Paisaje de contrastes en Soria

La provincia española de Soria guarda grandes atractivos turísticos en cada uno de sus rincones. Sus pueblos, su entorno, la conservación de su identidad, así como espacios donde el tiempo parece detenido, dan cuenta de ello.
Soria es muy popular entre los españoles y me arriesgaría a afirmar que se trata  de una de las provincias más bonitas de toda España, no solo por las experiencias que viven los viajeros sino por su ambiente sereno, su singular belleza y cierto halo de misterio que envuelve a este destino. De ahí que viajar por Soria sea una experiencia inolvidable.
La región, ofrece paisajes de marcados contrastes que incluyen desde frondosos y bellos pinares hasta páramos de inigualables. Recorriendo la provincia, hallaremos pueblos como Soria capital, Almazán, El Burgo de Osma, Medinaceli y Vinuesa, por mencionar solo algunos, todos ellos lugares  que vivieron un esplendor que se ve reflejado aún hoy en sus monumentos, como es el caso de la maravillosa catedral gótica, la antigua Universidad de Santa Catalina de El Burgo de Osma, el casco histórico y recinto amurallado de Almazán, además del conjunto histórico-artístico de Medinaceli. Sin dejar a un lado, por supuesto, a la ruta de la meditación de Soria capital.
En cada pueblo de Soria es posible deleitarse probando recetas tradicionales y exquisitos platos, siendo  excepcionales el cordero y el cerdo. A lo cual se le podría agregar una pastelería tradicional inmejorable.
Al mismo tiempo, Soria es el sitio perfecto para el turismo rural, tanto por el encanto de su entorno como por su creciente oferta de alojamientos rurales de excepcional calidad.

La belleza natural de Guadalajara

Los paisajes de extrema belleza, así como sus alojamientos rurales y sus pequeños pueblos de gran encanto, convierten a Guadalajara en un destino de visita obligada.

La belleza natural que atesora  esta provincia castellanomanchega se puede apreciar mejor al visitar los pueblos de la arquitectura negra, en donde es posible aprender cómo se usaban los materiales del entorno. Algunas de las localidades que destacan por su riqueza patrimonial son Sigüenza, Hita, Palazuelos, Atienza, Molina de Aragón y Brihuega.

El Hayedo de Tejera Negra es uno de los parajes protegidos de mayor atractivo de la zona. Se trata de una de las formaciones de Fagus sylvatica más meridionales del continente europeo, que prevalece gracias a las óptimas condiciones microclimáticas del lugar.

Otro de los espacios protegidos más importantes de Guadalajara es el Parque Natural del Alto Tajo, cuya superficie de 105.721 hectáreas se extiende por 35 municipios de la provincia de Guadalajara y 2 de Cuenca. Este parque natural dispone de grandes extensiones de planicies surcadas por las aguas de los ríos Tajo y Gallo, que fueron creando con el paso del tiempo profundas gargantas y hoces. Los tonos verdes y ocres que predominan en el paisaje son brindados, sobre todo, por diferentes especies de árboles, como robles, sabinas, pinos y quejigos.

También, se recomienda visitar la Hoz de Pelegrina en el Parque Natural del Barranco del Río Dulce, que se localiza en la zona de las Altas Tierras de Sigüenza. Este paraje se caracteriza por su riqueza, así como por su excelente estado de conservación.

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