Oferta de ocio en El Toyo

El Toyo es una urbanización de luzo, que se alza junto al Parque Natural de Cabo de Gata, a escasos 13 km. de Almería. En el trazado de la misma se han respetado los más altos estándares medioambientales, con el propósito de conservar la naturaleza del lugar y, a la vez, brindar confort y excelentes servicios a los visitantes.
La población, situada justo al lado de la playa, cuenta con 35 hectáreas de espacios ajardinados, con palmeras y diversos ejemplares de vegetación autóctona, un lago artificial, que posee un gran puente, un campo de golf,  un paseo marítimo con miradores de madera y numerosas sendas para bicicletas.
Al sur se hallan las urbanizaciones privadas, provistas en su mayoría con piscinas y pistas deportivas. En el centro, hay una amplia zona donde se disponen las villas de lujo. Mientras que en el sector más cercano a la línea costera hay hoteles de primera categoría.
En torno al lago, en la “Plaza del Mar“, se despliega una atrativa zona de ocio, que contiene restaurantes y bares, en cuyas terrazas es posible apreciar el encanto del lugar.
Por todo ello, es posible decir que El Toyo es el destino perfecto para distenderse, descansando en sus maravillosas playas de arena clara. Para los más activos, la urbanización cuenta con una importante oferta de ocio, la cual incluye deportes de aventura, submarinismo y paseos en camello.
Desde sus playas se puede acceder a la Casa Fuerte de la Cruceta, una construcción del siglo XVIII a la que puede apreciarse desde su exterior, debido a que no está permitido el ingreso de personas al interior de la misma.
Si llegamos hasta aquí, no podemos dejar de ir a Retamar, otra urbanización turística que tiene todo para relajarse y disfrutar unos días de puro ocio.

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La calidad turística de Adra

Adra, situada en la provincia de Almería, Comunidad Autónoma de Andalucía, es una ciudad cuyo  término municipal se encuentra enclavado en las estribaciones del Sureste de Sierra Nevada.
Su orografía se caracteriza por la existencia de una serie de lomas y barrancos,  que van aumentando su altura a medida que se avanza hacia el Norte y el Oeste, con cotas máximas cercanas a los 1000 metros.
Desde el punto de vista turístico, Adra dispone de 13  kilómetros de playas y calas vírgenes,  todas ellas de una belleza y atractivo increíble, que la transformaron, en los últimos tiempos, en el destino elegido por un gran número de visitantes. Entre sus principales playas, se encuentran la Playa de la Caracola, ubicada en la zona que lleva el mismo nombre;  Playa de la Sirena Loca, con un elevado grado de ocupación debido a la cantidad de servicios que ofrece; Playa del Carboncillo, que empezó a formarse luego de la construcción del Puerto de Adra en el año 1911; Playa de San Nicolás, cuya integración en el casco urbano la dota de atractivo; y Playa del Censo, con   una extensión total de 500 metros. 
El desarrollo turístico de Adra se halla íntimamente relacionado con el desarrollo de turismos temáticos y de calidad por la valorización del Patrimonio Histórico y Natural.
Incluso, la reciente construcción de la Autovía del Mediterráneo, posibilita una comunicación rápida con toda la franja mediterránea, lo cual contribuye también al desarrollo turístico de la zona.
Pero Adra, además de contar con estupendas playas, posee diversos lugares de interés para visitar, como la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción, la Ermita de San Sebastián, el Museo de Adra, el Museo del Mar, los Arcos de las Ánimas, la Torre de los Perdigones, los restos de las murallas y torreones de la antigua fortaleza de Adra. También, resulta interesante concurrir al yacimiento arqueológico Cerro del Montecristo, lugar de grandes hallazgos y cargado de historia.
En cuanto a la gastronomía local, ésta se caracteriza por platillos a base de pescado y mariscos, que se sirven con una gran variedad de hortalizas. Sus platos principales son  la Olla fresca, el pulpo seco, el potaje de Semana Santa y el gazpacho de Adra.
En fin, Adra posee todo lo que necesitas para un excelente descanso: playas, historia y buena comida. ¿Qué más se puede pedir?

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Mojácar: pueblo blanco de gran encanto

Mojácar es un pueblo de la costa almeriense que ha sabido sacar provecho del atractivo turístico que le confieren sus casas encaladas, transformándolo en un destino vacacional exclusivo. De hecho, fue en la década del 60 cuando todo comenzó a raíz de que el alcalde local decidiera regalar parcelas a personajes famosos para que pasaran sus vacaciones de verano allí. Y fue entonces que, a raíz de ello, el pueblo se transformó en punto de encuentro para escritores, intelectuales y artistas, configurando el municipio actual.
En la zona del casco urbano, de calles estrechas y empinadas, es posible visitar numerosos rincones de gran encanto, como el Mirador de la Plaza Nueva, desde donde pueden contemplarse estupendas panorámicas del  Valle de las Pirámides, así como de las sierras de Cabrera, Bédar y Almagreda, e incluso del Mediterráneo.
Entre sus principales monumentos se encuentra el Castillo de Mojácar, una fortaleza del siglo XIII que se alza sobre una elevación del terreno junto al núcleo poblacional.
Además, al pasear por el centro pueden visitarse la Casa del Torreón, la Plaza de las Flores y el Arco de Luciana. Mientras que fuera del recinto amurallado, los visitantes no pueden dejar de recorrer El Arrabal, antiguo barrio judío.
Al mismo tiempo, Mojácar posee aproximadamente 17 kilómetros de playas que todavía hoy se mantienen en estado casi virgen. Entre las playas más destacadas, es posible mencionar la playa de la Cueva del Lobo, la de Macenas o la playa de la venta del Cantal. En cuanto a las calas, vale la pena disfrutar de la cala del Lance, la del Peñón o la cala de Granatilla, todas ellas situadas en espacios protegidos.
En las calas del Peñón o Pirulico se alza la Torre del Pirulico, una antigua torre vigía que se halla en las estribaciones de un acantilado, desde la cual es posible obtener maravillosas vistas de Mojácar.

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De excursión en Aguadulce

Aguadulce, perteneciente al término municipal de Roquetas de Mar, constituye uno de los principales centros turísticos de Almería.
Según cuentan los lugareños, el nombre de esta barriada procede del hecho de que entre los peñascales emanaban surtidores de agua cristalina y dulce. Tanto en la misma arena como dentro del mar, el agua dulce brotaba a borbotones.
La playa de Aguadulce, con una extensión de 2.500 metros, es una de las de mayor nivel de ocupación de la zona sur de la provincia de Almería, debido a su importante oferta de ocio y sus dos hoteles situados sobre la costa. Sus modernos servicios y equipamientos, la convierten en una playa muy elegida por los turistas cada verano.
Aparte de su Paseo Marítimo, donde puede disfrutarse de estupendas vistas panorámicas de la Bahía Almeriense, Aguadulce posee un Puerto Deportivo de animada vida nocturna.
Otra de sus atracciones es el Centro de Exposiciones, donde se lleva a cabo una de las ferias agrícolas más importantes a nivel mundial, la Expoagro.
La Reserva y Paraje Natural de Puntas Entinas-Sabinar es, sin dudas, una de las visitas obligadas. Está ubicado en la costa oeste de Almería, se extiende en una franja costera entre los municipios de El Ejido y Roquetas de Mar, hasta las salinas de Viejas.
Otra de las excursiones que no podemos dejar de hacer es la del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, dueño de una enorme variedad paisajística y ecológica producto de la intensa actividad volcánica que hubo en la  zona hace aproximadamente unos diez mil millones de años. Su área marítima, que se extiende desde la Playa de los Muertos hasta la de Torre García, cuenta con seis áreas declaradas reservas marinas, además de playas casi vírgenes. A pesar de que el terreno es árido, aquí se encuentra una de las principales zonas húmedas del litoral peninsular: las salinas.

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Rutas turísticas por Alboloduy

A escasos 34 kilómetros de Almería emerge Alboloduy, una localidad de gran encanto perteneciente a la comarca de la Alpujarra, tierra de bodegas y molinos.
Al transitar por sus calles es posible apreciar el legado árabe, muestra de ello es la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista que representa su monumento más importante.
Los aficionados al senderismo no pueden dejar pasar la oportunidad de realizar la ruta de La vereda de Alcozayar, una vía de dificultad baja que recorre bosques, permite apreciar las ruinas de la era neolítica y culmina en la Balsita Salogre. Los restos del Castillo de El Hizán, declarado Bien de Interés Cultural, así como la fortaleza de El Peñón del Moro, son una excelente propuesta para el visitante.
Desde Alboloduy pueden emprenderse diversas rutas turísticas, como el Sendero Salto del Caballo que discurre por el Parque Nacional de Sierra Nevada y que llega hasta la Rambla de los Yesos, cuyo paisaje kárstico le confiere un atractivo especial.  Se puede realizar en cualquier época del año.
Otra ruta recomendada es La Vereda de Alcozayar, la cual recorre las veredas de antiguos mineros disfrutando el verde que predomina en el paisaje hasta arribar a la Balsica Salogre, donde se hallan las ruinas de un asentamiento neolítico.
El acueducto romano, con sus empuñaduras de bronce, es otro de sus principales atractivos. En la época de la ocupación romana, al sitio se lo conocía como Taracín, tal como lo evidencian las diferentes monedas y cerámicas que aquí fueron halladas. Es interesante saber que en la era medieval fue una de las primeras alquerías fundadas por los musulmanes, allá por el siglo VIII.
En fin, Alboloduy es un pueblo tranquilo que, a pesar de no ser un centro turístico, posee muchos tesoros por descubrir.

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Los mejores lugares de la Costa de Almería

La “Costa de Almería“, que se extiende en la zona sureste de Andalucía, sobresale por sus contrastes, marcados por sus playas y calas así como por la existencia de desiertos que se alzan junto a bosques frondosos, y grandes llanuras que se disponen entre pronunciadas sierras.
Se puede disfrutar de diversas playas vírgenes y solitarias de la Costa de Almería, las cuales se hallan en territorios casi inexplorados. De todos modos, es posible encontrar algunos resortes que atraen al turismo por  el nivel de calidad de sus servicios y la belleza del entorno. Así, es posible visitar sitios como El Toyo, Adra, Aguadulce, Roquetas de Mar, Vera y Almerimar.
Desde estas playas, puede accederse a diferentes espacios naturales protegidos, como es el caso del Cabo de Gata – Nijar, el cual es poseedor de una de las costas más bellas del Mediterráneo. Sus playas vírgenes, circunscriptas por dunas, llanuras, salinas y poblados de tradición marine, se destacan por su rica flora y fauna. Incluso, sus aguas transparentes son perfectas para practicar buceo y apreciar los magníficos fondos que ofrecen.
Punta Entinas-Sabinar, es otro de los espacios protegidos que se concentran en esta franja del litoral de Almería. Se trata de un cordón de dunas fijas salpicadas por marismas, que se disponen de forma paralela a la playa que discurre entre El Ejido y Roquetas de Mar.
En el caso de las Albuferas de Adra, conformada por dos lagunas de aguas salobres, éstas se caracterizan por estar situadas en un entorno semidesértico, habitado por unas 140 especies protegidas.
Otro de los espacios naturales de paisaje impactante es el del Desierto de Tabernas, el cual acoge una abundante vegetación típicamente desértica, que incluye por ejemplo bosquecillos de adelfas. Precisamente, justo en medio del desierto se puede visitar el parque “Mini Hollywood”, donde se conservan los escenarios originales utilizados para la filmación de diversas películas del Oeste.
También, vale la pena conocer la Sierra María – Los Vélez, compuesto por  cumbres nevadas y frondosos bosques; Karst en Yesos de Sorbas, donde el río Aguas va formando pozos y galerías  llenas de estalactitas y estalagmitas; y Sierra Alhamilla, es una zona con poca densidad de población en la que abundan bellas formaciones montañosas así como bosques de encinas y pinos.

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Albox: Cruce de caminos

Albox es un municipio situado en un cruce de caminos, entre Andalucía y el levante español, considerado el más importante del norte de Almería.
Albox conserva buena parte del legado de los musulmanes que habitaron estas tierras, como es el caso de la Torre y el aljibe de Aljambra.
Algunas de sus principales joyas arquitectónicas son la Iglesia de Santa María, la Ermita de San Antonio y el Santuario de Nuestra Señora del Saliente.
Uno de los recorridos que se puede hacer es el de la Ruta del Agua, a través del cual puede aprenderse cómo racionalizar el agua mediante antiguas canalizaciones. En el camino hay numerosas fuentes naturales, en torno a las cuales se fueron creando las barriadas y pedanias. Al final del trayecto se ubica el Monasterio Santuario del Saliente, declarado Patrimonio Hisotorico Español, desde donde es posible contemplar estupendas vistas del Valle del Almanzora.
También, puede visitarse la Cueva y Sima del Saliente, situada entre Oria y Albox. Aquí se hallaron restos arqueológicos del neolítico, así como indicios de enterramientos.
Realizando la Ruta de la Flor del Almendro se puede apreciar el increíble espectáculo visual que ofrece el almendro cuando florece, propiciando un paisaje por demás colorido y de suma belleza. La ruta comienza en la Fuente del Madroño y culmina en el Santuario del Saliente de Albox.
La Aljambra, la barriada más poblada del municipio, no puede faltar en el itinerario del visitante. Por esta pedanía atraviesan diversas ramblas, siendo la más destacada la rambla Honda, que antiguamente fue un curso de agua permanente.
Tampoco hay que perder la oportunidad de realizar una visita guiada en el  Santuario del Saliente, ubicado a 1.170 metros de altitud en la Sierra de las Estancias. El santuario, que ocupa unos 3.000 m2, ha sido construido con piedra maciza, la cual fue extraída de las canteras de los alrededores.

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Bentarique y su tesoro

A tan sólo 32 kilómetros de Almería, donde comienza la Alpujarra, se halla Bentarique, pueblo de gran encanto que se halla cercado por huertas y que es muy popular por su tesoro árabe de fines del siglo XV que es expuesto en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid.
El tesoro de Bentarique, consiste básicamente en un collar de oro, un brazalete y una ajorca de plata, que ha sido objeto de una leyenda ligada a la riqueza del Al Andalus durante la época de la civilización muslmana.
Las termas de este pueblo si bien protagonizaron el periodo romano, deben su impronta a  los árabes.
Los sitios más importantes que no pueden dejar de ser visitados son la Plaza de San Jose, la Ermita de San José y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, esta última originaria del siglo. XV.
Precisamente, la plaza de San José sobresale por su maravilloso conjunto neoclásico, fruto de la recuperación económica y demográfica que propició el cultivo de la uva de Ohanes.
Aquellos que visiten esta población durante la primavera quedarán extasiados con el fresco aroma a azahar que desprenden sus árboles cítricos. Aroma que los acompañará en los recorridos por las huertas que se hallan en los alrededores de Bentarique. Lo que también les resultará sorprendente de este municipio almeriense es su magnífico entorno natural de belleza inexpugnable.
La Iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, es todo un símbolo del poderío de la época, en la que se abrieron paso a los campanarios. Su construcción fue realizada a comienzos
del siglo XVI, y su edificio posee un marcado estilo mudéjar. El templo presenta la cabecera mayor levantada y techos de madera. Una ventana situada en uno de los laterales se halla rodeada por atauriques de decoración musulmana.

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Turismo de sol y playa en Vera

Los amantes del sol y la playa, en su búsqueda de nuevos destinos para descansar, pueden recalar en Vera, un atractivo pueblo de la provincia de Almería. Este lugar es muy elegido por los que practican el naturismo, pues hay playas y hoteles que ofrecen exclusivamente servicios para los nudistas.
Esta localidad cuenta además con una oferta cultural sumamente interesante, debido al  patrimonio histórico y artístico que posee. En la zona del caso antiguo, con su entramado de calles estrechas y empinadas, pueden contemplarse los blancos caseríos cuyas fachadas alegran la vista de los transeúntes con sus flores. Por esta zona, se hallan los principales monumentos y edificios de Vera, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida a modo de fortaleza en el siglo XVI en el interior del recinto amurallado de la villa. También, se destacan el Ayuntamiento, edificio del siglo XIX donde se encuentra el Archivo Histórico, catalogado como uno de los mejores de la región; y el Museo Etnográfico y Arqueológico, sitio en el que se expone una maqueta de lo que según se cree fue un antiguo asentamiento musulmán que estuvo ubicado en el Cerro del Espíritu Santo.
En cuanto a los edificios de carácter religioso, vale la pena mencionar al Convento de los Mínimos, que atrae la atención por su iglesia fortaleza; la Iglesia de San Agustín, erigida a pedido de Carlos V en el siglo XVI; la Ermita de San Ramón, datada en el siglo XVIII; y la Ermita de la Virgen de las Angustias, patrona del municipio. Además, puede visitarse la Ermita de la Virgen de las Huertas, en las afueras del núcleo urbano, muy concurrida por los vecinos durante la celebración de la romería que se realiza aquí cada año. En torno a ella se localiza el Roceipón, uno de los más importantes yacimientos arqueológicos romanos de Vera.
Los visitantes no deben dejar pasar la oportunidad de visitar el Cerro del Espíritu Santo, sitio en el que se han hallado restos romanos y musulmanes de especial interés.
Para disfrutar del sol, Vera cuenta con un atractivo Paseo Marítimo, además de las playas de las Marinas, Puerto del Rey y la del Playazo, siendo esta última la preferida por los nudistas.

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Atractivos turísticos de Garrucha

Garrucha es un municipio costero situado en la provincia de Almería, cuyo atractivo turístico deviene de su interés histórico. Vale decir que cuando corría el siglo XVIII, esta localidad vivió su época de máximo esplendor pues era el puerto de las minas de Levante, gracias a lo cual se lo solía llamar como “la pequeña San Sebastián”. En ese entonces, Garrucha ya era un destino turístico elegido por las familias pudientes, e incluso llegó a ser residencia de vicecónsules de una decena de países.
Al dar un paseo por las calles del casco urbano, el viajero seguramente quedará gratamente sorprendido con su Paseo Marítimo, popularmente conocido como El Malecón, un magnífico balcón mirador ubicado en la playa de Garrucha, sitio en el que se halla el Castillo de Jesús de Nazareno, al cual también se lo suele designar como Castillo de San Ramón. El castillo es una fortificación militar que fue construida durante el siglo XVIII con fines defensivos, para evitar los permanentes ataques de los piratas. De todo el conjunto, sobresalen su plaza de armas y sus dos torreones. Es importante saber que esta fortaleza le ha valido a Garrucha la incorporación en la Ruta de los Castillos en Andalucía.
Otros edificios de especial interés son el del Ayuntamiento, que se encuentra erigido  sobre los restos de un antiguo depósito de sal de la época de la dominación árabe; y la Iglesia Parroquial de San Joaquín, el principal monumento religioso que data del siglo XIX. A ellos se les suman la Casa de Marina de la Torre, cuyos orígenes se remontan al siglo XX; la Torre de la Fundición de San Jacinto, situada sobre un promontorio desde donde se observan inmejorables vistas panorámicas de Garrucha y alrededores; y la lonja de pescado.
Asimismo, resulta interesante realizar un recorrido por sus tres puertos: el comercial, que antiguamente era usado para el transporte de minerales y hoy al del yeso de Sorbas; el deportivo, al que suelen concurrir los aficionados a los deportes náuticos; y el pesquero, el segundo en importancia de la provincia de Almería y a donde se recibe el pescado que cada atardecer es subastado en la lonja de Garrucha.
Los platos típicos de la gastronomía local son guisos marineros o arroces a base de caballa, gamba roja, el mero o el gallopedro, por mencionar sólo algunos. En fin, una delicia más que tentadora.

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