Vacaciones al natural en el Embalse de Arrocampo

En las proximidades del Parque Nacional de Monfragüe, en el noreste de la provincia de Cáceres, se ubica el Embalse de Arrocampo, espacio natural protegido que integra la Red Natura 2000.

Por sus singulares características, Arrocampo es un embalse que conforma un enclave único en Extremadura, habitado por una avifauna peculiar y rara de observar en el interior peninsular. Debido a que el embalse cumple la función de refrigerar la central nuclear de Almaraz, el nivel del agua no varía sino que es constante. Por esa razón, en la mayor parte de la orilla abunda la vegetación palustre.

Por su cercanía a dos autovías, el embalse es un sitio de fácil acceso. En este caso, es interesante tomar las dos rutas propuestas por el Parque Ornitológico de Saucedilla. La primera consiste en un recorrido de aproximadamente 4 km por senderos de tierra, realizando paradas en cuatro observatorios. Se puede realizar caminando o en vehículo, de acuerdo al estado de la vía. En tanto que la segunda ruta es un corto paseo en vehículo entre Saucedilla y una balsa de riego cercana. Ambas rutas comienzan en la Oficina de Información, en el sur de Saucedilla.

En total existen cinco observatorios, aunque también se pueden utilizar las rampas de subida como mirador para avistar aves palustres, como la garcilla cangrejera, bigotudo, calamón y garza imperial, etc.

Cualquier época del año es buena para visitar Arrocampo, aunque el invierno y la primavera suelen ser considerados los mejores momentos para hacerlo.

Entre Arrocampo y Monfragüe hay una gran extensión de dehesas. Para apreciarlas mejor, lo ideal es tomar la carretera que une Serrejón y La Bazagona o alguna de las que llegan hasta Toril.

En los pueblos situados en los alrededores puede contemplarse diversas muestras de arquitectura popular y monumental, como es el caso de las iglesias parroquiales de Almaraz y Saucedilla, y el castillo de Belvís de Monroy, este último construido entre los siglos XIII y XIV.

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Viaje en el tiempo en Trujillo

En la provincia extremeña de Cáceres se erige Trujillo, una ciudad que transporta en el tiempo al visitante a través de sus tesoros arquitectónicos de origen medieval.
Su paisaje arquitectónico está configurado por los restos de la muralla árabe y las torres de Santa María la Mayor y Santiago, desde donde partió el navegante Francisco Pizarro para acabar descubriendo Perú. Este aventurero español es la figura emblemática de la ciudad, tal como puede verse en la escultura hecha en su homenaje que preside la Plaza Mayor, punto de encuentro de los habitantes de Trujillo. Si deseamos conocer más acerca de su persona podemos visitar la casa museo Pizarro, que funciona en una casona medieval construida en el siglo XV.
Uno de los edificios que da cuenta del devenir de la historia de Trujillo es el de la Iglesia de San Martín, templo erigido durante el siglo XVI que posee dos puertas de acceso, la occidental, de claro estilo renacentista, y la meridional, a la que popularmente se la conoce como “la Puerta de Las Limas”.
La Iglesia de Santiago es uno de los templos más antiguos de la ciudad. Comenzó a construirse  en el siglo XII, siendo finalizado tras la conquista almohade, por lo que presenta un estilo romántico tardío.
La iglesia de Santa María la Mayor, considerada un legado arquitectónico de gran valor, se construyó en el siglo XIII, aunque del edificio original tan sólo se conservan unos pocos vestigios ya que debió ser reconstruida en el siglo XVI. De sus dos campanarios, destaca la “Torre Julia”, una réplica de la original que fue reconstruida en el siglo XX, pues la misma resultó seriamente dañada tras dos terremotos que azotaron la región.
Su legado árabe está representado por el castillo y la muralla, cuya construcción fue realizada entre los siglos IX y X sobre un promontorio que domina Trujillo. Del conjunto, sobresale el patio de armas con sus aljibes.
Una buena alternativa es realizar la ruta de los conquistadores, que nos conducirá por tres localidades: Trujillo, donde nacieron Orellana, García y Pizarro; Medellín, cuna de Hernán Cortés; y Guadalupe, pueblo que fue centro evangelizador del medievo español.
En Guadalupe no podemos dejar de visitar su  monasterio, declarado Patrimonio de la Humanidad y considerado centro cultural, religioso y político, en cuyo interior alberga interesantes tesoros artísticos y arquitectónicos.
Mientras que en Medellín, debemos visitar el monumento construido en honor a Hernán Cortés, precisamente donde antiguamente se encontraba la casa natal del conquistador.

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Geoparque Villuercas Ibores Jara

El Geoparque Villuercas Ibores Jara es un excelente lugar para los amantes del turismo de naturaleza. Este macizo montañoso está ubicado en el paraje Las Villuercas, al sureste de la provincia de Cáceres, sitio en el que ocupa dos extensos valles que son surcados por las aguas de los ríos Ibor y Guadalupe. Dichas corrientes de agua han causado tal erosión a lo largo de los años que fueron dejando al descubierto el antiguo núcleo de un enorme anticlinal, lo que ha producido la inversión del relieve.

Accediendo por el norte del Anticlinal del Ibor-Guadalupe, es posible apreciar estupendas panorámicas del valle del río Ibor. En el camino vale la pena hacer una parada en las Cuevas de Castañar de Ibor, culmen del relieve kárstico característico de la zona.

Las estructuras geológicas de las Sierras de las Villuercas conforman un relieve compuesto por diversos sinclinales y anticlinales, como es el caso del Anticlinal del Ibor-Guadalupe. Al mismo tiempo, la región en su totalidad destaca por una amplia fracturación, que hace que la megaestructura se vea cortada en diferentes puntos.

El Mirador de la Báscula es el sitio que los visitantes suelen escoger como observatorio, pues desde allí resulta más sencillo comprender que las rocas que conforman las crestas de las sierras pertenecen a una misma formación geológica que en el pasado tuvo forma abovedada y que hoy se ha convertido en un valle de relieve invertido.

El “Risco de La Villuerca”, que alcanza los 1601 metros de altitud, es la mayor elevación del conjunto orográfico. Desde su cima pueden contemplarse magníficas panorámicas de las cadenas montañosas, así como de las rañas, valles y Guadalupe.

Vale destacar que en Villuercas-Ibores-Jara se han contabilizado poco más de cuarenta Geositios de gran valor paleontológico, debido a sus fallas, pliegues, formas sedimentarias y erosivas. En ellos, hay paisajes de incalculable belleza, los cuales se caracterizan por sus ecosistemas únicos.

El patrimonio natural del Geoparque Villuercas Ibores Jara está representado, sobre todo, por las siete Zonas de Especial Protección de Aves, que despiertan los sentidos de los visitantes.

Ecoturismo en Sierra de San Pedro

Esta es una buena oportunidad para hacer la ruta por la comarca de Sierra de San Pedro, en el límite entre las provincias de Cáceres y Badajoz. El itinerario se inicia en Alburquerque y culmina en el Castillo de Azagala. Lo ideal es realizarlo parte en coche y parte a pie, en una sola jornada.

Un punto a destacar de esta ruta es que, salvo el embalse de Peña del Águila, no existen grandes infraestructuras en la zona pues se trata de un área escasamente habitada.

Desde la cima de la Sierra de Santiago es posible observar una dehesa de gran extensión que se encuentra circunscripta por sierras de menor altitud que, en general, no superan los 600 metros sobre el nivel del mar.

En este espacio natural protegido pueden observarse numerosas especies de aves. En efecto, durante el recorrido es posible apreciar los hábitats más representativos de este lugar y, con un poco de suerte, ver algunos ejemplares de águila imperial, alimoche, buitre negro o de cigüeña negra, entre otros.

Al llegar a la parte donde se halla el desvío a la entrada del Convento de los Frailes Viejos, es fácil divisar en lo alto de la sierra una gran oquedad a la que popularmente se la conoce como “El Ojo del Diablo”.

Continuando con la ruta, y tras pasar por un eucaliptal y un huerto con naranjos, se accede a la fuente de “Elvira Vaca”, sitio ideal para refrescarse en días de mucho calor mientras se contempla una magnífica panorámica de buena parte de la sierra de San Pedro.

Luego, se puede proseguir a pie hasta el Castillo de Azagala para apreciar la riqueza de la avifauna de la zona, pues el mal estado del camino no permite hacerlo en vehículo. El castillo se encuentra en el punto más alto de la sierra de Santiago y está bordeado por un pantano. Desde aquí se puede contemplar una panorámica extensa tanto de la sierra de San Pedro como de sus estribaciones, tal es el caso de Sierra Fría, el Torrico, la sierra del Puerto del Centinela y la sierra de Los Leones, entre otras elevaciones. A poca distancia de esta construcción se encuentran otros tres castillos que pueden visitarse: Castillo de Luna en Alburquerque, donde se organizan visitas guiadas; el Castillo de Mayorga, al cual no se puede ingresar porque se halla en una finca privada situada en la carretera que comunica La Codosera con San Vicente de Alcántara; y el Castillo de Piedrabuena, ubicado en la dehesa de Piedrabuena.

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Observación de aves en el Parque Nacional de Monfragüe

El Parque Nacional de Monfragüe está ubicado en el centro de la provincia de Cáceres, justo donde confluyen los ríos Tajo y Tiétar. Las aguas de este último junto con otros cauces menos caudalosos excavan profundas gargantas hasta llegar al río Tajo, originando de ese modo un increíble sistema de cantiles rocosos.

Además de las áreas de bosque y matorral mediterráneo de gran valor tanto faunístico como ambiental, lo que más destaca del conjunto son las amplias extensiones de dehesas que se prolongan al norte y sur del Parque Nacional.

Monfragüe posee accesos fáciles y correctamente señalizados. En su interior sólo hay un núcleo de población, Villarreal de San Carlos, en donde se encuentran los centros de visitantes y de interpretación.

Vale destacar que el área de uso público es bastante reducida, pues la mayor parte del Parque Nacional se encuentra cerrado a los visitantes. Sin embargo, la zona visitable brinda excelentes lugares para la observación de aves. Para conocer mejor la riqueza ornitológica de Monfragüe, es sugerible realizar un recorrido por los principales miradores o aprovechar para hacer algunos de los itinerarios de senderismo que existen en el Parque y el entorno. Cabe señalar que la mejor época para avistar aves en el Parque Nacional es en primavera, entre marzo y mayo.

Uno de los miradores más simbólicos del parque es Salto del Gitano-Peña Falcón, un imponente cantil rocoso que está situado en la entrada desde Trujillo. Alberga una maravillosa comunidad de aves, compuesta por el buitre leonado, cigüeña negra, búho real, águila perdicera, halcón peregrino, etc.

La Serrana, La Tajadilla, La Báscula y Portilla del Tiétar, son otros de los miradores a los que se puede acceder.

En el interior del parque hay diversos elementos artísticos que merecen ser apreciados, como es el caso del castillo de Monfragüe y el puente del Cardenal. Mientras que en los alrededores se puede visitar el poblado prerromano de Torrejón el Rubio, el Museo Etnográfico de Serradilla, el Convento del Santo Cristo y la  iglesia parroquial de Serrejón en Plasencia.

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Ruta de la Torta del Casar

Montánchez es un típico pueblo serrano de Extremadura, en el cual es posible realizar la ruta de la Torta del Casar, que gira en torno al queso elaborado en las comarcas de Tierra de Campos y Campiña Sur, conocidas por ser donde se crían los mejores corderos de la región.
El recorrido de la ruta de la Torta del Casar comienza en la Plaza Mayor de Cáceres, donde se erige la torre Bujaco. Claro que antes podemos aprovechar para visitar la catedral de Santa María, templo del siglo XV, o dar un paseo por el Barrio Judío.
La Torta del Casar es elaborada en las comarcas de Llanos de Cáceres, Sierra de Fuentes y Montánchez. La primera parada la realizamos en Casar de Cáceres, donde está el Museo del Queso. Allí, es posible conocer en detalle el proceso artesanal que es utilizado para la producción del queso, al tiempo que ofrece un panorama acerca de la vida de las familias del lugar.
Luego, continuamos hasta Malpartida de Cáceres, pueblo que fue elegido por el artista alemán Wolf Vostell para instalar un museo del fluxus-happening, movimiento artístico que gira en torno a la organización de espectáculos espontáneos y actos provocadores, en un lavadero de lana cuando corría el siglo XVIII. Pero el arte se combina con el encanto del paisaje, pues el museo Vostell Malpartida se alza en Los Barruecos, un  paraje natural que ha sido declarado Zona Especial de Protección de Aves. 
Tomando la Carretera de las Torres, proseguimos rumbo a Miajadas hasta llegar a Almoharín, otro de los grandes productores y exportadores de la Torta del Casar, en donde se halla el Centro de Interpretación de este exquisito queso, sitio que es al mismo tiempo museo y fábrica.
Dejamos Almoharín para ir hasta Montánchez, donde los olivos y encinas son los verdaderos protagonistas del paisaje. En este pueblo serrano, de calles intrincadas y empedradas, además de probar sus exquisitos jamones y embutidos, es posible apreciar su castillo, cuyas vistas panorámicas que desde allí pueden contemplarse nos marcan el final de ruta.

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El paisaje extremeño de Valencia de Alcántara

La provincia de Cáceres encierra lugares de profundo interés, como es el caso de Valencia de Alcántara, un pueblo que se halla en los límites con Portugal y que abarca la llanura extremeña.
La villa es popularmente conocida por sus dólmenes, ya que dispone de numerosos  restos arqueológicos, una de las mayores concentraciones megalíticas que pueden hallarse en España, muchos de los cuales se encuentran en excelente estado de conservación.
La Campiña, con una amplia variedad de caseríos y pedanías como, por ejemplo, Las Lanchuelas, El Pino, Las Casiñas, La Fontañera, Jola, San Pedro de los Majarretes, y las Huertas de Cansa, entre otros, supo contar con alrededor de 55 dólmenes, muchos de los cuales han desaparecido a causa del abandono.  Continue reading

Valle del Ambroz: paisaje de montañas y dehesas

El Valle del Ambroz es un paraje de la provincia de Cáceres en el que conviven diferentes ecosistemas, situación propiciada por el contraste de altitudes.

A aquellos que deseen conocer este lugar, les proponemos hacer una ruta de montaña partiendo desde Hervás, para luego continuar camino por las dehesas que se encuentran entre las ruinas romanas de Cáparra y el embalse de Gabriel y Galán.

Comenzando el recorrido en Hervás, se debe tomar la carretera que conduce hacia Cabezuela del Valle. Durante el trayecto, es posible apreciar la rica flora y fauna de la zona, que incluye especies bien variadas. Una buena opción es complementar la subida al Puerto de Honduras en vehículo realizando algunos tramos a pie, sobre todo en las zonas de cumbres o bosque.

La segunda parte de la ruta nos lleva hacia la dehesa. Para ello, hay que tomar la salida de la autovía que va en dirección a Guijo de Granadilla y la presa de Gabriel y Galán, la cual está ubicada justo al lado de la estación de tren de Villar de Plasencia, actualmente abandonada. Durante el periplo, que nos lleva a atravesar una dehesa típica, pueden contemplarse diferentes especies como abubillas, rabilargos, grullas, etc. Luego de haber recorrido exactamente unos 4,4km, viramos a la izquierda para tomar otra carretera que nos llevará a una charca ganadera situada en el paraje de Fresnedillas donde podremos contemplar cigüeñas negras, carracas, chorlitos dorados y garcetas, entre otras especies.

Tras retomar el camino inicial y pasar junto a las ruinas y el arco romano de Cáparra, continuamos rumbo a la presa de Gabriel y Galán. Una vez allí, nos disponemos a apreciar la belleza natural del lugar y a observar a la diversidad de aves que lo habitan.

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Malpartida de Plasencia

Malpartida de Plasencia es un municipio de Cáceres, que se encuentra a 476 metros sobre el nivel del mar y que posee un clima típico del Mediterráneo.

Desde lo alto del Cerro Canalizo, es posible apreciar en los meses de verano a la antigua Estación de Ferrocarril Palazuelo Empalme, actualmente conocida como Estación Monfragüe, un interesante parque forestal que atrae a muchos ecologistas debido a la biodiversidad que alberga, que permanece ajena a la acción del Hombre. Se trata de un paraje excepcional, donde predomina la tranquilidad. Aquí es posible apreciar su rica  fauna autóctona, por lo que visitar este lugar constituye una experiencia única e inigualable.

Este pueblo es ideal para aquellos que gustan de practicar senderismo, por la belleza abrumadora que caracteriza a la geografía de este destino. Por lo que el viajero, sea cual fuere la ruta que elija tomar, seguramente no desperdiciará la oportunidad de retratar las maravillosas imágenes que arroja esta localidad extremeña en cada uno de sus caminos. Incluso, si se dispone de tiempo, vale la pena aprovechar la oportunidad para visitar Gargüera, un pequeño poblado que se alza al norte de Malpartida de Plasencia.

Para llegar a Malpartida, es necesario atravesar carreteras vecinales, así como caminos ciegos y sendas de trazado difuso, casi inapreciable a la vista del turista. Por otro lado, a esta localidad se la conoce por sus típicos dulces y sus artesanías confeccionadas en piel.

Para despuntar el ocio, posee completas instalaciones deportivas, que incluyen pistas de tenis, fútbol y baloncesto, entre otras. También, cuenta con espacios culturales, como la Casa de la Cultura y una biblioteca.

De la arquitectura religiosa sobresale la Iglesia de San Juan Bautista, un templo del siglo XVI de gran atractivo. Aunque a la vez vale la pena conocer la Ermita de San Blas y la de San Gregorio.

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Llanos de Cáceres y zonas de influencia

En esta oportunidad recomendamos una ruta que discurre entre las ciudades de Cáceres, Santa Marta de Magasca y Trujillo. En la zona sur del Río Tajo hay una extensa penillanura que es surcada por las aguas de los Ríos Almonte y Tamuja, dando lugar a un paisaje ligeramente alomado que es destinado sobre todo para el cultivo de cereales de secano y para el aprovechamiento ganadero de los pastizales.

Se puede acceder fácilmente tomando la Autovía A-58, que comunica Trujillo con Cáceres. Aunque también se puede establecer como punto de partida al Parque Nacional de Monfragüe, para lo cual se deben seguir carreteras menos transitadas y de enorme belleza paisajística.

Tomamos la CC-99, en la salida de la Autovía A-58, rumbo a Santa Marta de Magasca. Al llegar a este pueblo, debemos tomar la carretera que lo rodea para adentrarnos, de ese modo, en una zona de dehesa. A escasos 8 km de la mencionada localidad, hay un cruce donde podemos elegir ir hacia Monroy o a Trujillo. Si nos decantamos  por la primera opción, tendremos la posibilidad de apreciar los magníficos riveros del Río Almonte, sitio al que se llega tras pasar por unas zonas de pastizales y dehesas. En cambio, si preferimos ir hacia Trujillo, nada mejor que recorrer su casco histórico, donde se encuentra la Plaza Mayor, el Palacio de Luís Chaves, el Conventual de San Francisco y el Parador de Turismo; y dedicarnos a la observación de aves.

Es preciso señalar que la ruta se extiende por una de las áreas de mayor valor ornitológico de la región, que comprende Llanos de Cáceres y Sierra de Fuentes, Magasca, Riveros del Almonte y Trujillo. Durante todo el recorrido, nos será posible observar diferentes especies de aves en los hábitats más representativos de la comarca. En torno a los riveros es donde se evidencia un marcado contraste paisajístico, que abarca terrenos llanos y cauces fluviales.

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