Bárcena Mayor, el pueblo más antiguo de Cantabria

Bárcena Mayor es una antiquísima población, una de las más bellas de Cantabria, que se encuentra situada en el valle de Cabuérniga, en el corazón del Parque Natural de Saja-Besaya. Por lo que es el destino perfecto para quienes gusten del turismo rural.
A la villa se accede por Correpoco, en cuyas praderas se celebra cada año, a mediados del mes de agosto, la feria del ganado. El trazado de sus calles, así como el aspecto pintoresco de sus casas y su  maravilloso entorno natural, convierten a esta población en un pueblo lleno de encanto.
Según se dice, éste es el pueblo más antiguo de Cantabria y tal vez de España. Ha sido declarado conjunto histórico-artístico, debido a su asombroso estado de conservación.
Bárcena Mayor conserva sus antiguas construcciones, con sus típicas casas montañesas de galerías de madera y portalones, de las que sobresalen algunos soportales con arcos de sillares y clásica talla en madera con decoración en vigas, pilares y aleros. En fin, estas casonas representan lo mejor de su arquitectura original, algo que solo puede apreciarse en estas poblaciones de montaña.
Recorriendo sus callejuelas, es posible descubrir su carácter medieval y montañés, lo cual se evidencia en los zaguanes, lavaderos, hornos de pan y pajares.
También, aquí el visitante podrá disfrutar del trabajo de la madera que realizan los grandes artesanos del lugar, como las albarcas, las cachavas, los cubiertos, etc.
Siguiendo el curso de los ríos Saja y Argoza, en pleno entorno natural, se llega al alto del valle de Cabuérniga, conjunto histórico-artístico que contiene lo mejor de la arquitectura popular de la comunidad de Cantabria. Otros puntos de especial interés son el puerto de la Polombera, el Mirador de Cardosa, el Tajahierro y el Pozo del Amo.
Para aquellos que deseen practicar senderismo, encontrarán en Bárcena Mayor un buen punto de partida para incursionar en el medio natural, ascendiendo hasta la ermita o al puerto de Palombera, dando un paseo hasta la antiguo área de acampada del pueblo, el Llano Castrillo, entre otros senderos.

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Faramontanos de Tábara

Faramontanos de Tábara es un municipio perteneciente a la provincia de Zamora. Se trata de un lugar de encanto singular, con diversos atractivos para visitar.

La Fuente del Chariz, es una antigua fuente abovedada, que está ubicada en la parte baja del pueblo. Construida en piedra y con cubierta a dos aguas, fue utilizada para abastecer de agua potable a los locales.

El Puente sobre el Arroyo Matafios, de moderna construcción, permite cruzar el arroyo, aunque durante el verano el mismo permanece seco. Por aquí pasaba el tradicional camino de  Pozuelo y Moreruela, que a la vez servía para a las zonas de las huertas, los Rompidos y los Arrañales.

Por su parte, el Puente Quintos, que está situado en la carretera que conecta Tábara con La Tabla, le confiere al entorno un gran atractivo. Se trata de una construcción de 1920, que dispone de nueve arcos los cuales cubren los casi 100 metros que separan Tierra de Campos con la comarca de Tierra de Tábara.

El valle del río Esla se abre aguas arriba para dar lugar a los prados y campos de cultivo. Mientras que aguas abajo, el paisaje de la ribera se torna aún más espectacular, por su calidad de escarpado.

Al lado del puente de Quintos está la Ermita de la Virgen de la Pedrera o de los Montes Negros. Una de las principales festividades es la Romería en Granja de Moreruela, en la que los remeros se acercan hasta el Puente Quintos para la celebración.

Otro de los encantos del lugar es Los Tejares, un bonito paraje natural rodeado de encinas que se localiza en la falda de la Sierra de las Cavernas, a 5 Km. del casco urbano de la villa. Aquí puede apreciarse el bosque de ribera, así como alguna viña y alguna huerta.

Para apreciar la arquitectura religiosa vale la pena visitar la Iglesia de San Martin, que destaca por su retablo mayor de gran belleza dedicado a San Martín, el cual cuenta con un atractivo sagrario. A la vez, en el templo se conservan diversas tallas de especial interés.

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Santa Cruz de la Serós

Santa Cruz de la Serós, puede ser considerado uno de los pueblos mejor conservados del Pirineo. Popular por su arquitectura tradicional, cuenta con viviendas de piedra rematadas con el tradicional tejado de losas y chimeneas coronadas por espantabrujas. Todo ello da cuenta de que se trata de la población de mayor valor arquitectónico de toda la comarca.
Su nombre deviene de su relación secular con las religiosas que, hasta fines del siglo XVI, residieron en el Monasterio de Santa María, el cual fue fundado por Ramiro I de Aragón aproximadamente en el año 1060. La monumental Iglesia de Santa María, una verdadera  joya del románico aragonés, se conserva casi intacta, en tanto que las diferentes dependencias del monasterio han ido desapareciendo con los años.
A la salida de Santa Cruz de la Serós, se alza la Iglesia Parroquial de San Caprasio, una construcción típicamente lombarda, en cuya cabecera se erige una imponente torre, datada a fines del siglo XII.
Durante nuestro paso por el lugar, no podemos dejar de acercarnos hasta el Parque Cultural de San Juan de la Peña, un área considerada Lugar de Interés Comunitario y declarada zona Zona de Especial Protección de Aves, que conjuga patrimonio con el entorno idílico de la localidad.
Muy cerca de la población, se halla el Monasterio de San Juan de la Peña, un Sitio Nacional en el que confluyen importantes valores naturales, históricos y culturales. Éste ha sido el Monasterio más emblemático de Aragón durante la Alta Edad Media.

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Laguardia, con sabor a buen vino

Laguardia, es un municipio situado en la comarca de La Rioja Alavesa, a cuya jurisdicción pertenecen El Campillar, que se halla rodeado de viñedos; Páganos, donde se ubican la Iglesia de la Asunción y la casona de Juan de Ortiz de Zárate; y Laserna, un pequeño núcleo poblacional que sobresale por el Puente Mantible que se levanta sobre el río Ebro.  
La Villa de Laguardia, a pesar de los destrozos sufridos en las diferentes guerras, aún conserva restos de la muralla y su trazado original, con diversos torreones.
En el centro de la población se localiza la Plaza Mayor, una plaza porticada que se encuentra presidida por el Ayuntamiento, una construcción del siglo XIX.
Por su parte, en la Plaza del Gaitero, es posible apreciar el conjunto de escultura “Viajeros”, obra del artista Koko Rico.
De las construcciones religiosas, sobresale la Iglesia de Santa María de los Reyes, que presenta una mezcla de estilos en cada uno de sus rincones. Su portada gótica, realizada en piedra, representa una de sus principales joyas. La Torre Abacial, de origen militar, hace las veces de campanario.    
En cuanto a la arquitectura tradicional se destacan la Casa de Samaniego, situada en la Plazuela de San Juan, y la Casa de la Primicia, el cual constituye el edificio civil más antiguo de la Villa.
Al norte del cerro en el que se asienta Laguardia, en la parte exterior de las murallas, discurre el Paseo del Collado, digno de ser retratado.
Para disfrutar de la naturaleza del lugar, se puede optar por visitar las Lagunas y Embalse de El Prao, un espacio protegido que se localiza en el centro de la Rioja Alavesa, en las cercanías de Laguardia. Este paraje está compuesto por tres pequeños humedales: Carralogroño y Carravalseca, que son lagunas temporales endorreicas, y El Prao de la Paul, un pequeño embalse situado sobre una antigua zona encharcada.
El yacimiento de la Hoya, descubierto en 1935, contiene importantes restos arqueológicos.  En las proximidades del mismo, se encuentran interesantes monumentos funerarios como el Dolmen de San Martín, el del Alto de la Huesera, el Sotillo y la Chabola de la Hechicera.
La Villa posee, además, numerosas bodegas que se hallan excavadas bajo las casas. En sus alrededores, pueden apreciarse bodegas de arquitectura más moderna que permiten adentrarse en la cultura del vino de la región.

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Naturaleza viva de Fresneda de la Sierra Tirón

Fresneda de la Sierra Tirón es un pueblo que no alcanza los 100 habitantes, ubicado en la provincia de Burgos, en plena Sierra de la Demanda.

Al recorrer sus calles, es posible apreciar claros ejemplos de la arquitectura serrana tradicional, con casas alineadas y sostenidas por vigas de madera que conforman un atractivo soportal a lo largo de la calle principal de Fresneda. También pueden observarse algunas casonas de singular belleza, que llaman la atención de los viajeros por sus entradas portificadas, escudos de piedra y demás elementos que las caracterizan. De modo que es posible decir que su conjunto urbano aún conserva el trazado típico de pueblo medieval de montaña.

En la Plaza Mayor se encuentra la Iglesia Parroquial de la Asunción, templo de estilo gótico originario del siglo XVI, que destaca por su retablo principal, así como por su pila bautismal.

Por otro lado, esta localidad posee un interesante hallazgo arqueológico, el denominado “La Peña de la Pastora“, una estela de piedra con una figura humana, que es relacionada  con estelas celtibéricas.

En la zona de la salida del pueblo se halla el Puente que se alza sobre el Rio Tirón, datado en el siglo XVI.

A fines de la década del 90, en el Prado de San Roque fue creado un parque de grandes dimensiones, cuyo centro está presidido por una fuente. Este bello lugar posee además una pequeña laguna, un campo de fútbol y columpios, por lo que resulta perfecto para pasar un día en familia.

Al mismo tiempo, en los alrededores de Fresneda hay bellos parajes que pueden visitarse, como el de Pozo Negro o Tres Aguas, que brindan a todo aquel que los visite la posibilidad de estar en contacto directo con la naturaleza, a través de por ejemplo la práctica del senderimo o la realización de rutas por su magnífico entorno natural.

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Turismo y naturaleza en Posada de Valdeón

Posada de Valdeón, situada en pleno centro del Valle de Valdeón, en la provincia de León, es una población que, además de ser el centro turístico del valle, es donde se ubica el Ayuntamiento  y  la Junta Vecinal del Real Concejo de Valdeón.
El Valle de Valdeón, integra el Parque Nacional Picos de Europa y el Parque Regional que lleva el mismo nombre.
Esta zona se destaca a por sus extensas praderas y bosques de haya, que cobijan a la fauna típica del lugar, cuyos principales ejemplares son el oso, el urogallo y, en la parte de la peña, el rebeco. Por el fondo del valle se puede apreciar el curso del río Cares, el cual recoge las aguas de los puertos de Panderrueda y Pandetrave, que dan acceso al valle. Pasando Caín, entre dos imponentes macizos, se encuentra la impactante Garganta Divina del Cares.
Con sólo dar un paseo por Posada de Valdeón, es posible apreciar gran parte de su  arquitectura tradicional, encontrando así un gran número de hórreos, fiel reflejo de la cultura antigua del valle. Todavía hoy se conservan las viviendas más antiguas, que reciben el nombre de casas de humo
Una de las construcciones principales es la Iglesia de Santa Eulalia, de estructura parecida a la de Soto de Valdeón, que cuenta con pinturas al fresco datadas en el siglo XVI y que, además, sobresale por una pila bautismal de origen románico del siglo XII, que lleva una inscripción en latín.
Al mismo tiempo, su privilegiado enclave geográfico invita a los amantes de la naturaleza a incursionar por rutas de baja, media y alta montaña, que se encuentran en las cercanías. La más conocida de todas es la Senda del Cares, que recibe la visita de miles de turistas cada año.

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Breve visita a Manzanal del Barco

Para quienes esten de paseo por Zamora, una buena opción es realizar una excursión de un día en Manzanal del Barco.Un pueblo que, si bien no es muy chico, está habitado en su mayoría por gente mayor, pues en los últimos cincuenta años su población ha disminuido notablemente. Aunque es común que los fines de semana o durante las vacaciones el pueblo se vuelva un poco más concurrido.

Pero si algo hay que destacar de Manzanal es la calidez de sus pobladores, gran parte de los cuales se dedica a las actividades agrícolas y a la ganadería. Se trata de un lugar bonito, en el que su arquitectura tradicional está conformada por casas con puertas de cuarterón, que se destacan por sus fachadas de piedra, tal como  las que pueden verse en las zonas de los huertos.

Al mismo tiempo, su entorno natural es encantador, con frondosas y extensas arboledas, en especial en el área del  embalse, que en algunos momentos del año sube hasta el pueblo.

Otro aspecto que vale la pena destacar es su gran vida religiosa, sobre todo porque muchos de los que aquí se han criado se dedicaron al sacerdocio.  En el núcleo poblacional, se encuentra una casa parroquial que es habitada por una Congregación de Hermanas Franciscanas.

Su principal monumento es la iglesia parroquial, una construcción amplia y muy bien conservada, en cuyo interior se conserban imágenes de diversos santos. En fin, la visita es corta pero bien vale la pena realizarla.

La Villa de Don Fadrique

La Villa de Don Fadrique es una población de la comarca de La Mancha toledana, poseedora de una interesante historia. Llamada en un principio Puebla de la Isla, la villa perteneció por espacio de cinco siglos a la Orden de Santiago.

La arquitectura tradicional es uno de los principales atractivos de este destino. Un ejemplo de ello es la Casa de Don Paco, caserón manchego que dispone de un diseño similar al de la Casa de los Laras. En el interior de esta antigua botica alberga una interesante colección de tarros de parafarmacia hechos en cerámica.  De modo que visitar este lugar es una buena manera de empaparse de la historia farmacéutica.

La Casa de Don Victor Jiménez es una construcción erigida a inicios del siglo XX, propiedad de una familia de viticultores y bodegueros de posición acomodada. Tanto en su puerta principal como en su esquina pueden apreciarse ciertos elementos de estilo modernista y “art decó” que componen su diseño.

En la Casa de Doña Higinia veremos una típica construcción manchega, cuya fachada destaca por sus rejas de antigua forja.

También puede visitarse la Casa de la Médica, construida en la década del 20 durante el siglo pasado. Llama la atención por su estética ecléctica.

Por su parte, la Casa de la Tercia es una edificación del siglo XVI que en sus orígenes fue una casa de bastimentos y pósito, luego utilizada por la Orden de Santiago.

La Casa de la Torrecilla es otra de las muestras de la arquitectura típica de la villa. Esta casa fortaleza fue utilizada por los vecinos como una especie de refugio durante el siglo XV. El edificio posee murallas,  una pequeña torre de piedra, “la Torrecilla”, y un túnel que era utilizado como vía de escape en situaciones de apuro, que es conocido como la “Cueva de la Torrecilla”.

Otros lugares que no pueden dejarse de visitar son la Casa de las Llaves, que se caracteriza por sus altos corredores y patio de columnas, la Casa de los Laras, casa solariega de fines del siglo XVII, la Casa del Conde, antiguo caserón que perteneció al Conde de Buenavista, y la Casa Parroquial, edificación construida por la Orden de Santiago en el año 1515 que fue usado como albergue de pobres y transeúntes.

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