La Hoya de Huesca

A muy pocos kilómetros de Huesca, al adentrarse en el valle de Belsué y Nocito, localizado entre el Pico del Águila y el Cabezo de Guara, es posible apreciar los contrastes entre lo que es la vida en las sierras y los llanos, además de sorprendentes paisajes que invitan a descubrir un valle casi desahabitado.
El embalse de Arguis, construido a comienzos del siglo XVIII, representa una de las fuentes que suministra agua a la Hoya de Huesca.
Continuando nuestro camino hacia Belsué,  descubrimos a esta pequeña población conformada tan solo por una decena de viviendas, de las cuales solamente una de ellas permanece ocupada permanentemente. En lo alto, se divisa la iglesia parroquial dedicada a San Martín de Tours; un excelente ejemplar del Románico lombardo.
Luego, proseguimos hasta Santa María de Belsué, una aldea despoblada que posee un templo parroquial declarado Monumento Histórico-Artístico.
Cerca de la presa del embalse de Belsué se hallan las conocidas cuevas de Artica, que data de la edad de bronce, Toro, que según cuenta la leyenda contiene un toro de oro, y de ahí su nombre; y Esteban Felipe, en cuyos dos kilómetros de extensión guarda numerosas galerías de cristal. En fin, una alternativa excepcional para los amantes de la espeleología.
En una escarpada y acantilada montaña, a la que se accede a pie, se localiza Lusera. Un lugar deshabitado donde aún se pueden apreciar restos de la herrería, así como de grandes casonas y pasos abovedados en sus calles.
De camino a Nocito, contemplamos un bello paisaje que comprende barrancos y bosques. Una vez allí, mediante un puente medieval que atraviesa el río Guatizalema, visitamos el  barrio de San Pedro, también conocido como Santa Marina, pues tiene una ermita dedicada a esta santa. Se trata de una construcción popular, erigida sobre restos románicos. En sus cercanías, encontramos el Santuario de San Úrbez, templo construido entre los s. XVI y XVII, considerado un punto clave  para toda la Hoya de Huesca.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/89/Vista_desde_el_Castillo_de_Loarre%2C_Huesca.jpg

El paisaje kárstico del Parque Natural del Cañón del Río Lobos

Valle-del-río-Lobos

El Parque Natural del Cañón del Río Lobos, una de las primeras zonas protegidas de Castilla y León, está enmarcado por un abismal cañón de escarpados desfiladeros. Además de una frondosa vegetación, que incluye grandes extensiones de bosques de sabina y pino laricio, alberga una rica fauna. Debido a las características espectaculares de su relieve, es considerado como uno de los paisajes de mayor belleza de toda España.

En su interior, al igual que en sus alrededores, contiene interesantes restos artísticos y tradicionales pueblos, como es el caso de la ermita de San Bartolomé, El Burgo de Osma, San Leonardo y Ucero.

Resulta interesante tomar las sendas señalizadas que parten desde el Centro de Interpretación del Parque para contemplar el enorme atractivo de este cañón de origen kárstico, ubicado al oeste de Soria, cuyas paredes de roca caliza alcanzan los 200 metros de altura.

Asimismo, en el interior del cañón hay un laberinto de grutas y cuevas dispuestas en diferentes niveles, que se comunican entre sí a través de profundas simas y sumideros.

Luego de visitar la ermita de San Bartolomé, que perteneció a los caballeros templarios, es necesario atravesar un puente de troncos, que se encuentra justo al lado de una gran caverna, para proseguir caminando junto al curso del río Lobos hasta llegar al puente de los Siete Ojos, punto en el cual el cañón se vuelve más escarpado y angosto.

Los más aventureros pueden optar por ir hasta Hontoria del Pinar, donde un puente de origen romano señala la culminación del recorrido.

Imagen:

Wikipedia

As Covas da Andía y el bosque encantado

El entorno rural de Asturias esconde lugares excepcionales como As Covas da Andía, auténtico monumento natural que está ubicado próximo a la villa de La Caridad. Se trata de un valle excavado en roca caliza, por acción de la naturaleza y el hombre, ya que durante el periodo romano fue una mina en la que se explotaba oro, lo cual permite comprendera las formas que poseen sus cuevas y galerías.
Este sitio de abundante vegetación es una curiosa combinación de bosque mediterráneo y atlántico, que acogen numerosos ejemplares de castaños, tejo, madroños y laureles, entre muchos otros. Es interesante saber que el tejo era considerado por los celtas un árbol sagrado para los celtas y en torno a él se tejen numerosas leyendas, como aquella que dice que hasta la sombra del tejo es venenosa porque a su alrededor nada crece.
Por su privilegiada situación  geográfica, este lugar posee un microclima bastante especial, lo que favoreció la presencia de singulares especies singulares, conformando un bosque denso.
Si se observa con detenimiento, es posible apreciar que la totalidad de las rocas se hallan agujereadas por la ruptura de la caliza, producto del proceso de karstificación. En efecto, durante millones de años, las aguas acidas fueron labrando grietas, huecos y fisuras, que acabaron por darle formas raras y fantásticas a las rocas. Durante el paseo por el bosque es posible encontrar también canales y enormes escalones en la roca, así como pozos de agua.
¡No pierdas la oportunidad de visitar este hermoso bosque encantado y conocer sus cuevas!

Imagen:

http://www.parquehistorico.org/images/recursos/foto_26.jpg

Rutas y senderos de Arredondo

Arredondo, es una encantadora localidad del Alto Asón, en Cantabria. Su territorio, escarpado y agreste, no es muy concurrido debido a que se encuentra fuera de paso de las rutas habituales.

Los macizos calizos de cumbres elevadas, que accidentan el relieve tanto de Arredondo como de los municipios aledaños, engloban en su interior un conjunto de cavidades de características únicas. Dentro del término municipal de Arredondo, se ubica el Sistema del Cueto-Coventosa, que con sus 815 metros de desnivel es considerado uno de los más importantes de España. También, vale la pena mencionar a la Cueva de la Vallina,  que se destaca entre las cientos de cuevas y torcas que existen. Este excepcional mundo subterráneo convierte a Arredondo en uno de los sitios preferidos por los espeleólogos de toda Europa.

Desde no hace mucho tiempo, este territorio ha comenzado a ser frecuentado por montañeros y senderistas, pues Arredondo se ha encargado de promocionar este tipo de actividades en esta parte de Cantabria, desconocida por muchos. Esto ha dado lugar en la región a la señalización de algunos senderos de Pequeño Recorrido (PR), que han sido incorporados a una red de carácter comarcal.

Uno de los recorridos más recomendables para realizar, debido a que no reviste dificultades, es el “Camino de las Cabeceras de Alisas”, un sendero de 12 kilómetros con comienza y finaliza junto a la iglesia de Bustablao. El inicio del recorrido nos conduce por la pista asfaltada que llega al barrio de Tabladillo, subiendo luego hasta las cumbres de Alisas, en las que puede observarse un estupendo ejemplar de tejo. Después, el circuito discurre entre cabañas y rodea las cabeceras del valle, donde puede tomarse un desvío a la derecha para acceder hasta El Braneu, collado desde donde se vislumbra el valle del río Miera. Retomando el camino, se desciende hasta el barrio del Avellanal y Bustablao. Si bien se trata de una ruta fácil, es necesario saber que existe un desnivel de 400 metros que hay que salvar, con algunas pendientes pronunciadas.

También, se puede optar por recorrer el “Camino de Peña Lavalle”, ruta que asciende hasta los alrededores de la cumbre que lleva el mismo nombre, donde se asienta la Sima del Cueto. El sendero comienza en Arredondo, sube hasta el barrio de Socueva y pasa por las proximidades de la antigua  ermita rupestre de San Juan de Socueva, y continúa ascendiendo hasta las cabañas de Buzulucueva. El camino sube hasta un collado cercano a la cumbre, desde donde es posible contemplar una magnífica vista panorámica del valle del Asón. Son 6 kilómetros y más de 800 metros de desnivel, siendo por su dureza una excursión de jornada completa.

Imagen:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/9/9d/Iglesia_de_San_Pelayo.JPG/450px-Iglesia_de_San_Pelayo.JPG

 

Viaje al pasado de Llucmajor

Llucmajor es una bella ciudad situada  entre el macizo de Randa y la zona de S’Arenal, en las Islas Baleares. Su rico patrimonio artístico e histórico, hacen de Llucmajor un sitio perfecto para descubrir.
Dicho patrimonio se ve ejemplificado en la enorme cantidad de restos prehistóricos que alberga la ciudad, sobre todo los de Capocorb Vell,  un poblado amurallado que se halla en gran estado de conservación, declarado Monumento Histórico-Artístico.

Continue reading

Benitachell

Benitachell es un municipio del noreste de la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana, que sobresale por tener un litoral de abruptos acantilados, entre los cuales se encuentran las calas “Testos”, “Almoraig” y “Llebeig”.
El núcleo urbano, que está ubicado sobre un promontorio, todavía mantiene el estilo y la estructura tradicional de un pueblo típico mediterráneo. Se caracteriza por sus calles angostas y en pendiente.
Las paredes posteriores de las casas originarias conformaban, conjuntamente con la Iglesia, un recinto amurallado con dos accesos, conservándose sólo el Portalet.
Tras una pequeña plaza, en el punto más alto del pueblo, está la Iglesia de Santa María Magdalena, un templo del siglo. XVIII en cuyo interior es posible apreciar su estilo neo-barroco.
Otro de los sitios típicos del municipio es el Oratorio Jaime Llobell, que está compuesto por una pequeña capilla, un patio y aulas.
En la franja del litoral, se encuentran lugares excepcionales como las “Cuevas”, que consisten en construcciones de piedra seca adosadas a la pared rocosa de los acantilados.
Asimismo, en dicha zona están las “Pesqueras“, un conjunto de cuerdas y escaleras, a través de las cuales se descendía por los acantilados para pescar durante la noche. Estas construcciones pueden ser apreciadas realizando una simple excursión en barca por el litoral.
También, el litoral de Benitachell cuenta con playas y recoletas calas, entre las cuales podemos mencionar la Cala del Moraig, que dispone de servicios turísticos, Cala de Llebeig, que carece de acceso por carretera, y Cala dels Testos, conformada por el desagüe del Barranc dels Testos.
En el extremo de la Cala del Moraig  se ubica la Cova dels Arcs, un excelente ejemplo de drenaje de un sistema kárstico que pasó de condiciones continentales a submarinas. Falla del Moraig (o del Riu Blanc), es un ejemplo de falla normal que discurre paralela a la Cala del Moraig, pasa por la Cova dels Arcs y llega hasta el mar.

Imagen:

http://www.guiaplayas.es/fotos/cala-llebeig-1.jpg

Hoces del río Duratón: paisaje excavado en roca caliza

Hoces-del-río-DuratónAl noreste de la provincia de Segovia, en las proximidades de la villa de Sepúlveda, se halla el Parque Natural de las Hoces del río Duratón, cuyo cauce fluvial está enmarcado por un profundo cañón con desniveles de hasta 100 metros. Se trata de una zona de gran riqueza arqueológica e histórica, ideal para disfrutar realizando turismo de aventura.
A los valores naturales de este paraje se añaden otros atractivos de especial interés, como es el caso de la ermita de San Frutos, de origen romano, las cuevas, que contienen grabados de la Edad del Bronce, y el conjunto arquitectónico de Sepúlveda, así como algunos puentes y calzadas romanas.
Para llegar a la ermita de San Frutos, antiguo cenobio benedictino, es necesario cruzar un puente de piedra y sortear La Cuchillada, una enorme grieta. Además de visitar el templo, construido en el siglo XII, vale la pena encaminarse hacia el cementerio que se halla en sus cercanías, en el cual hay diversos enterramientos antropomórficos altomedievales.
Para recorrer este paraje puede tomarse la Senda Larga, que va desde el Puente de Talcano hasta el Puente de Villaseca, cuya extensión es de 12 km.
Otras rutas que se pueden escoger son la Senda de los Dos Ríos, trayecto de mediana dificultad de unos 5Km, o la Senda de la Molinilla, que comienza en el Puente de Villaseca  y culmina en la Presa de la Molinilla.
Cerca de la presa de Burgomillodo hay un tramo embalsado del río en el que puede practicarse piragüismo. Aunque si la intención es hacerlo en época de cría, entre enero y julio, es necesario solicitar un permiso en la Casa del Parque.
Durante la visita resulta interesante explorar las diversas cavernas que se hallan entre Sepúlveda y la presa del embalse de Burgomillodo, formadas por la acción de las aguas del río sobre las rocas calizas. Una de las más popilares es la cueva de Los Siete Altares, situada junto a la carretera que comunica Cantalejo con Villaseca, que alberga altares de origen visigodo. Otras cavernas que pueden recorrerse con las de La Molinilla, el Pájaro, La Huelga o El Cabrón, en las cuales pueden apreciarse valiosas pinturas rupestres.

Imagen:

Wikipedia

Puebla de Almenara, un remanso de calma

Si nos encontramos de paseo por Castilla-La Mancha, veremos que hay numerosos poblados, interesantes y atractivos por igual, para poder visitar. Tal es el caso de Puebla de Almenara, un apacible  pueblo, que es visto por muchos turistas como un remanso de calma, por lo que es la opción ideal para escapar de la rutina que conlleva la vida cotidiana. Además de la tranquilidad del lugar, podemos destacar también el calor de sus gentes, muy hospitalarias por cierto.
Para admirar de cerca la oferta cultural de Puebla de Almenara nada mejor que visitar el Castillo de Almenara, poseedor de una muy interesante historia; la  Iglesia Parroquial de la Asunción, una construcción que combina diversos  elementos del Barroco y el Renacimiento; y la Ermita de la Misericordia, templo ubicado en las afueras de la ciudad en el que descansa la patrona del pueblo.
Otros sitios de especial interés son el Cerro de la Cruz, que posee una altura de 1054 metros, y las cuevas que se ubican en las cercanías del mismo.
También, Puebla de Almenara es un buen lugar para todos aquellos que gusten del turismo rural, por su ubicación incomparable en la Península y su excepcional entorno natural. En fin, no hace falta decir mucho más para confirmar que se trata de un destino que merece ser conocido.

Viaje a Hellín

Hellín es una población ubicada al sureste de la provincia de Albacete, en el margen de la sierra del Pino, justo en el eslabón que conforma la Meseta con las depresiones y cuencas murcianas.
Su principal atractivo artístico es el castillo, de origen almohade, el cual se conserva en ruinas. Junto a él, se levantan numerosos edificios religiosos, como es el caso de la   Iglesia de Santa María de la Asunción, la ermita de San Roque y el convento de los Franciscanos.

Continue reading