Oropesa del Mar, un verdadero refugio natural

Para aquellos que busquen un lugar bello y tranquilo para descansar, es momento de que visiten Oropesa del Mar, una histórica ciudad de la provincia de Castellón, en la Comunidad Valenciana.
Oropesa del Mar es una pequeña población que se encuentra al abrigo de la bahía de La Concha, en plena Costa de Azahar, y que ofrece una variedad de playas, que constituyen su sello de identidad.
Las playas de Les Amplaries y del Morro de Gos, de fina arena blanca y aguas cristalinas, son el sitio indicado para la práctica de toda clase de deportes náuticos.
Más hacia el sur, se encuentra la playa de la bahía de la Concha, la cual dispone de un bello paseo marítimo. Entre esta playa y las últimas estribaciones de la Sierra de Oropesa, se localiza el puerto deportivo de Oropesa del Mar, que cuenta con más de 700 amarres para embarcaciones deportivas.
Continuando hacia el sur, es posible apreciar un paisaje lleno de acantilados, calas y una tupida vegetación de pinos. En esta zona es donde empiezan las playas de Bellver y La Renegá, y donde además se hallan bellas zonas residenciales.
Pero no todo es playa en Oropesa del Mar. De igual modo, es posible disfrutar del paisaje natural que ofrece la Sierra de Oropesa, la cual protege a la ciudad de  los vientos peninsulares.
Entre las estribaciones montañosas y el contorno marítimo, se puede apreciar la zona de cultivos de naranjos y hortalizas, que se confunden con el verde de los olivos, y el aroma de almendros y vides.
El Mirador, ubicado en el Monte del Bobalar, ofrece panorámicas maravillosas, llegando a divisar desde donde puedes observar, allá en el horizonte, la silueta del  Parque Natural de las Islas Columbretes.
Gracias a su estratégica ubicación, Oropesa del Mar también es un municipio con una importante trayectoria histórica y cultural, siendo muestra de ello el Castillo, que corona la parte alta de la localidad encima de un gran espolón rocoso, y la Torre del Rey. También, vale la pena visitar el Museo Costumbrista, situado en la plaza de la iglesia junto al antiguo Ayuntamiento, y el Museo Torres de Vigía.  De esta manera, Oropesa del Mar  es, debido a su singular belleza, sus magníficas playas y la calidez incuestionable de su entorno, el mejor refugio natural que puedes descubrir en tus vacaciones.

La villa fortificada de Linares de Mora

En la Sierra de Gúdar, visitamos Linares de Mora, una localidad ubicada a 1.311 metros de altitud sobre el nivel del mar que, por su cercanía a la Estación de Esquí de Valdelinares, es muy concurrida durante el invierno.
Esta villa fortificada se emplaza en el Valle del río Linares, en medio de un sensacional  paraje, marcado por abruptos desniveles y por la abundancia de pinares y manantiales.
Como la villa se encuentra levantada sobre una roca, permite al visitante disfrutar de panorámicas extraordinarias. En la cima de la peña, se hallan los restos del castillo, que proceden de la reforma realizada en 1222 por el obispo Sancho de Ahones. Su planta es irregular, lo que le permite adaptarse al terreno. La torre principal se asoma al precipicio más accidentado.
A los pies de los restos del castillo,  se ubica la Iglesia barroca, cuya peculiaridad reside en que el campanario está separado del templo.
Si bien se desconoce cuando fue fundada la villa, se sabe que Linares de Mora ha sido rescatada a los moros por Alfonso II de Aragón allá por el año 1181. Durante un tiempo, la defensa del castillo de la villa fue confiada a la Orden del Temple, de modo tal que han sido los Templarios quienes rigieron los destinos del lugar hasta 1202, año en que Pedro II el Católico donó esta fortaleza junto a la de Puertomingalvo, al Cabildo de la Seo de Zaragoza.
Durante las Fiestas Patronales de Linares, dedicadas a Santa Ana, Santiago y San Cristóbal, que son celebradas entre el 24 y el 29 de Julio, se puede apreciar el festejo con toros embolados, vaquillas y concursos, entre otras muchas actividades.

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Serra, el paraíso de los excursionistas

Serra es un municipio de la Comunidad Valenciana, que está situado en la comarca del Campo de Turia en pleno Parque Natural de la Sierra Calderona, lo cual lo dota de una belleza paisajística sin igual.
Serra se caracteriza por sus calles intrincadas y empinadas, debido al relieve accidentado de la zona, dominio de la Sierra Calderona.
Hay diversos yacimientos arqueológicos, como “Salt del Riu”, “Les Eretes del Riu” y “La Cova Soterranya”. Por su parte, entre los yacimientos eneolíticos es posible mencionar: “Puntal del Sapo”, “La Torreta” y “Torre Umbría”.
El origen histórico de Serra reside en un castillo árabe, que hoy está en ruinas. Se encuentra emplazado en un cerro empinado. Sirvió de parada y refugio a las huestes de El Cid Campeador durante la toma de Valencia.
La principal construcción religiosa de Serra es Cartuja de Portaceli, una iglesia de estilo neoclásico que contiene cuatro claustros y un acueducto  que en el pasado traía agua de la Fuente de la Mina pero que hoy está en desuso. Supo ser una de las más importantes, ya que por ella han pasado reyes, papas, cardenales y hasta militares. Si bien a lo largo de su historia ha tenido diferentes usos, en el año 1943 la Diputación Provincial la compró, regresando así a ella los monjes cartujos.
Al mismo tiempo, Serra representa un verdadero  paraíso para el turista, por sus parajes naturales de gran belleza, dotados de frondosos pinares, propios de la Sierra Calderona. De ahí que es el escenario perfecto para la práctica de montañismo y senderismo, al tiempo que es el entorno elegido por muchos aficionados a la espeleología, pues en su término municipal hay un gran número de grutas, cuevas, minas y simas.

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Chiva y su entorno

En la Comunidad Valenciana se encuentra Chiva,  capital de la Comarca de la Hoya de Buñol. Tiene una extensión de 178 km2 y cuenta con una población de unos 15.000 habitantes. Su estupendo entorno y sus servicios en general hacen de Chiva un municipio residencial.
Podemos comenzar por visitar el Barrio de Bechinos, de origen árabe, cuyo trazado y disposición de las calles, en su mayoría estrechas, le dan un toque diferente a nuestro paseo.
Su principal templo religioso es la Iglesia de San Juan Bautista, que fue levantada en el siglo XVIII en el casco antiguo de Chiva. Esta magnífica construcción sobresale por su gran valor arquitectónico y pictórico.
También, podemos conocer la Ermita dedicada a la Patrona de la Virgen del Castillo, la cual por hallarse a unos 371 metros de altura permite a todo el que la visite apreciar la sensacional panorámica de la Comarca en su totalidad y del Mar Mediterráneo.
Uno de los emblemas del municipio es el Castillo, situado en lo alto del monte que domina la población. Se trata de una construcción de origen musulmán que fue edificada sobre una antigua construcción romana. Hoy en día, sólo quedan ruinas de él, entre las que se encuentran  algunas partes de muralla y numerosas torres.
Otro sitio significativo es La Torreta, una torre visigoda que integraba el conjunto defensivo de la villa, lo que le ha valido se declarada Bien de Interés Cultural.
Por su parte, la Fuente de los 21 Caños es también un símbolo de la población. Está ubicada al lado de la Balsa de los Patos, en la Plaza de la Constitución.
Para disfrutar de la naturaleza bien vale la pena recorrer la Sierra de Chiva, un paraje natural de belleza inigualable que es considerado uno de los principales atractivos turísticos del lugar. Por lo que es utilizado como punto de encuentro y referencia por muchos excursionistas.

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Variedad de paisajes de Mora de Rubielos

En la Sierra de Gúdar, se localiza la Villa de Mora de Rubielos, capital de la Comarca Gúdar-Javalambre, Teruel. El término municipal, que abarca la totalidad de la cuenca del río Mora, posee una enorme riqueza paisajística, pues en él aparecen alternados abruptos montes con espacios llanos.
Mora de Rubielos posee un atractivo casco urbano, con barrios de trazado medieval como es el caso de La Cuba, El Plano, Los Macedicos, Aliagarico, Santa Lucía y La Troya, con construcciones típicas de la arquitectura popular de la región.
Entre sus principales edificaciones, se encuentran el Ayuntamiento, del siglo XVII, además de diversas casas de gran valor artístico como la Casa del “Curato” y El “Caserón de Marín”.
La zona en su totalidad se encuentra presidida por el Castillo, una obra de planta irregular que presenta una gran variedad de estilos que incluyen desde el románico al gótico mediterráneo.
Contiguo al Castillo, se alza la Ex-Colegiata de Santa María, una construcción del siglo XV que cuenta con una sola nave de cinco tramos cubiertos por bóveda de crucería, y cuyo elemento más valorado es un coro cerrado con un increíble trabajo de rejería.
En los alrededores, se ubican las Ermitas de la Dolorosa, de San Roque, de Loreto, de San Miguel y la Soledad.
Al norte de la localidad se encuentran Cabra de Mora, Alcalá de la Selva o El Castellar, que constituyen algunos de los principales destinos que permiten apreciar el pintoresco carácter de la comarca.
Además, la villa cuenta con espléndidos parajes, como por ejemplo Sabinar de La Torneda, el Cañón del Río Alcalá, los Pinares de Villarejo, o el Nacimiento del Río Mijares.
La Sierra de Gúdar, por su parte, ofrece la opción de practicar esquí alpino, en las pistas de la Estación de Esquí de Valdelinares.

Opciones para pasear por Valdeltormo

Valdeltormo es un municipio situado en la provincia de Teruel, que integra la Comarca del Matarraña.
Para comenzar el paseo, es bueno saber que el Ayuntamiento y la Iglesia, son los dos edificios más importantes del casco urbano, los cuales se hallan ubicados uno enfrente del otro. El Ayuntamiento, una construcción de tres plantas, ha sido en el pasado la sede de la Cofradía de Nuestra Señora de la Asunción. Por su parte, la Iglesia Parroquial, que data del año 1407, se halla dedicada a Nuestra Señora de la Asunción.
Otras construcciones de especial interés son la Capilla de San Roque, un templo del siglo XVIII en el que los vecinos rezan la novena cada mes de agosto, la Casa del Negre, situada en la Plaza Mayor, el Pozo, que en la antigüedad abastecía a toda la  población, y el Castillo, ubicado en el barrio más alto de la villa, donde antes se disponía la parte fortificada.
Una buena opción es realizar el paseo ya sea a pie o en bicicleta por el término municipal, pudiendo hacer excursiones a  las dos Torres Ibéricas de la Torre Cremada y Dels Trullets, sobre la margen izquierda del río Matarraña, desde donde se obtienen estupendas panorámicas de los bosques de ribera.
Otra opción sería visitar la vieja estación de tren, ubicada a aproximadamente unos dos kilómetros del núcleo poblacional. Desde allí, podemos tomar la vía de la antigua línea del tren Val de Zafán-Tortosa, hasta llegar a la Estación de Valjunquera o inclusive Valdealgorfa o Alcañiz.
Asimismo, siguiendo la carretera de Alcañiz, arribamos a Mas del Labrador, un pueblo deshabitado donde sólo se conservan la Iglesia y tres fuentes, a saber: la Font del Molí, la Font Nova y la Font d’Agulla.
En la desembocadura de la Vall del Riu y del río Matarraña, se localiza la enorme Roca del Tormo, la cual da nombre a la población, y un poco más arriba, está el Molino de la Harina, que suministraba electricidad a toda la localidad a principios del siglo pasado.

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Atractivos de Castejón de Monegros

Castejón de Monegros es un pequeño pueblo aragonés, situado en la provincia de Huesca, que cuenta con una población cercana a los 650 habitantes.
El poblado se localiza a tan solo 72 kilómetros de distancia de la capital, en un atractivo entorno natural circunscrito por las cimas de la Sierra de Alcubierre, y forma parte de la comarca de los Monegros.
Si bien se trata de una pequeña localidad, Castejón de Monegros posee un rico patrimonio arquitectónico y artístico, del cual sobresalen la Iglesia Parroquial, templo de estilo gótico dedicado a Nuestra Señora de la Lumbre, y la Ermita de Santa Ana, patrona de la ciudad.
También, resulta interesante apreciar los restos del castillo, el cual presidía la población en la Edad Media. Una torre de muralla, que es usada como ermita, es todo lo que queda de él.
Al mismo tiempo, de su legado arquitectónico vale la pena destacar la Ermita de San Miguel, la cual está situada junto al río Alcanadre, en la zona de Juberre, a 20 kilómetros de la población. Según se cree, antiguamente allí existió un núcleo de población.
Aquellos que puedan elegir visitar Castejón de Monegros en julio, es importante saber que a fines de ese mes los vecinos del lugar celebran sus fiestas patronales que incluyen numerosos actos culturales, así como actividades lúdicas, deportivas y tradicionales, como es el caso de la cabalgata de carrozas que van hasta la Ermita de Santa Ana.

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Fraga, ciudad dividida

Fraga es un municipio aragonés que se halla al sureste de la provincia de Huesca, en los confines del valle del río Cinca. La ciudad se divide en “Fraga” o “Fraga la Vieja”, que es la zona del casco histórico; y “Las Afueras” o “Fraga la Nueva”, parte construida a mediados del siglo XX. Ambas zonas, están separadas por el río y se encuentran comunicadas por dos puentes.
Según se cree, la ciudad es de origen prerrománico, siendo su yacimiento más antiguo el del Barranco de Monreal, datado entre los años de 1800 a.C a 1500 a.C.
Uno de sus principales monumentos es la iglesia parroquial de San Pedro, un templo de origen visigótico que fue la mezquita mayor en la época de dominio árabe pero que, luego de la reconquista, fue convertido en templo cristiano. La iglesia, de una sola planta, posee un fuerte aire aragonés, y que mantiene su portada original con sus capiteles de estilo románico.
Otro sitio de especial interés es el famoso Palacio Montacada, un palacio árabe que luego perteneció a los Montcada, que eran los señores de dicha ciudad. Después, pasó a ser conocido como el Palacio del Gobernador, siendo usado como palacio real, y actualmente es la biblioteca municipal y museo.
También, vale la pena conocer el Castillo, que constituye las ruinas de la iglesia de San Miguel y que ha sido reinaugurado en 2007 tras su restauración; y la torre de los frailes, una construcción hecha por los templarios durante el siglo XIII.

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El trazado laberíntico de Priego de Córdoba

Priego de Córdoba, es un municipio que  se encuentra ubicado en pleno centro de Andalucía. Uno de sus mayores atractivos es, sin dudas, su enorme riqueza patrimonial, siendo la cuna del barroco andaluz.
El Barrio de la Villa y Balcón del Adarve, que ha sido declarado conjunto Histórico-Artístico, conforma el núcleo urbano originario del Priego actual. Su carácter medieval, así como sus calles angostas y de enrevesado trazado, brindan un recorrido verdaderamente laberíntico, que se ve ampliamente compensado por el atractivo  de sus casas. Dicho barrio, se halla rodeado por el Adarve, balcón natural que en el pasado fue utilizado con fines defensivos por la primitiva ciudad medieval.
También, podemos visitar el Castillo, una construcción de origen árabe que ha sido reformada en los siglos XIII y XIV. Su carácter militar y austero, se corresponden con el uso defensivo que entrañó en sus comienzos. Por su parte, la Torre del Homenaje es muy valorada pues es considerada Monumento Histórico Nacional.
De la arquitectura religiosa sobresalen la Iglesia de la Aurora, que fue construida encima de una antigua mezquita luego de la reconquista cristiana; la Iglesia de San Francisco, de estilo barroco; la Parroquia del Carmen, declarada Monumento Nacional;  y la Iglesia-Hospital de San Juan de Dios, que ha sido fundada por Juan Herrera en el siglo XVII; etc.
En el término municipal, se destacan también la Fuente del Rey, que se terminó de  construir a comienzos del siglo XIX; y la Fuente de la Salud, conformada por un gran frontispicio de estilo manierista.
Entre las construcciones civiles, vale la pena recorrer la Casa Natal de D. Niceto Alcalá-Zamora, datada a fines del siglo XIX; y la Casa -Museo de D. Adolfo Lozano Sidro, una típica casa andaluza señorial, con decoración modernista.
Por su parte, podemos apreciar el Arco de San Bernardo, puerta datada en la segunda mitad del siglo XV, que corresponde a un molino harinero bajo el cual discurre el Camino del Bajo Adarve.
Por último, daremos un paseo por el Jardín Micológico “La Trufa”, en el cual son recreados los principales sistemas naturales de Andalucía. Su particularidad residen en que es un gran reservorio de especies, conformando de ese modo un encantador lugar para el turismo de naturaleza y rural.

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Miranda de Castañar: postal de balcones naturales

De paso por Salamanca, podemos optar por dirigirnos hacia Miranda de Castañar, villa amurallada situada en la Sierra de Francia,  en cuyo casco urbano pueden apreciarse interesantes ejemplos de arquitectura popular y sus balcones naturales, además de monumentos tales como el castillo y la iglesia.
El castillo de Miranda del Castañar, es una fortaleza del siglo XV que se halla en buen estado de conservación, gracias a que ha sido restaurado. Su torre del homenaje domina el casco antiguo de dicha población. Del recinto amurallado, construido en el siglo XIII, se conservan las puertas de San Ginés, de Nuestra Señora, la de la Villa y la del Postigo.
Junto a la muralla podemos recorrer la Ronda Nocturna, callejeo interior de especial encanto que discurre por debajo de las casas por donde la guardia nocturna se ocupaba antiguamente de la protección de sus vecinos. No debemos perder la oportunidad de transitar por el tramo abovedado apuntado u ojival que pasa bajo la iglesia.
La Iglesia de Santiago y San Ginés de Arles, es un templo parroquial de estilo gótico que data de los siglos XIII y XIV. Está dividida en tres naves, y en su interior alberga un pequeño museo. Mantiene su estructura y diversas piezas artísticas que valen la pena ser apreciadas.
También, podemos programar una visita a la Ermita de Nuestra Señora La Virgen de la Cuesta, construida en homenaje a la Patrona de la ciudad. Desde aquí pueden contemplarse maravillosas vistas de la Peña de Francia.
Otros monumentos de Miranda del Castañar que merecen ser destacados son la Plaza de Toros, el patio de armas del castillo Miranda, la Casa del Excribano, palacete solariego construido en el siglo XVII, La Carnicería Real, sigular muestra de la antigua arquitectura civil que posee mostrador a la calle y un antiguo matadero, por mencionar sólo algunos.

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