Sierras centrales de Badajoz

Aquellos que deseen apreciar la riqueza ornitológica de Extremadura no pueden dejar de realizar una ruta por las Sierras centrales de Badajoz, itinerario que se extiende por las localidades de Almendralejo, Alange, Oliva de Mérida y Hornachos.

Las serranías del centro de Badajoz son consideradas auténticos “ecosistemas-islas” de enorme valor ornitológico que albergan un gran número de aves rapaces.

La ruta propuesta es larga y puede realizarse en coche en dos jornadas completas. Comenzaremos visitando la “Iglesia de la Purificación de Almendralejo”, templo religioso que ha sido declarado como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) pues alberga una gran  colonia de Cernícalo Primilla. Luego, proseguiremos por la histórica Vía de la Plata en dirección a Mérida, camino que discurre entre viñas y olivares de la llanura de Tierra de Barros, hasta llegar al “Embalse de Alange y Sierras Centrales de Badajoz”. Después de sobrepasar esta serranía seguiremos hacia Almendralejo, no sin antes realizar una parada en la Laguna de Melchor Gómez, un pequeño humedal en el que abunda la vegetación acuática.

Al atravesar el imponente muro de presa del Embalse de Alange, nos detendremos bajo los riscos del Cerro del Castillo de Alange, punto perfecto para la observación ornitológica. Aquí, es interesante recorrer a pie el trayecto que va desde la solana del Castillo hasta Alange, pudiendo realizar un alto en el camino en un yacimiento arqueológico que se encuentra en la misma calzada.

También, se puede visitar la zona de las Minas de Tierrablanca de La Zapatera, desde donde se obtienen maravillosas panorámicas de la Sierra de Peñas Blancas. Más adelante, realizaremos el descenso frente a la Cueva de la Zapatera en la Sierra de Juan Bueno, para continuar hasta Oliva de Mérida. La ruta incluye, además, una caminata por “Sierra Grande de Hornachos”, espacio natural de excepcional riqueza avifaunística que está conformado por Sierra de Pinos y Sierra Grande.

Dehesas de Jerez

Hoy recorreremos las dehesas de Jerez de los Caballeros, espacio natural ubicado al suroeste de la provincia de Badajoz que conforma  una de las masas forestales de encinar y alcornocal de mayor extensión de la Península Ibérica.

Partiendo desde la población de Jerez de los Caballeros, nos preparamos para disfrutar del paisaje conformando por montes huecos, bosques y dehesas de gran calidad que cubren las estribaciones de Sierra Morena. Es preciso destacar que dicha región, la cual abarca una superficie de unas 350.000 Has, representa la principal reserva de arbolado autóctono de Extremadura y sirve de hábitat para numerosas especies reproductoras como la cigüeña negra, razón más que sufieciente para ser declarada como Zona de Especial Protección para las Aves.

Uno de los puntos a visitar es el embalse de Valuengo, donde pueden observarse cormoranes, garzas reales y garcetas comunes. Al recorrer su perímetro por un camino de tierra es posible divisar diversas especies de aves en amplias zonas y recodos.

Tras llegar a la cola del cortijo de La Parrilla, emprendemos el camino de regreso en un itinerario que resulta paisajísticamente impresionante, pues el recorrido discurre por la umbría de la Sierra de Peña Utrera y la Sierra de Valbellido.

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jerezcaballeros.es

Jornada en Embalse de Los Canchales

Visitamos la provincia de Badajoz para disponernos a realizar una ruta por el embalse de Los Canchales, el cual se halla sobre la Rivera de Lácara, un curso de agua que nace en la Sierra de San Pedro y desemboca en el río Guadiana.

Empezamos la ruta en la localidad de La Garrovilla, en donde por tomamos una pista asfaltada que conduce al muro del embalse de Los Canchales. El primer tramo, de aproximadamente 7,5 km, resulta muy interesante pues discurre a lo largo de terrenos que son aprovechados para el cultivo de secano de cereal, olivar y girasol. El resto del itinerario prosigue por una pista perimetral de tierra que se extiende  sobre la cota de máxima inundación del embalse, permitiéndonos de ese modo recorrer el paraje en su totalidad. Sugerimos realizar una parada en el dique artificial, en cuyo extremo hay un observatorio.

Luego de recorrer unos 4 km más, arribamos a la cola del embalse, una zona de aguas poco profundas donde es posible apreciar los brazos zigzagueantes de la Rivera de Lácara. Vale destacar que cuando baja el nivel del agua puede tomarse un camino alternativo, que acorta considerablemente el recorrido. El punto final del periplo es el muro de la presa.

Además de ser considerado Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), el Embalse de Los Canchales está declarado como “Humedal de Importancia Internacional”. Este espacio protegido sirve de hábitat para numerosas especies de aves, puesto que cuenta con grandes superficies de aguas someras, a la vez que alberga diferentes tipos de vegetación acuática y subacuática.

En función de la época del año que realicemos la visita, dependerán las especies que vamos a encontrar. Aunque lo ideal es elegir realizar la ruta en verano, porque es el mejor momento para la observación de aves.

Si deseamos ampliar nuestro recorrido ornitológico, podemos optar por dirigirnos hacia la desembocadura del Río Aljucén, a donde llegamos tras pasar por la localidad de Esparragalejo. Al norte del Embalse de Los Canchales, también podemos allegarnos hasta el Dolmen de Lácara, un sepulcro colectivo muy bien conservado que data del período Calcolítico.

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elperiodicoextremadura.com

Alburquerque: fortalezas y castillos en Badajoz

Al noroeste de Badajoz se ubica esta capital, que en árabe significaba “país de alcornoques”, sin embargo, lo que ha llegado hasta nuestros días y por lo que más destaca a la hora de hablar de viajar allí, es por su castillo, construido en los siglos altomedievales.

Destaca su torre del homenaje, porque es lo primero que llama nuestra atención y porque se trata de una maravilla histórica casi perfectamente conservada. De hecho, aún se puede acceder a ella a través de un puente de arco ojival y disfrutar de las vistas. No deje tampoco de visitar el interior del castillo, donde encontrará una grata sorpresa.

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Olivenza, antiguo asentamiento portugués

Olivenza es un municipio de la provincia de Badajoz, que durante aproximadamente seis siglos perteneció a Portugal. Razón por la cual sus habitantes hablan en portugués y los nombres de las calles más importantes están en ambos idiomas.
De paseo por el casco urbano de Olivenza, el visitante seguramente quedará estupefacto con las fachadas encaladas de sus casas y el señorío propio de sus patios interiores.
Ciudadela medieval y Alcázar
En el casco antiguo del municipio se hallan la ciudadela de origen medieval y el Alcázar, un cuadrilátero de cuatro puertas con muros de 12 metros de altura. El conjunto estaba conformado por 14 torres defensivas, siendo la más alta de 37 metros, y cada puerta se hallaba fortificada con sólidos torreones.
La Plaza de la Constitución sobresale por la puerta de estilo manuelino, que contiene diferentes elementos en alusión a la tradición marinera portuguesa. Otros de sus atractivos son la torre de reloj, construida en el siglo XV, y una reproducción de una picota de ejecución.
La Iglesia de la Magdalena, que empezó a construirse a inicios del XVI, es un templo de estilo manuelino de gran monumentalidad. Gárgolas, falsas almenas y una puerta principal renacentista, configuran parte de su encanto exterior. El interior de la iglesia está dividido en tres naves y se halla decorada con los clásicos azulejos portugueses de color azul.
Por su parte, la Iglesia de Santa María del Castillo posee en su interior la capilla del Evangelio, el retablo de mayor atractivo y mejor conservado de Olivenza. En uno de sus laterales, el retablo posee tallado en madera un árbol de la vida que alcanza los 15 metros de altura.
Otras de sus joyas arquitectónicas son los cuarteles, todos ellos de estilo neoclásico, entre los cuales destacan el Cuartel de la Independencia o Asiento, el Cuartel del Poxo y el Cuartel de San Carlos.
Puente de Ajuda
Sobre las aguas del rio Guadiana se alza el Puente de Ajuda, que en el pasado contaba con 19 arcos, una torre principal de tres pisos y medía unos 380 metros de longitud. Fue prácticamente destruido en el siglo XVII, y hoy sólo se mantienen en pie una docena de arcos. Del lado de la orilla española su estructura fue restaurada, pero si se cruza a la parte portuguesa el visitante sólo podrá apreciar sus ruinas.

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Recorrido ornitológico por el río Guadiana

Hoy realizaremos un recorrido ornitológico por el río Guadiana. En su paso por Badajoz, el Guadiana se halla embalsado por un azud, una presa de regulación de pequeñas proporciones que ayuda a que su cauce se mantenga a un nivel casi constante.

La ruta se puede efectuar por cualquiera de las dos orillas, pues ambas posee buenos accesos y ofrecen grandes posibilidades de observar aves. En este caso, preferimos hacerla por la margen izquierda.

El primer tramo del recorrido se inicia en el Puente de la Autonomía, que es el primero de los cuatro puentes que encontramos sobre el Guadiana. Desde aquí, es posible apreciar estupendas vistas del tramo del cauce donde desembocan los ríos Rivillas y Gévora. A la vez que se pueden contemplar panorámicas de la Alcazaba árabe y del casco antiguo de la ciudad de Badajoz. Caminamos hasta donde está el Puente Viejo o Puente de Palmas, ubicado justo enfrente de Puerta Palmas, una puerta monumental que es todo un símbolo de Badajoz. Es preciso señalar que el Puente Viejo es peatonal, de modo que es el sitio ideal para dedicarnos a la observación de aves. Luego, continuamos surcando la orilla hasta llegar al Puente de la Universidad, punto en el que culmina el tramo peatonal y tiene su inicio un estrecho sendero que conduce hacia el Puente Real.

La segunda parte de la ruta comienza en un camino de tierra que discurre por debajo del Puente Real y que nos lleva hasta una pista asfaltada de 1.800 m que surca el río. La pista finaliza en una rotonda que se halla un poco más adelante del edificio del Club de Piragüismo de Badajoz. El trayecto lo podemos realizar en coche, parando cada tanto para avistar aves, o a pie a través de un sendero que hay entre la pista asfaltada y la orilla del río, donde se puede apreciar mejor la vegetación de ribera. Si tomamos el camino de tierra que nace en la rotonda llegaremos hasta el muro del azud, donde hay un mirador para observar a las aves.

La riqueza cultural de Don Benito

Los inviernos suaves y los veranos secos y calurosos, propios de un clima típico mediterráneo, conforman una de las características esenciales de Don Benito, un municipio ubicado al noreste de la provincia de Badajoz. Se trata de una de las zonas de mayor riqueza de todo Extremadura y, por lo tanto, es considerada uno de los focos demográficos y económicos más importantes de la región.
El centro neurálgico de la ciudad no es otra que la  Plaza de España, en parte porticada, e n la que se encuentran el Ayuntamiento y la Iglesia de Santiago.
El Ayuntamiento es una de las construcciones más representativas de Don Benito. El edificio, que data de fines del siglo XIX en un comienzo albergó al Banco de España. Continue reading

Qué hacer en Badajoz

Badajoz es una encantadora ciudad de  la Comunidad de Extremadura, que le ofrece al viajero una amplia variedad de actividades para hacer.
La Alcazaba, cuya construcción estuvo a cargo de los moros en la época de la conquista a España, es una de las visitas ineludibles. La torre almohade de Espantaperros, al igual que la Puerta de las Palmas y las murallas de origen medieval de Bauvan, son otros de los monumentos que no pueden faltar en nuestro recorrido.
El principal exponente de la arquitectura  religiosa de Badajoz es la  Catedral de San Juan Bautista, templo donde se conjugan a la perfección los estilos renacentista, gótico y barroco. Otras iglesias de especial interés son las de San Andrés, San Agustín y Santo Domingo. Mientras que de sus conventos se destacan el de las Franciscanas, las Carmelitas y el convento de las Trinitarias.
La oferta museística, por su parte, incluye el Museo de la Ciudad, el de Bellas Artes y el Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo.
Continuando con el paseo por la ciudad, es recomendable realizar un alto en el casco antiguo, zona donde se ubican sitios de especial interés, como por ejemplo el Palacio Municipal, la Plaza Cervantes y la Plaza de España. 
Tampoco podemos perdernos la posibilidad de conocer el edificio de la Giralda o de visitar la Plaza Alta, que en la antigüedad fue un zoco musulmán. En la zona del centro, podemos hacer un recorrido por la Casa Buiza, el casino y la Casa del Cordón, entre otros edificios emblemáticos.
Si nos queda tiempo, podemos aprovechar la oportunidad de viajar hasta Mérida, la capital de Extremadura, ciudad que sobresale por su maravilloso conjunto arqueológico romano, el cual incluye antiguos templos, mausoleos, el circo romano y el anfiteatro, así como diversos acueductos y puentes.

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Qué ver en Olivenza

Olivenza es una localidad extremeña ubicada en la provincia de Badajoz que despierta especial interés por su patrimonio histórico, el cual se compone de valiosos ejemplos de arquitectura civil, militar y religiosa.

Tanto el castillo como sus murallas fueron construidos por encargo de Juan II,  Rey de Portugal. De ese conjunto se conservan la Torre del Homenaje y las puertas del Alcochel, la de Gracia, la de los Ángeles y la de San Sebastián.

El Palacio de los Duques de Cadaval, actual sede del Ayuntamiento, es uno de sus principales edificios nobiliarios. Se trata de una construcción de estilo gótico manuelino que presenta destaca por su portada, en la que exhibe un medallón que contiene las armas portuguesas y el blasón de la villa. En una de las dependencias del castillo, conocida en el pasado como la Panadería del Rey, funciona actualmente el Museo Municipal Etnográfico González Santana, en donde se expone una rica colección arqueológica de piezas calcolíticas.

Entre la arquitectura religiosa oliventina destacan la Iglesia de Santa María del Castillo, templo de estilo clasicista datado entre los s. XVI y XVII; y la Iglesia de la Magdalena, construida en el s. XVI con claro estilo manuelino.

La villa dispone, además, de un estupendo paraje natural, que se caracteriza por sus pantanos, inmensas dehesas y cursos fluviales. Su territorio es básicamente llano, aunque presenta ligeras ondulaciones, siendo la Sierra de Alor (600 m) su mayor elevación.

Con respecto a la flora autóctona, representada mayormente por coscojas, rosales silvestres, adelfas y madroños, la Sierra de San Amaro y sus alrededores, al igual que la Sierra de la Luz y arroyo Friegamuñoz, constituyen las zonas de vegetación más ricas.

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La Serena: Una de las zonas estepáricas más bellas de Extremadura

La comarca La Serena, ubicada al este de la provincia de Badajoz, se caracteriza por su paisaje protagonizado por extensos pastizales. Esta penillanura de pizarras se encuentra surcada por el río Zújar y sus afluentes, a la vez que se halla circunscripta por una serie de sierras que no superan los 950 m de altitud.

Para visitar la zona, es necesario tomar como punto de referencia a la localidad de Villanueva de la Serena. Durante el recorrido, de aproximadamente 77 km, discurre por los pueblos La Coronada, Campanario, Castuera y Cabeza del Buey.

El primer tramo de la ruta se inicia en Campanario y se prolonga hasta La Serena, una de las zonas estepáricas más bellas de Extremadura. Tras pasar por la Ermita de Piedra Escrita y el Río Guadalefra, hay que tomar la carretera que conduce hacia Orellana la Vieja y Puebla de Alcocer. Luego, hay que seguir camino a la Ermita de Belén, un trayecto de 22 km por la “Carretera de las Golondrinas”, que está rodeada de pastizales y cultivos. Siguiendo rumbo a Castuela y después de pasar por la pequeña población de Almorchón, es necesario tomar el desvío que conduce a la Ermita de Belén. El último tramo va desde la Ermita de Belén hasta Castuera, y finaloza junto al cementerio de dicha localidad.

La Serena constituye una de las zonas estepáricas más importantes de España, no sólo por su extensión sino también por la diversidad de hábitats y especies de aves que alberga, razón por la cual ha sido declarada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).

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