Viaje a Santa Susana

Santa Susana es una villa de la provincia de Barcelona, que cuenta con un importante patrimonio cultural e histórico que vale la pena apreciar.

Entre sus atractivos se encuentra la Pared de en Ratés, un canal que data del siglo XIX que fue construido para llevar el agua hasta la finca de Can Ratés, actualmente habilitada para el turismo rural. Esta canalización, sumada a otros elementos arquitectónicos como es el caso del molino harinero de Jordà, los pozos y los lavaderos que se alzan en el municipio, dan cuenta de la importancia que tiene la agricultura para el pueblo  como recurso económico propiamente dicho.

Otro de los lugares de visita obligada es el Búnker de la Guerra Civil, que está ubicado en la playa de las Dunas. Este fuerte, es uno de los elementos defensivos que fueron construidos por los ayuntamientos republicanos que componen la comarca del Maresme, durante la Guerra Civil Española, con el propósito de vigilar el territorio ante el peligro de bombardeos aéreos.

Por otro lado, Santa Susana sobresale por su arquitectónica popular, que data de distintas épocas, como es el caso de las Torres de vigía, las masías, los refugios de guerra, y las capillas, entre otros.

Las Torres de vigía conforman un interesante conjunto arquitectónico. En Santa Susana hay cinco torres de vigilancia en total, que han sido declaradas Bienes Culturales de Interés Nacional. Para conocerlas, podemos comenzar el camino en la Torre de la Plana, que se comunica con la Torre de Valle Xirau, para proseguir luego hacia la Torre de Can Bonet, cerca de la cual se halla la Torre de Can Ratés, que data del año 1584. Por último, visitamos la Torre de Mas Galter.

La iglesia parroquial de Santa Susana, es un templo que fue construido por los vecinos durante la posguerra. Lo que más se destaca de este edificio son las pinturas del presbiterio, que fueron realizadas por Aurelio Crosiet.

Para distenderse al aire libre qué mejor que visitar el Parque de la Font del Boter, un área de recreo al aire libre que cuenta con una zona de pícnic y de acampada. Otra opción es el Parque del Colomer, un amplio espacio verde que posee juegos para los más pequeños.

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El espíritu alegre de Sevilla

Sevilla, la capital andaluza, conserva tanto en su infraestructura como en sus servicios urbanos las características propias de sus antiguos pobladores árabes. Su espíritu colorido y bullicioso, típico de toda gran ciudad, atrae a miles de visitantes cada año.
La ciudad dispone de infinidad de atractivos, muchos de los cuales se aglutinan en el casco urbano, así como en los parques temáticos, galerías de arte, museos y los bares de copas.
Las celebraciones de Semana Santa y la Feria de Abril constituyen, sin dudas, uno de sus principales atractivos, pues conjugan un ambiente festivo y de folclore con las tradiciones sevillanas.
En el centro histórico de la ciudad se halla el conjunto compuesto por  los Reales Alcázares, la Catedral y el Archivo de Indias, que han sido declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La Giralda de Sevilla representa uno de los puntos más representativos del lugar.
En la Plaza de América se erige el Museo de Artes y Costumbres Populares, el cual cuenta con un espacio dedicado sus símbolos populares más representativos y a la tradición artesana local.
Aquellos que prefieren vivir de cerca la cultura flamenca y la tradición artesana característica de la zona, no tienen más que dirigirse al barrio de Triana. Al atravesar  el puente de Triana, se internarán en la zona más particular de Sevilla, considerada así por las costumbres y leyendas que condensa.
Sevilla dispone de numerosos lugares para disfrutar en familia. Tal es el caso del Parque Temático Isla Mágica, que se basa en la Sevilla del siglo XVI. Aquí se ofrece una gran variedad de atracciones y espectáculos para pasar un día pleno.
Por su parte, el Parque Acuático Aquopolis de Sevilla, ubicado a escasos 15 minutos del centro, es otra buena opción para disfrutar con la familia o amigos. Además de juegos de agua, como el Río de Rápidos, los Supertoboganes, los Hidromasajes y el Lago, por mencionar algunos; este lugar ofrece a los visitantes los más completos servicios, con zonas de pic-nic incluidas, para pasar una jornada inolvidable.

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La monumental Salamanca

Salamanca, es una ciudad de una riqueza monumental excepcional que vale la pena visitar. 
Los edificios que se alzan en el casco antiguo, cuentan con la particularidad de estar construidos con la piedra de Villamayor, material que por su composición, con alto contenido en hierro, se oxida al entrar en contacto con el aire, dotando a la ciudad de una atmósfera y un color únicos.
Pero además de ello, Salamanca se caracteriza por su encanto cultural, venerado por los personajes ilustres que aquí residieron, muchos de los cuales poseen su estatua en algún punto característico de esta bella ciudad.
Una de las construcciones más impactantes es La Catedral, de estilo plateresco, junto a la cual se halla la Torre del Gallo, que fuera el cimborrio de la catedral vieja. En el interior del templo, sobresalen la Capilla Dorada, en donde se conservan las obras de reconocidos escultores, y el Patio Chico, mediante el cual se comunican las dos catedrales.
Otro de los edificios emblemáticos es el de la Universidad, ubicada al lado de la Casa Museo de Unamuno, cuya imponente fachada fue realizada a pedido de los Reyes Católicos. Aquí se puede apreciar la estatua del poeta Fray Luis de León, o visitar el aula donde Unamuno dictaba clases, además de la Biblioteca que conserva una inmensa cantidad de textos de un valor incalculable.
Entre los monumentos más representativos de la ciudad, se halla la Casa de las Conchas, edificio característico del renacimiento isabelino, cuya construcción data del siglo XV.
La Plaza Mayor, es considerada una de las plazas de mayor belleza de toda España. Tomando por la calle Prior, es posible arribar a un interesante conjunto arquitectónico compuesto por la Iglesia de la Purísima, la Iglesia de los Capuchinos, el Convento de Santa Úrsula y el Colegio del Arzobispo de Fonseca.
Continuando por la Gran Vía, en los alrededores de la Catedral, se llegará al Convento y Museo de las Dueñas, el Convento de San Esteban, el Colegio de Calatrava y el Convento de las Claras, ésta última una verdadera joya arquitectónica.
No podemos dejar de mencionar otros atractivos como el Puente Romano, que se alza sobre el río Tormes, y la Casa Lis, que acoge al Museo de Art Nouveau y Art Déco.

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Sitios recomendados en Manilva

Manilva es un municipio ubicado en la Costa del Sol que posee cinco núcleos urbanos, de los cuales se destacan visiblemente los de Sabinillas y el Puerto de la Duquesa, por la gran afluencia turística que reciben.
Pero además, Manilva dispone de otros atractivos interesantes, como es el caso de sus diversos yacimientos arqueológicos que se hallan diseminados por toda su extensión. La mayor parte de sus yacimientos datan de la época romana, como por ejemplo la Villa de Sabanillas, Las Lagunetas y el Haza de Casareño, etc. Aunque hay algunos, como el Cerro del Castillo, que son de la Edad de Bronce, y otros que pertenecen a la época medieval, como es el caso de La Alcaría y el Cerro del Tesorillo, por mencionar algunos.
Al mismo tiempo, es el sitio perfecto para aquellos que les agrada recorrer rutas, disfrutando del contacto con la naturaleza, ya sea a pie, en bicicleta o a caballo.
Recorriendo su núcleo urbano, es posible apreciar sus principales oficios, como la Iglesia de Santa Ana, construida en el siglo XVIII, el Ingenio Chico, erigido a pedido del Duque de Arcos, y Villa Matilde, donde en la actualidad se exhiben algunos restos romanos que fueron hallados en Manilva.
En cuanto a la gastronomía, las sopas de tomate o de espárragos, entre otras exquisiteces, son sus platos más tradicionales.
En septiembre, se lleva a cabo la Feria de la Vendimia en la que se realiza la típica pisa de la uva, además de la degustación de vinos y una serie de actividades recreativas.

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Javalí Viejo

Javalí Viejo es un poblado de Murcia que cuenta con el privilegio de poseer una de las obras arquitectónicas de origen morisco mejor conservadas, aunque poco conocidas, la Contraparada, un azud que distribuía el agua en las huertas de la región.

La Fábrica de la Pólvora, es uno de los sitios de visita obligada. Su ubicación actual está dada por el molino que fue instalado a fines de 1633, ante la libertad que había en ese entonces para fabricar pólvora. En un comienzo, estuvo a cargo de diversos asentistas pero en 1747 se hizo cargo de dicho molino, convirtiéndose de ese modo en fabricante de pólvora de guerra.

A pocos metros de la toma de La Aljufia, hubo una rueda, conocida como la Rueda de los felices, que sirvió para el riego de los cultivos de la zona. Vale decir que el entorno de Javalí Viejo, signado por las huertas, es sumamente rico y diverso. Por lo que resulta perfecto para realizar paseos por los alrededores, en donde se encuentra el río, la Contraparada y algunos monumentos de interés.

La iglesia de Javalí Viejo se encuentra situada en el mismo lugar donde en el pasado se erigió el antiguo templo. Si bien en sus comienzos era de dimensiones reducidas, con el paso del tiempo se le adosaron capillas y se le efectuaron reformas hasta convertirse en lo que es hoy. La antigua iglesia poseía su Altar Mayor en la parte del Presbiterio, que estaba presidido por diversas imágenes. La construcción quedó prácticamente en ruinas tras la guerra de la independencia, lo que motivó su restauración.

En fin, Javalí Viejo se presenta como un excelente lugar para realizar turismo rural. Visitando sus puntos de interés, es posible imaginarse lo que fue este poblado en sus orígenes.

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Arcenillas, pueblo de callejones y travesías

Arcenillas es un municipio de la provincia de Zamora, en Castilla y León. Se trata de un destino con interesantes atractivos, muchos de los cuales residen en su arquitectura popular.

Esta población carece prácticamente de elementos diferenciadores en lo que a la  arquitectura popular respecta, en relación con otros pueblos de los alrededores. Posee un casco urbano compacto, compuesto básicamente por viviendas antiguas de baja calidad constructiva, erigidas generalmente en adobe o tapial.

El pueblo posee tres zonas verdes para descansar y disfrutar del ocio, a saber: El Mirador, desde donde pueden contemplarse vistas maravillosas de la ciudad de Zamora; el parque de las escuelas y el Parque Francisco Jambrina, éste último está provisto de hermosos jardines.

Una de las construcciones más importantes es el Ayuntamiento, edificio ubicado en la Plaza Mayor que data de comienzos de la década del 90, que fue levantado para reemplazar el viejo edificio que supo albergar las escuelas femeninas y el Ayuntamiento.

De la arquitectura religiosa sobresale la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, que data de finales del siglo XIV, aunque sólo se conservan unos pocos restos de su estructura original ya que su edificio fue varias veces restaurado.

Las calles de Arcenillas conducen a los visitantes por la historia de la ciudad y por sitios de gran interés que pasan inadvertidos.  En el término municipal hay dos fuentes, una que se encuentra debajo del Mirador, que ha sido reacondicionada, y la otra que está situada en el Camino de la Fuente, que también fue acondiciada hace poco tiempo.

Además, el trazado de esta localidad posee angostos callejones y travesías, como como es el caso de la del Pozo y la de la Cruz, aunque el más conocido es el conocido como “Allí lo veo”.

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Conociendo la extensión de La Mancha

En esta oportunidad tomaremos una ruta que nos permitirá bordear el territorio natural de La Mancha y que nos llevará por localidades de gran interés histórico.
En esta ruta por las vastas llanuras de La Mancha, partiremos desde Tarancón para allegarnos hasta Horcajo de Santiago, pasando por el principal enclave arqueológico de toda la provincia: el poblado romano de Segóbriga.
Tarancón, es una población que ha sabido conservar casi intacto su patrimonio monumental, un verdadero legado de su gran historia.
En la parte alta, se encuentra el popular barrio del Castillejo, donde se ubica la Parroquia de la Asunción, una construcción de estilo gótico que sobresale por su retablo plateresco. También, son de especial interés el Convento de Franciscanos así como numerosas casas señoriales que se disponen dispersas por el núcleo urbano, como por ejemplo el Palacio de los Parada, la Casa Leganesa y el Palacio de los Duques de Riansares, entre otros.
Tarancón, debido a su situación geográfica, que conecta  Madrid con el levante español, es un buen punto de partida para vislumbrar los grandes atractivos que nos depara la Mancha conquense.
De este modo, pasaremos luego por Uclés, una pequeña población que en el pasado tuvo una enorme relevancia histórica, pues contó con un destacado castillo que se localizaba en lo alto del cerro, del que hoy sólo se conservan la torre Albarana, dos torreones y un tramo de muralla.
El ayuntamiento así como las casas que circunscriben la Plaza Mayor, también son atractivos que valen la pena apreciar. De todos modos, el monumento emblemático de la localidad es el Monasterio de la Orden de Santiago, construido entre los siglos XVI y XVII y que posee una sola nave con capillas laterales, dominando el paisaje desde la cima de la colina. Lo más destacable de este lugar son las dos fachadas, el artesonado del refectorio y la monumental escalinata que comunica las dos plantas del claustro.
La etapa siguiente de nuestra ruta nos conduce a la localidad de Saelices, muy popular por conservar los restos arqueológicos de Segóbriga. Se trata de un yacimiento ibero-romano en el que se ha podido recuperar el trazado urbano, aparte del teatro, una gran necrópolis, el anfiteatro y las termas.
Cerca del yacimiento hay un museo donde son exhibidas algunas de las piezas que fueron halladas en la excavación.
Continuando la travesía hacia el sur haremos una parada en la localidad de Villamayor de Santiago, muy ligada a la Orden de Santiago. Es una villa de origen medieval, en cuyo centro histórico es posible contemplar diversos edificios señoriales y palacios, la mayoría construidos por los comendadores de la Orden, que aquí residieron.
En torno a la Plaza Mayor está la Iglesia de la Asunción, originaria del siglo XVI. También, es digno de visitar la Ermita de Magaceda, donde se rinde culto a la patrona de la ciudad.
Por último, realizaremos un alto en Horcajo de Santiago, una localidad que es conocida por su festividad del Vítor, en honor de la Inmaculada, la cual tiene lugar cada 7 y 8 de diciembre, y en cuyo acto central se realiza una gran procesión que recorre las cuatro ermitas del pueblo durante 24 horas de manera ininterrumpida.
Horcajo dispone de monumentos excepcionales, como es el caso de la Casa de la Cadena, además de plazas de lo más tradicionales, como la Plaza de la Tercia o la Plaza de la Barbacana.

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Campodarbe, un lugar para distenderse

Hoy viajaremos hasta Campodarbe, una localidad que pertenece al municipio de Boltaña y que está ubicada en la comarca del Sobrarbe, en Huesca. Un dato, por cierto, curioso: tan solo 12 habitantes viven en esta tranquila villa a más de 1.000 metros de altura.
El pueblo es ideal para realizar una vista breve, en especial si nos alojamos en lugares como Boltaña, Aínsa o Laspuña, que son algunos de los municipios más cercanos. Campodarbe es un sitio que vale la pena ser visitado pues se trata de un pueblo pequeño aunque de gran encanto que sin duda colmará tus expectativas si en tu viaje buscas un ambiente rural y relajado. Si optamos por caminar por el monte, lo podemos hacer por las inmediaciones de la villa, cerca de allí está la Sierra y los cañones de Guara.
Es sabido que los alrededores de Campodarbe resultan ideales para el turismo de aventura. De modo que es posible participar de una serie de excursiones, recorrer rutas y parques de aventura que contienen tirolinas vertiginosas, entre otras atracciones que atraerán por igual tanto a los niños como a los adultos.
Si bien en toda la zona es posible disfrutar de la arquitectura del románico aragonés, al ser tan pequeño, el pueblo no brinda visitas a iglesias o monumentos que se destaquen. Dar un paseo por sus apacibles calles así como apreciar el paisaje de las sierras que rodean el pueblo, resulta muy recomendable para respirar un poco de aire fresco, disfrutando de la naturaleza.
Si deseamos probar la gastronomía de la zona, lo mejor es comprar algunos productos típicos en los pueblos contiguos para disfrutar de un banquete al aire libre en Campodarbe, bajo una buena sombra. Seguramente, no existe mejor plan que éste.

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El carácter rural de Puertomingalvo

Puertomingalvo, balcón del Maestrazgo al Mediterráneo,  es una pequeña ciudad amurallada, situada en los confines de Aragón.
El carácter rural de la villa queda de manifiesto en sus edificaciones de mampostería y sillería, arcos y portales, así como en los detalles ornamentales que se propagan  por todo el casco histórico, el cual ha sido declarado Bien de Interés Cultural.
Puertomingalvo, que supo ser un importante enclave militar durante la época musulmana, posee diversos atractivos. Tal es el caso del Ayuntamiento, una construcción gótica del siglo XIV, que constituye una de las joyas del municipio ya que aún conserva  íntegra su estructura de concejo medieval con las mazmorras, salas y el resto de las dependencias.
Por su parte, el Castillo, que se levanta en la parte alta del espolón de roca calcárea en el que se asienta la villa, es un claro ejemplo de la arquitectura militar,  que en el pasado cumplió con  una misión estratégica y defensiva.
Otro de los encantos del lugar son los abruptos barrancos, así como las simas y cuevas, las imponentes paredes de piedra, las nevadas invernales y el entramado de caminos y sendas que permiten la práctica de deportes y actividades en naturaleza como por ejemplo: descenso de barrancos, escalada, espeleología,  senderismo y equitación.
No puedes retirarte del municipio sin antes conocer sus dos ermitas: la Ermita de San Bernabé, que se localiza en un enclave de verdes prados; y la de Santa Bárbara, ubicada  en las afueras Puertomingalvo. Desde ésta última, se puede divisar una sensacional vista del mar Mediterráneo.

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Malpartida de Plasencia

Malpartida de Plasencia es un municipio de Cáceres, que se encuentra a 476 metros sobre el nivel del mar y que posee un clima típico del Mediterráneo.

Desde lo alto del Cerro Canalizo, es posible apreciar en los meses de verano a la antigua Estación de Ferrocarril Palazuelo Empalme, actualmente conocida como Estación Monfragüe, un interesante parque forestal que atrae a muchos ecologistas debido a la biodiversidad que alberga, que permanece ajena a la acción del Hombre. Se trata de un paraje excepcional, donde predomina la tranquilidad. Aquí es posible apreciar su rica  fauna autóctona, por lo que visitar este lugar constituye una experiencia única e inigualable.

Este pueblo es ideal para aquellos que gustan de practicar senderismo, por la belleza abrumadora que caracteriza a la geografía de este destino. Por lo que el viajero, sea cual fuere la ruta que elija tomar, seguramente no desperdiciará la oportunidad de retratar las maravillosas imágenes que arroja esta localidad extremeña en cada uno de sus caminos. Incluso, si se dispone de tiempo, vale la pena aprovechar la oportunidad para visitar Gargüera, un pequeño poblado que se alza al norte de Malpartida de Plasencia.

Para llegar a Malpartida, es necesario atravesar carreteras vecinales, así como caminos ciegos y sendas de trazado difuso, casi inapreciable a la vista del turista. Por otro lado, a esta localidad se la conoce por sus típicos dulces y sus artesanías confeccionadas en piel.

Para despuntar el ocio, posee completas instalaciones deportivas, que incluyen pistas de tenis, fútbol y baloncesto, entre otras. También, cuenta con espacios culturales, como la Casa de la Cultura y una biblioteca.

De la arquitectura religiosa sobresale la Iglesia de San Juan Bautista, un templo del siglo XVI de gran atractivo. Aunque a la vez vale la pena conocer la Ermita de San Blas y la de San Gregorio.

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