Turismo de sol y playa en Vera

Los amantes del sol y la playa, en su búsqueda de nuevos destinos para descansar, pueden recalar en Vera, un atractivo pueblo de la provincia de Almería. Este lugar es muy elegido por los que practican el naturismo, pues hay playas y hoteles que ofrecen exclusivamente servicios para los nudistas.
Esta localidad cuenta además con una oferta cultural sumamente interesante, debido al  patrimonio histórico y artístico que posee. En la zona del caso antiguo, con su entramado de calles estrechas y empinadas, pueden contemplarse los blancos caseríos cuyas fachadas alegran la vista de los transeúntes con sus flores. Por esta zona, se hallan los principales monumentos y edificios de Vera, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación, construida a modo de fortaleza en el siglo XVI en el interior del recinto amurallado de la villa. También, se destacan el Ayuntamiento, edificio del siglo XIX donde se encuentra el Archivo Histórico, catalogado como uno de los mejores de la región; y el Museo Etnográfico y Arqueológico, sitio en el que se expone una maqueta de lo que según se cree fue un antiguo asentamiento musulmán que estuvo ubicado en el Cerro del Espíritu Santo.
En cuanto a los edificios de carácter religioso, vale la pena mencionar al Convento de los Mínimos, que atrae la atención por su iglesia fortaleza; la Iglesia de San Agustín, erigida a pedido de Carlos V en el siglo XVI; la Ermita de San Ramón, datada en el siglo XVIII; y la Ermita de la Virgen de las Angustias, patrona del municipio. Además, puede visitarse la Ermita de la Virgen de las Huertas, en las afueras del núcleo urbano, muy concurrida por los vecinos durante la celebración de la romería que se realiza aquí cada año. En torno a ella se localiza el Roceipón, uno de los más importantes yacimientos arqueológicos romanos de Vera.
Los visitantes no deben dejar pasar la oportunidad de visitar el Cerro del Espíritu Santo, sitio en el que se han hallado restos romanos y musulmanes de especial interés.
Para disfrutar del sol, Vera cuenta con un atractivo Paseo Marítimo, además de las playas de las Marinas, Puerto del Rey y la del Playazo, siendo esta última la preferida por los nudistas.

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Atractivos turísticos de Garrucha

Garrucha es un municipio costero situado en la provincia de Almería, cuyo atractivo turístico deviene de su interés histórico. Vale decir que cuando corría el siglo XVIII, esta localidad vivió su época de máximo esplendor pues era el puerto de las minas de Levante, gracias a lo cual se lo solía llamar como “la pequeña San Sebastián”. En ese entonces, Garrucha ya era un destino turístico elegido por las familias pudientes, e incluso llegó a ser residencia de vicecónsules de una decena de países.
Al dar un paseo por las calles del casco urbano, el viajero seguramente quedará gratamente sorprendido con su Paseo Marítimo, popularmente conocido como El Malecón, un magnífico balcón mirador ubicado en la playa de Garrucha, sitio en el que se halla el Castillo de Jesús de Nazareno, al cual también se lo suele designar como Castillo de San Ramón. El castillo es una fortificación militar que fue construida durante el siglo XVIII con fines defensivos, para evitar los permanentes ataques de los piratas. De todo el conjunto, sobresalen su plaza de armas y sus dos torreones. Es importante saber que esta fortaleza le ha valido a Garrucha la incorporación en la Ruta de los Castillos en Andalucía.
Otros edificios de especial interés son el del Ayuntamiento, que se encuentra erigido  sobre los restos de un antiguo depósito de sal de la época de la dominación árabe; y la Iglesia Parroquial de San Joaquín, el principal monumento religioso que data del siglo XIX. A ellos se les suman la Casa de Marina de la Torre, cuyos orígenes se remontan al siglo XX; la Torre de la Fundición de San Jacinto, situada sobre un promontorio desde donde se observan inmejorables vistas panorámicas de Garrucha y alrededores; y la lonja de pescado.
Asimismo, resulta interesante realizar un recorrido por sus tres puertos: el comercial, que antiguamente era usado para el transporte de minerales y hoy al del yeso de Sorbas; el deportivo, al que suelen concurrir los aficionados a los deportes náuticos; y el pesquero, el segundo en importancia de la provincia de Almería y a donde se recibe el pescado que cada atardecer es subastado en la lonja de Garrucha.
Los platos típicos de la gastronomía local son guisos marineros o arroces a base de caballa, gamba roja, el mero o el gallopedro, por mencionar sólo algunos. En fin, una delicia más que tentadora.

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garrucha.es

Los Gallardos

Entre las sierras de Bédar, Filabres y Cabrera, se alza Los Gallardos, un pueblo pequeño pero con mucho encanto, ideal para pasar unos días a puro relax. Esta localidad se encuentra ubicada a unos 80 kilómetros de la ciudad de Almería, y se puede llegar a ella tomando la autovía A-7 en dirección a Granada, partiendo desde la Rambla de Belén.
Algunos de los monumentos que componen su patrimonio arquitectónico y cultural son el Molino de la Cueva, cuya estructura está construida en piedra de sillería, y el Horno de Leña, considerado el más antiguo de la comarca y donde aún hoy se puede adquirir pan.
Los Baños Árabes de Alfaíx, sumados a la iglesia parroquial de San José, que data de inicios del siglo XX; y a los yacimientos de Cadima, sitio donde son conservados los restos de una villa romana; son otros de sus principales atractivos turísticos.
Aquellos que quieran llevarse algún souvenir de recuerdo de su paso por este acogedor pueblo, seguramente no querrán dejar de llevarse una de las artesanías típicas del lugar, como platos y utensilios de barro, alpargatas o bolsas y espuertas con esparto, los cuales forman parte de una tradición que está desapareciendo.
En cuanto a la gastronomía de Los Gallardos, recomendamos probar la olla de trigo, el ajo colorao, las gachas de pimentón, la tortilla de collejas, las pelotas, entre muchas otras exquisiteces. 

Turismo rural y deportivo en Vélez-Blanco

Vélez-Blanco es un municipio andaluz, que está situado en la provincia de Almería y que integra el Parque Natural Sierra María-Los Vélez y la Ruta de los Castillos. Se trata, por ende, de un destino perfecto para los amantes del turismo rural y deportivo, así como para los aficionados al turismo cultural.
En su casco urbano, sobresale el Castillo-Palacio, considerado una de las joyas del renacimiento español. Fue construido sobre la antigua alcazaba árabe allá por el siglo XVI, y se erige sobre una roca que supera los 1.000 metros de altitud, por lo que desde aquí pueden apreciarse excelentes panorámicas de la villa. Solamente es conservado el exterior, pues su decoración interior ha sido vendida a comienzos del siglo XX y actualmente se expone en el Museo de Arte Metropolitano de Nueva York.
Otros edificios emblemáticos son la Iglesia de Santiago Apóstol, que posee elementos góticos, renacentistas y mudéjares; el Convento de San Luís, que se destaca por su portada de estilo plateresco; y la Fuente Caños de Caravaca, originaria del siglo XVIII.
En las afueras del caso urbano, es posible apreciar diversas torres vigías, así como yacimientos arqueológicos con pinturas rupestres, la mayoría de los cuales se hallan en el Parque Natural Sierra María- Los Vélez. La Cueva Ambrosio y el Cerro de las Canteras, son un gran ejemplo de los mismos.
En dicho parque, es posible practicar senderismo en los senderos del Pinar de las Muellas, Sierra Larga o Solana del Maimón.
Entre lo mejor de su gastronomía se encuentran platos como las migas de harina, los gurullos con liebre o perdiz y los mantecados dormidos.

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Pulpí, tesoro natural

El municipio de Pulpí, situado en la provincia de Almería, es poseedor de un tesoro que enorgullece por su exclusividad a sus habitantes: la geoda gigante de Pulpí, una atractiva formación rocosa de millones de años de antigüedad que está completamente recubierta de cristales de yeso casi transparentes y que es catalogada como la mejor conservada en el mundo. De ahí que fue declarada Monumento Natural. Fue encontrada dentro de una mina abandonada en El Pilar de Jaravia, uno de los tantos núcleos poblacionales de Pulpí.
Isla Negra, también conocida como la Isla de las Palomas, es otro de los monumentos naturales que posee este municipio. Se trata de uno de los diversos islotes de origen volcánico de la zona, que se encuentra ubicado en el núcleo costero y turístico de San Juan de los Terreros. Y ya que estamos descubriendo la naturaleza del lugar, es recomendable además hacerse un tiempo para visitar el encantador Palmeral de Pilar de Jaravia.
En el pueblo de Pulpí, que forma parte de la Ruta de los Castillos por Andalucía, el visitante tendrá la oportunidad de apreciar, a su vez, su rico patrimonio arquitectónico, como es el caso de la Iglesia de San Miguel, templo de estilo neoclásico que se halla en la Plaza Mayor; y el Castillo de San Juan de los Terreros, construcción situada sobre una colina que fue levantada en el siglo XVIII.  Si disponen de más tiempo no pueden dejar de visitar la Torre de los Terreros, de estilo renacentista; la Batería de San Juan de los Terreros, cuya construcción data de a mediados del XVIII; la Casa del Inglés, un claro ejemplo de casa solariega; el edificio del Ayuntamiento, de estilo mudéjar; y la Estación de Tren, de inicios del siglo XX.
La zona del litoral de Pulpí es perfecta para los amantes del turismo de sol y playa. Su costa alberga playas de aguas cristalinas que, por sus características, resultan ideales para la práctica de deportes acuáticos. Algunas de ellas son la Playa de Los Nardos, Mar Serena, Entrevista y Calipso. También, posee bellas calas como Cala Cerrada, la de la Tía Antonia y Cala Cuartel.
Para conocer a fondo el término municipal, se sugiere tomar el camino de hierro de la vía del tren de finales del siglo XIX, que llevará al viajero a través de puentes y túneles que actualmente se encuentran en desuso.

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Roquetas de Mar, ciudad turística por excelencia

La provincia de Almería dispone de lugares para descubrir, dotados de gran encanto, como es el caso de Roquetas de Mar, ciudad turística por excelencia.
Roquetas de Mar sobresale por sus magníficas playas, una significativa oferta hotelera y la calidez de su gente.  Por todo ello, es que se trata de una ciudad  muy elegida por los turistas.
Además de sus diversos atractivos culturales y de ocio, ofrece a sus visitantes  playas de gran nivel, lo cual sumado a la importante oferta gastronómica y hotelera hacen que la ciudad sea muy visitada, especialmente en verano.
Entre los monumentos de Roquetas de Mar se encuentran la Torre del Esparto, la Torre de Cerrillos y la del Castillo de Santa Ana, todos ellos fiel testimonio del Castillo de las Roquetas del siglo XVII. Un ejemplo del sistema defensivo medieval lo constituye la Torre del Castillo, situada entre Roquetas de Mar y la Mojonera. También, vale la pena visitar la Torre de la Quebrada de Aguadulce, la cual debido a que se halla ubicada en lo alto de una colina concede una vista magnífica del mar y el puerto deportivo.
De la arquitectónica del lugar se destacan la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, situada frente a la Plaza de la Constitución y próxima al Ayuntamiento, así como la Capilla de la Santa Cruz.
Otro sitio de interés es el Arrecife Barrera de Posidonia, conformado por praderas de posidonia oceánica de las costas del Mediterráneo. En dirección al sur, es posible visitar  el Paraje y Reserva Natural de Punta Estinas, el cual consiste en 14 kilómetros de playas arenosas, dunas y zonas de salinas.
En fin, si eres un amante del sol y la playa, Roquetas de Mar tiene todo lo que necesitas para que tu viaje sea excepcional gracias a su excelente infraestructura vacacional, además de su atractivo patrimonio artístico, cultural y natural.

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Recuerdos de Abla

Abla es una localidad de la Comunidad de Andalucía, situada entre Granada y Almería, dentro de cuyo territorio  incluye al núcleo poblacional Las Adelfas.
Ya desde la prehistoria, específicamente durante el periodo de los Millares, Abla disponía de diversos asentamientos. Luego, en el s. III a. C., fueron asentándose los íberos en el Castillo de Abla. También los romanos se sintieron atraídos por el encanto de este lugar, lo cual queda demostrado en un mausoleo romano que fue erigido para darle sepultura a un personaje relevante de la época. Dicho mausoleo, fue utilizado para fines diversos, pero lo que lo hizo perdurar hasta hoy es la Ermita a San Sebastián que allí funciona, aunque se encuentra en muy mal estado de conservación. También, resultan de interés para el visitante el Pedestal de Aviliano, ubicado en la plaza de San Antón, y la Ermita que lleva el mismo nombre, datada en el s. XVII.
Tras la reconquista a mano de los cristianos, el pueblo creció considerablemente. Así, por ejemplo, en 1629 fue construida la Ermita de los Santos Mártires, en homenaje a los patronos del municipio, Apolo, Isacio y Crotalo. Esta Ermita ha ido objeto de numerosas reformas.
Por su parte, la Iglesia Parroquial de Abla, separada del ayuntamiento por una calle estrecha, es casi una de las visitas obligadas, al igual que su plaza mayor, considerada una de las más bonitas de Almería.
Del pasado árabe, se conservan algunos restos de una alcazaba, situados en la parte más alta del pueblo. De ella, sólo quedan en pie algunos cimientos, parte de sus muros y un aljibe. Desde aquí, puede contemplarse el barrio del Castillo, que se caracteriza por su interesante arquitectura tradicional.
Aquellos que quieran llevarse un recuerdo de su visita a estas tierras, pueden comprar alguna jarapa en los talleres artesanos de Abla.

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Tahal rústica

Tahal, un pueblo almeriense cuyo trazado se adapta a la ladera de una colina, en pleno paisaje serrano, es el lugar indicado si lo que se busca es disfrutar de estupendas panorámicas de toda la comarca, dignas de ser retratadas.
Uno de sus monumentos principales es la torre del Castillo de los Estévez, el cual está erigido sobre una alcazaba y que se impone sobre un caserío, contrastando visiblemente el blanco de sus muros con el rojo de los tejados.
Los yacimientos arqueológicos se hallan entre los principales atractivos de esta población. Los mismos, se encuentran ubicados en los alrededores de Tahal y pertenecieron a diferentes culturas que habitaron la región en tiempos remotos. De ese modo, es posible apreciar interesantes grabados, que datan de diversas épocas, como es el caso de los del Cerro del Mojón, fechados en el Neolítico y la Edad de Bronce.
Otra de las joyas arquitectónicas que forman parte del legado histórico de Tahal es el castillo que domina la localidad. Se trata de una fortaleza que fue levantada en el siglo XVI y que actualmente se encuentra en estado ruinoso.
Continuando con el paseo por el casco urbano, es posible contemplar diversos monumentos de especial interés, como por ejemplo el edificio de la iglesia parroquial, dedicada al Santo Cristo del Consuelo, la cual aún conserva una torre, que antiguamente era utilizada como campanario y lugar de resguardo ante posibles ataques de los berberiscos.  Si bien cuando promediaba el siglo XIX la iglesia se hallaba en ruinas, diversas reformas posteriores le confirieron la estructura que luce hoy.
Otros de los encantos del lugar son una fuente, al igual que un viejo horno, donde eran cocidas las tejas para la población; y una lápida datada en 1881.
Su paisaje serrano, resulta ideal para practicar senderismo o disfrutar de un bonito día de campo.

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La magia del mar de Agua Amarga

La costa de Almería, en el litoral andaluz, se caracteriza por la existencia de un gran número de acantilados, donde se han asentado atractivas poblaciones de casas encaladas dispuestas de cara al mar, como es el caso de Agua Amarga, sitio tranquilo si los hay.
Se trata de un antiguo pueblo de pescadores, cuyo cálido ambiente se mantiene vigente. Así, podemos apreciar el encanto de la arquitectura popular, que destaca por sus casas de fachadas blancas que se confunden con la claridad de sus aguas.
A pesar de que se ha convertido en un destino bastante concurrido por los turistas, en este lugar es posible dar un paseo por recoletas calas y playas de gran belleza, que se suceden unas a otras, sin tener que preocuparse del reloj. Podemos concurrir a la playa del Plomo, de fina arena y grava, a la cual se accede en coche a través de la rambla que lleva el mismo nombre. Inclusive, podemos optar por ir a la playa de los Muertos que, al margen del nombre, ofrece al viajero un espacio de franco sosiego que resulta perfecto para distenderse y pasar buenos momentos lejos de la rutina de las grandes ciudades.
Tanto Agua Amarga como las localidades vecinas de Carboneras, San José o Las Negras, fueron testigos de las diferentes culturas y modos de vida que han formado parte de la historia de estas tierras. Un buen ejemplo de ello es una antigua fortaleza, de la que hoy sólo se conservan sus restos, que en sus tiempos de esplendor seguramente fue majestuosa.
El viaje a Agua Amarga es una grata experiencia, no sólo por la magia del mar sino por el sosiego que aquí reina.

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En busca del relax en Almería

Almería, capital de la provincia homónima, es una bella ciudad que atesora  monumentos emblemáticos, como la Alcazaba y la Catedral. Aunque, además dispone de hermosas playas y paraísos naturales para descansar, así como una  variada agenda festiva y cultural.
La Alcazaba de Almería, que conserva siglos de historia, es una  fortaleza musulmana que poseía tres recintos de interés: una zona militar y de refugio para la población en caso de invasiones; instalaciones palatinas  y el recinto que fue construido a pedido de los Reyes Católicos después de la conquista cristiana.
Cada zona de la ciudad posee su encanto. Según se cree, el barrio musulmán La Chanca fue el origen de la ciudad.
La Catedral, más allá de ser un espacio de culto también era destinada a la defensa de Almería ante los ataques de los piratas berberiscos.
Al mismo tiempo, Almería se destaca por sus distintas playas, galardonadas con la Bandera Azul, urbanas o alejadas del centro para aquellos que desean mayor tranquilidad. Puede decirse que las hay para todos los gustos. Continue reading