Ocio y naturaleza en Sallent de Gállego

Sallent de Gállego es un bello municipio del Alto Gállego, erigido en un magnífico paraje natural a los pies del Embalse de Lanuza y el Río Aguas Limpias.       
Su centro urbano se encuentra atiborrado de las tradicionales casonas del pirineo, construidas sobre macizos muros de piedra. Los tejados, de grandes pendientes, se hallan rematados por chimeneas de  formas muy particulares.
A través de un puente bajo medieval, por demás pintoresco, conocido como Puente del Paco, es posible cruzar las aguas del río.
La Iglesia Parroquial, por su parte, es una estupenda construcción erigida en el siglo XVI. Consta de una sola nave, en cuyo interior se conserva el retablo del altar mayor que data del siglo XVI y que ha sido declarado Monumento Histórico Artístico.
En Sallent es posible realizar numerosas actividades, que incluyen deporte, ocio, naturaleza, entre otras. También, el senderismo y la escalada pueden practicarse en los picos cercanos de Musales, Anayet, Midi d’Ossau o Balaitus.
Asimismo, el embalse de Lanuza y el río Gorgol son lugares muy elegidos para la realización de deportes náuticos y barranquismo. La amplia oferta deportiva y de ocio se completa con rutas a caballo por los alrededores de Sallent de Gállego y diversas modalidades de esquí en las estaciones de Panticosa y Formigal, ubicadas en las cercanías de la localidad.
Si nos dirigimos hacia el sur llegaremos al pantano de Búbal, en cuyo entorno hay diferentes alternativas para aprovechar.

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Viaje a Caldearenas y alrededores

Caldearenas es un pintoresco pueblo perteneciente a la comarca del Alto Gállego, en la provincia de Huesca, cuyos orígenes se remontan a los años 30, momento en que se creó la estación de ferrocarril en torno a la cual se asentó el pueblo.
El pueblo se encuentra ubicado a tan solo 60 kilómetros de la ciudad de Huesca, y desde aquí es posible acceder de manera sencilla a los montes del Parque Nacional de Ordesa, que alberga las alturas que tanto caracterizan a la provincia de Huesca.
Con respecto a los parajes naturales, que tanto embellecen a  la provincia de Huesca, aquél que visite a Caldearenas puede participar de diversas actividades deportivas, como esquiar en las pistas de la comarca, recorrer las rutas de senderismo o escalar las paredes de Santa Elena. Al mismo tiempo, se puede disfrutar del rocódromo, situado en la cercana Biescas, o del club náutico de Búbal.
Otros lugares de especial interés son la Harinera de Dolores y la senda de Izarbe.
En relación a las actividades culturales, vale la pena destacar la ruta del Serrablo, que incluye visitas a las iglesias mozárabes y románicas de toda la comarca. En tanto que si  decidimos ir hasta Anzánigo, sería bueno hacernos tiempo para conocer la ermita románica de Izarbe. Otra visita de interés, consiste en dar un paseo por la entrada del pueblo sobre el imponente puente que da la bienvenida al pueblo.
También, en las proximidades de Caldearenas podemos visitar Javierrelatre, en cuyo casco urbano vale la pena conocer la iglesia parroquial, un templo del siglo XII de estilo románico, y el Museo Artesano.

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Relajadas vacaciones en Formigal

En Formigal, localidad perteneciente al municipio de Sallent de Gállego en la comarca del Alto Gállego, representa un lugar increíble para descubrir. Se trata de un valle perfecto para unas relajadas vacaciones.
Formigal es sede de la Estación Invernal que lleva su mismo nombre, un escenario ideal para la práctica del esquí y demás deportes de invierno, aún durante los meses más caluroso gracias a la creación de nieve artificial.
De todas maneras, lo mejor es visitar este pueblo  en las estaciones frías, ya que tendrás la oportunidad de apreciar el imponente paisaje que ofrecen las laderas nevadas.
Entre las numerosas actividades que puedes desarrollar durante tu viaje en Formigal, destacamos pasear en helicóptero, montar una motonieve o pasear en un trineo de perros, que te permitirá contemplar lugares imperdibles.
Como la población se halla muy cerca de Francia; el cruce fronterizo es bastante concurrido, por lo que se observa una gran mixtura entre las dos sociedades. De ese modo, podrás probar quesos y vinos franceses en El Portalet, el sitio de visita obligada durante tu viaje a Formigal.
También, podrás inclinarte por el senderismo, vislumbrando paisajes acogedores, vistas irrepetibles custodiadas por elevados picos, como sucede en la zona de Anayet.
Si optas por viajar a Formigal en verano, podrás disfrutar de actividades como trekking, visitar el gran parque multiaventura, tomar sol en una terraza solarium, hacer paseos y excursiones a miradores, así como a picos e ibones,  o realizar un recorrido en las telesillas.
Al mismo tiempo, en Formigal podrás dar un paseo por Sallent de Gallego y Collado de Portata, dos caminos de una belleza soberbia.
En sus calles, podrás toparte con la iglesia del desolado pueblo de Basarán, un templo prerrománico del siglo XI.
Los visitantes, encontrarán en Formigal un excelente servicio hostelero y turístico, para todos los gustos y bolsillos.
Por otra parte, la variada orografía del terreno posibilita la práctica de otros deportes, tales como el barranquismo, parapente o diferentes actividades náuticas.
En fin, tanto en invierno como en verano, en Formigal hallarás, sin dudas, un fabuloso lugar vacacional para disfrutarlo con amigos o en familia. Vive tú mismo la experiencia de conocer Formigal, una ciudad que te regalará durante tu viaje fotografías únicas.

Yebra de Basa, tras la ruta de los santuarios

De paso por la provincia de Huesca, vale la pena visitar Yebra de Basa, un pueblo con encanto perteneciente a la comarca del Alto Gállego. Con una población que apenas alcanza los 160 habitantes, es una población  acogedora para pasar unos días de descanso.
El tiempo parece haberse detenido en este lugar de casas típicas del pirineo aragonés, con fachadas de piedra y tejados con pendientes más que pronunciadas. Además, las tradiciones y el arte religioso se conservan como el primer día.
Yebra de Basa posee una iglesia parroquial, datada en el siglo XVI, que está dedicada a San Lorenzo. Se trata de un templo gótico, en cuyo interior puede apreciarse tablas ornamentales renacentistas así como el relicario de Santa Osoria.
En nuestro paso por este atractivo pueblo, no podemos dejar pasar la oportunidad de realizar la ruta de los santuarios rupestres, más aún si nuestra visita coincide con el 25 de junio, fecha en la que se lleva a cabo la romería hacia la ermita de Santa Osoria, que discurre por los distintos santuarios.
Desde Yebra de Basa, podemos acceder a otros pueblos interesantes, como es el caso de Fanlillo, San Julián de Basa, Orús o Sobás. Sitios en los que vale la pena disfrutar de su arquitectura civil y religiosa.
En cuanto a la gastronomía de la zona, vale la pena destacar que se adapta  a las costumbres y las temporadas climáticas. Por lo que podremos degustar longanizas, jamones, morcillas, chorizos y tortetas.

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