiempo. Un ejemplo de ello es la plaza de los Álamos, punto de encuentro por excelencia para la mayoría de los locales.
Por otro lado, esta localidad, al estar ubicada entre dos paisajes que contrastan visiblemente, es en verdad un auténtico mirador natural, desde donde es posible obtener fantásticas vistas panorámicas de todo su entorno así como de municipios vecinos.

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Jalance y su entorno

Jalance es una localidad que está situada al sudoeste de la provincia de Valencia, en pleno Valle de Ayora-Cofrentes, sitio donde convergen los ríos Júcar y Cantabán.
La Iglesia Parroquial San Miguel Arcángel, construida en 1736 sobre el solar de otra más antigua, y la Ermita de San Miguel, levantada en lo alto de un cerro, son dos sitios que podemos visitar.
En la cima del cerro, se encuentra el castillo de origen árabe que, por su situación fronteriza,  tuvo un papel destacado durante la época medieval.
En su topografía montañosa coinciden importantes unidades orográficas, como la Sierra del Boquerón, la Muela de Cortes y la Muela de Jalance, por mencionar algunas,  por lo que la variedad paisajística es magnífica.
En su entorno natural hay sitios de enorme belleza que valen la pena conocer. Tal es el caso del Mirador Plaza de la Picota, desde donde pueden apreciarse el río Júcar, el Cerro Monegre, y el Castillo; el Mirador de Jalance, desde el cual puede contemplarse el tramo bajo del Barranco del Agua, el casco urbano de Jalance, las huertas y los restos de los antiguos molinos harineros; y el Mirador Los Cañones del Júcar, cuyas paredes verticales alcanzan en algunos casos los cuatrocientos metros de altura.
A unos doce kilómetros de Jalance se encuentra también la Cueva de Don Juan, que cuenta con parajes atractivos como Loma del Picazo, el Campichuelo, los Cañones del Júcar y la Loma de los Capellanes, entre muchos otros.

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El paisaje rural de Amieva

Amieva es un concejo de Asturias, situado en el macizo occidental de los Picos de Europa, cuyo paisaje se caracteriza por imponentes desfiladeros, frondosos bosques y ríos de gran caudal que dan lugar a bellos valles. Todo ello hace que sea un destino perfecto para el turismo rural, por lo que cuenta con una interesante oferta de alojamientos rurales.

En este pueblo, las actividades que más suelen elegir los visitantes son la caza, la escalada, el montañismo y la pesca.

Uno de los edificios religiosos de mayor encanto del lugar es la Iglesia de San Roman, una construcción de aire rural, de planta rectangular y una sola nave, que se cree fue erigida antes del siglo XVII.

No hay nada mejor para disfrutar del bello paisaje asturiano que realizar algunas de las diversas rutas de senderismo por su entorno, como es el caso de la Senda de la Hocica, el Camín de la Reina, el Ascenso a Valdepino o la Subida al Mirador de Ordiales, por dar un ejemplo.

Aparte de estas rutas de montaña, también se puede aprovechar para dar paseos por los caminos de los alrededores, para lograr estar en mayor contacto con la naturaleza. Así, por ejemplo, se puede ir desde el Puente Dobra hasta la Olla de San Vicente. Otra alternativa es tomar el camino que va desde Precendi al Area Recreativa, el cual discurre a la orilla de un arroyo. También, se puede optar por ir desde Santillán hasta el Area Recreativa, un entretenido paseo  en el que además es posible darse una zambullida en el río Ponga para refrescarse.

En fin, muchas son las opciones que existen para disfrutar de la naturaleza y el bello paisaje de Amieva.

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Turismo rural en Benarrabá

Benarrabá es un pueblo andaluz, situado en el Valle del Genal, en la provincia de Málaga; que cuenta con una gran variedad de paisajes para disfrutar, lo que lo convierte en un sitio ideal para el turismo rural y para la práctica de actividades deportivas, como el senderismo.
A orillas del río Genal, es posible recorrer parajes de gran encanto, como Los Pepes, La Peña y el Reventón, entre otros, los cuales disponen de lugares de baño para beneplácito de los visitantes. También, hay áreas de bosque mediterráneos, como es el caso de el Cotillo, que albergan ejemplares vegetales típicos de la región. Todos estos lugares, configuran un entorno privilegiado para recorrer a caballo o en bicicleta de montaña.
Por otro lado, Benarrabá posee miradores naturales maravillosos, como la Sierra de Frontales y El Peñón, desde donde es posible contemplar panorámicas excepcionales de la zona y alrededores.
Paseando por las calles del casco urbano de esta villa, de origen morisco, entre las que sobresalen la iglesia parroquial, carácterística por la cúpula de azulejos de su torre, que es considerada el edificio más importante de la población; así como la antigua Ermita del Santo Cristo de la Vera Cruz y el conjunto de casas dieciochescas.
La Iglesia Parroquial de San Sebastián, que data del siglo XVII, se cree que fue construida sobre los restos de una vieja mezquita. Además de su fachada, recubierta con cerámica azul, el templo sobresale por los relieves de escenas religiosas presentes en sus techos.

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La ruta de los pinares en Teruel

Partiendo desde Teruel, tomaremos la Ruta de los Pinares, en un camino que en su mayoría transcurre por la Reserva Nacional de Caza de los Montes Universales, un entorno de inigualable belleza compuesto por pinares, árboles centenarios y manantiales.
La provincia de Teruel dispone de una geografía complicada, aunque provista de gran belleza, con ríos y montes que conforman un paisaje verdaderamente atractivo.
Sus bellezas naturales, además de las pistas de esquí de Valdelinares y Javalambre y mancomunidad turística del Maestrazgo, integrada por las provincias de Teruel y Castellón, sirven de motor para el turismo.
Entre sus parajes prodigiosos, podemos destacar los Órganos de Montoro, los Ojos de Pitarque, los valles Guadalope y Guadalopillo aparte de las sierras de Javalambre y Albarracín.
La localidad de Cella, ubicada a tan solo 21 kilómetros de la capital provincial, posee una famosa fuente, considerada  el mayor pozo artesiano del continente europeo y el segundo del mundo. La fuente constituye el origen posterior del río Jiloca, a partir de Monreal del Campo, característica por su manantial de gran belleza y el pretil de sillería del siglo XVIII.
En el casco urbano de Cella, es posible apreciar diversas construcciones de enorme valor como la iglesia parroquial y el ayuntamiento.
Por su parte, en Monteverde, al norte de la Sierra de Albarracín, encontramos una población en cuyos alrededores pueden visitarse lugares como la Fuente del Chorrillo, los pinares de la Fuente de la Sierra, el Barranco de la Hoz, la Cueva del Hierro, el Arroyo Manzano y la Vereda de la Noguera. Estas zonas naturales, son perfectas para la práctica de deportes al aire libre como cabalgata, espeleología y senderismo, entre otros.  Del casco urbano de Monteverde, sobresale la iglesia parroquial de la Asunción, un templo de estilo tardo-gótico, que dispone de bóveda de crucería estrellada y campanario de planta cuadrada. También, vale la pena visitar las ermitas de San Roque y del Carmen.
Continuando con la ruta, llegamos hasta Bronchales, en los Montes Universales, cuyo entorno natural conjuga pinos, rocas y agua, con sitios como la Sierra Alta, que ofrece panorámicas sensacionales, y el Monte Caimodorro, de 1.935 metros de altitud. Uno de los símbolos de dicha población son las numerosas fuentes que se encuentran diseminadas por todo el término municipal.
En el interior de la Reserva Nacional de Caza de los Montes Universales, se halla Noguera de Albarracín, que dispone de diversos  parajes de marcado interés paisajístico como es el caso de la Laguna de El Cerritón, el Alto la Hierba, las fuentes del Hierro, del Guitarral o San Sebastián.
Por último, recorreremos la localidad de Orihuela del Tremedal, situada a 67 kilómetros de la ciudad de Teruel. Uno de sus principales atractivos es su entorno natural, pues se encuentra  circunscripta por pinares y parajes maravillosos, entre los que podemos mencionar  las fuentes de los Pradejones, los Colladillos, o la del Hierro, así como los cerros de la Virgen del Tremedal, Muela Grande, San Millán y el Castillejo, y los barrancos las Zorras y la Bruja, por citar algunos.
En fin, la ruta de los pinares nos deparará una experiencia única en cada uno de sus sitios excepcionales. ¡Imperdible!

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Sarrión, la capital española de la trufa negra

Sarrión es un municipio que pertenece a la Comarca de Gúdar – Javalambre , que se ubica a aproximadamente 1.000 metros sobre el nivel del mar, en la “depresión del Mijares”.
Debido a que se sitúa en la zona trufera más importante de toda España, que se caracteriza por su tierra caliza y su climatología extrema, es considerada como “la capital española de la trufa negra”.
Entre sus principales atractivos se encuentran la Iglesia de San Pedro, ubicada en el centro de la localidad,  la Iglesia de San Cristóbal, desde donde se obtienen estupendas vistas,  la Ermita de la Sangre, que conserva restos de una obra de época románica, y la Ermita de San Roque, situada en las afueras del municipio.
Otra obra de interés es el antiguo Convento de San Bartolomé, el cual fue construido por los Mercedarios a comienzos del siglo XVIII y que actualmente alberga  la Casa de la Cultura y a la Biblioteca Municipal.
Por otro lado, es posible apreciar el Portal de Teruel, una de las siete puertas que poseía el recinto amurallado de la población allá por el siglo XIII. En su interior, se conserva  un altar dedicado a la Virgen del Pilar.
En el término municipal de Sarrión hay abundantes Fuentes, como es el caso de la Abricuesta, el Enebro y el Cautivo en las faldas de Javalambre. Sus límpidas aguas incrementan el caudal del río Albentosa, que desemboca en el Mijares. Tras fuentes de interés son las de Zariche, Cubillo, Vieja y los Caños.
En el entorno natural, se puede dar un paseo por la Vía Verde de Ojos Negros, una antigua vía minera que cayó en desuso en el año 1972, que hoy es usada como  una ruta alternativa por ciclistas y jinetes. 
El recorrido, que discurre entre las Comunidades Autónomas de Aragón y Valencia,  coincide con el legendario Camino Santo del Grial, que comunica el Monasterio de San Juan de la Peña con la Catedral de Valencia.
En los alrededores de la población se encuentra la Estación de Esquí de Javalambre, donde es posible disfrutar de los mejores deportes de invierno.

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Conoce el pasado morisco de Frigiliana

Frigiliana es un pueblo de La Axarquía, situado en Málaga, que llama la atención por sus casas de tejas anaranjadas, cuyas blancas fachadas están adornadas con flores de todos los colores. Paseando por sus calles, es posible apreciar el pasado morisco de este lugar.
El casco antiguo, llamado “barribarto” por los locales, luce el reflejo del azulejo que da cuenta de la historia de esta población. En efecto, aquí pueden contemplarse doce paneles de cerámica que relatan cómo era la vida en la época de los moriscos. Sin embargo, la historia de este pueblo se remonta más atrás aún, tal como dan cuenta de ello los restos hallados que datan de entre los años 3.000 y 1.700 a.c. Los romanos dejaron su huella también en Frigiliana.
Frigiliana, gracias a su entorno natural y tranquilo, es el destino perfecto para pasar unas vacaciones alejados del mundanal ruido. Lo bueno de este pueblo es que se encuentra cerca de importantes centros de población, los cuales vale la pena visitar sobre todo si se desea acceder a una oferta de ocio mayor. De todos modos, Frigiliana cuenta con una interesante oferta cultural y lúdica, en especial durante los meses de verano, que incluye por ejemplo la celebración del Festival Frigiliana 3 Culturas, un encuentro multitudinario que tiene lugar cada mes de agosto.
Teniendo en cuenta que el municipio forma parte del Parque Natural de las Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama, es posible conocer mejor su entorno natural a través de numerosas rutas de senderismo que llevan a los viajeros hasta parajes de gran belleza.

Descanso soñado en Isla Canela

Para todos aquellos que están buscando escapar de la rutina, existe Isla Canela, un lugar sensacional que les dará la posibilidad de perderse del trajín diario.
Isla Canela posee un paraje espectacular, con playas vírgenes y un increíble entorno natural. Se trata, además, de un lugar sumamente tranquilo, que se encuentra en franca expansión urbanística y turística.
En la isla, que forma parte de la Costa de la Luz, podrás pasar una temporada estupenda, disfrutando de paseos fluviales por el río Guadiana, una excursión muy reconfortante por cierto. 
Además, podrás conocer los alrededores de la isla gracias al Puente Internacional del Guadiana, el cual ha sido construido para aportar nuevos horizontes turísticos a esta comunidad, que recibe visitantes de todas partes, en especial  desde Algarve.
Sus playas, conforman una franja de arena fina muy extensa que realmente dejarán impactado. Es fácil de sorprenderse con las dunas y las marismas, muy atractivas ya sea para oriundos como para turistas.
Para los amantes del deporte, Isla Canela dispone de un magnífico  campo de golf, que se destaca por encima de todos los de la región. En caso que no seas un  experto golfista, podrás conformarte disfrutando de un paraje muy bello. También podrás visitar Ayamonte y Punta del Moral, dos lugares dignos de visitar.
También, podrás conocer la Torre Canela, una construcción del siglo XVI que representa un verdadero legado de la historia. Mientras que en el Barrio de la Canela, se recomienda visitar la capilla del Carmen, una iglesia del siglo XIX, que se halla muy bien conservada y en cuyo interior se conserva la imagen de la Virgen del Carmen, la cual cada 16 de julio, durante las romerías, es llevada en andas hasta el río de la Isla Canela en una jornada difícil de olvidar.
En cuanto a la gastronomía marina del lugar, los pescados y los mariscos componen los principales platillos.
Al mismo tiempo, este bonito destino te brinda la posibilidad de disfrutar del mejor turismo verde de la zona, una atractiva propuesta en la que podrás remontar ríos, conocer laberintos de caños y las marismas.
En fin, muchas son las razones que permiten afirmar que Isla Canela es un lugar paradisíaco y una sensacional opción para todos aquellos que decidan alejarse de la pesada rutina y gozar de tranquilidad, tanto en cada una de sus playas como en los paseos turísticos que te ofrece este destino.

Islas Chafarinas: Uno de los últimos reductos vírgenes del Mediterráneo

Desde hace aproximadamente 150 años, las Islas Chafarinas dejaron de ser un apostadero de piratas para pasar a manos del gobierno español. Son famosas por haber sido usadas como lugar de destierro de políticos y militares. Pero lentamente llegaron a estar pobladas por cerca de mil personas, aunque en la actualidad sólo quedan algunas construcciones en estado ruinoso.
Estas islas, situadas en la costa norte de África, son catalogadas como uno de los últimos reductos del Mediterráneo que permanecen casi vírgenes. El pequeño archipiélago está compuesto por la Isla del Congreso, la más grande de todas y verdadero lugar de refugio para un gran número de especies que conforman importantes colonias; la Isla de Isabel II, la única que permanece habitada; y la Isla del Rey, la de menor menor tamaño; todas ellas de origen volcánico.
Debido a su aislamiento y lo escarpado de su terreno, se ha convertido en refugio de diferentes especies de aves, como el águila pescadora, la pardela cenicienta y la gaviota de Audouin, que hasta no hace mucho tiempo atrás se encontraban en peligro de extinción. Por este motivo, las islas fueron declaradas primero como “Refugio Nacional de Caza”, y luego como Zona de Especial Protección para las Aves.
Más allá de la fauna que acogen, la principal riqueza ecológica de estas islas se encuentra sumergida bajo sus aguas, hábitat de ejemplares de todas las especies marinas, que se reparten entre las profundas grietas, los fondos fangosos y las praderas de Posidonia, estas últimas de gran productividad biológica.
En la actualidad, las visitas son controladas por el Ministerio de Defensa, organismo que establece la época y número de las mismas para proteger a este reducto virgen.

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Benahavís: golf, gastronomía y naturaleza por doquier

Benahavís, es un pueblo de montaña de la Costa del Sol Occidental, un paraíso natural cuyo entorno fue calificado como Complejo Serrano de Interés Ambiental. Es el destino preferido por los amantes del golf, pues cuenta con seis campos para practicar este deporte, y de la gastronomía, ya que dispone de una interesante oferta de restauración que ha hecho que el municipio sea conocido como el Comedor de la Costa del Sol.
El origen árabe de este encantador pueblo del interior de Málaga se ve reflejado en el Castillo de Montemayor, uno de sus principales monumentos. Se trata de una fortificación del siglo X, que desempeñó un rol crucial en las batallas que se desarrollaron entre los distintos reinos de Taifas. Desde el castillo pueden contemplarse magníficas panorámicas de la costa, incluyendo el litoral africano.
Otros de sus edificios históricos son la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, construida sobre un antiguo templo del siglo XVIII, un palacio levantado durante el siglo XVI y sus diversas torres vigías, como es el caso de la Torre de Daidín, Campanillas y la de Leonora.
En cuanto a su entorno natural y paisajístico, Las Angosturas es el enclave de mayor belleza y riqueza en lo que a flora y fauna se trata. Es una suerte de cañón sumamente estrecho, declarado Monumento de Interés Natural, por el cual discurren las aguas del río Guadalmina. Este entorno, situado en las faldas del monte Matrona, resulta perfecto para practicar senderismo y bicicleta de montaña, entre otros deportes de aventura.
Para deleitarse con los mejores platos de la gastronomía de los benahavileños, basta con probar los guisos de perdiz y conejo, una rica zarzuela de pescado y marisco, o alguna receta a base de cordero o cochinillo, entre otras exquisiteces.