Camarena de la Sierra, el pueblo de las cien fuentes

Camarena de la Sierra es un pequeño municipio de Teruel, conocido como “el pueblo de las cien fuentes”, pertenece a la comarca de Gúdar-Javalambre y dispone de un atractivo paisaje de alta montaña.
Su entorno natural, resulta más que propicio para la realización de diversas actividades. A tan solo 10 km. De Camarena, se ubica la Estación de Esquí de Javalambre, donde es posible realizar numerosas actividades en cualquier época del año.
También, podemos destacar Matahombres, una marcha BTT, que transcurre por la sierra de Javalambre, más precisamente entre los pueblos de Camarena De La Sierra y Riodeva. Posee una distancia de 82 Km. diferenciados en dos sectores. El primero, de 40 Km., discurre entre Camarena (1.450 m.), Riodeva (890 m.) y Camarena. En tanto que el segundo, de 42 Km., tiene lugar entre Pico de Javalambre (2.020 m.) y Camarena.
Al mismo tiempo, Camarena de la Sierra es perfecta para la práctica del senderismo, pues cuenta con rutas consolidadas y marcadas por el trazado de importantes rutas europeas.            
El clima del lugar, sumado a la pureza del entorno y la excelente calidad de sus aguas, convierten a este Municipio en el sitio indicado para el descanso y la relajación. Camarena es llamado.

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Turismo activo en Benaoján

Si está buscando un buen lugar para practicar deportes y, a la vez, disfrutar del turismo rural, entonces Benaoján es el mejor destino para ello. Su entorno natural ofrece rincones propicios para realizar senderismo, escalada y demás actividades, que le permitirán estar en contacto con la naturaleza.
También, Benaoján es un sitio de gran riqueza histórica. Precisamente, su término municipal  es hacedor de un atractivo e interesante patrimonio, tanto natural como histórico, destacándose sobre todo lugares como el Parque Natural de Grazalema, además de la Cueva del Gato y la Cueva de la Pileta.
Próxima a la estación del ferrocarril de la población se halla la Cueva del Gato, un paraje que despierta la atención de geólogos, arqueólogos y espeleólogos por igual, puesto que el sistema espeleológico Hundidero-Gato constituye uno de los de mayor complejidad de toda Andalucía. Esta galería, que se alza al lado de un río subterráneo, se caracteriza por su enorme belleza.
Por su parte, la Cueva de la Pileta, ubicada a pocos kilómetros del casco urbano, es uno de los principales ejemplos de arte rupestre de la época prehistórica del territorio andaluz, razón por la cual le ha merecido ser declarada Monumento Nacional. En algunas de sus salas, es posible apreciar la presencia de numerosas estalactitas y estalagmitas.
En el casco urbano, de aspecto tradicional, se localizan sus construcciones más importantes, como es el caso de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, datada en el  siglo XVII. Otra gran muestra de la arquitectura típica del lugar es la Torre del Moro, la cual da cuenta del pasado árabe de este destino.
Entre sus principales festividades se encuentra la Verbena del Tren, mediante la cual se recuerda el arribo del ferrocarril a Benaoján. Dicho festejo tiene lugar los últimos tres días de julio o comienzos del mes de agosto.

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Navarra a puro deporte

La Comunidad Foral de Navarra les ofrece a sus visitantes un gran número de propuestas para disfrutar de la realización de actividades al aire libre, que incluyen desde senderismo en sus bosques, rutas en bicicleta por senderos de distintas dificultades y descensos de barrancos en el valle del Roncal.
Los adeptos a los deportes extremos pueden dejar fluir la adrenalina ya sea escalando o descendiendo alguno de los barrancos de Navarra. Los más osados pueden practicar escalada en el cañón de Artazul, situado dentro de los límites del Parque Natural de Urbasa-Andía, que invita a desafiar el vértigo en sus paredes de 40 metros. Por su parte, los principiantes pueden hacer lo suyo en el valle del Roncal.
Aquellos que desean conocer a fondo los paisajes de esta bella comunidad, el senderismo es la mejor opción. Pueden realizarse recorridos de entre 10 y 50 kilómetros, por senderos señalizados de acuerdo a su extensión, pudiendo acceder en total a unas 50 alternativas. Quienes prefieren andar en bicicleta, pueden recorrer las mismas rutas pero en tramos más prolongados.
Otra de las actividades que pueden realizarse es la caza, especialmente en la Zona Media, el coto de la Valdorba y La Ribera, donde es posible cazar jabalíes, conejos y perdices. También, se pueden pescar truchas en las aguas del Pirineo, mientras que el río Bidosa es ideal para la pesca de salmones.
Además, Navarra cuenta con diversos clubes de golf de Navarra, como por ejemplo el de Ulzama, Gorraiz o el de Zuasti, donde es posible disfrutar de este deporte en un entorno de gran belleza.

Postal de Chimeneas

Chimeneas es un pequeño municipio granadino, que en sus orígenes fue una alquería. Hay quienes sostienen que su peculiar nombre deviene del humo de las chimeneas procedente de las primeras casas que poblaron la villa y que llamaba la atención de los caminantes. Con el tiempo, la villa fue creciendo de a poco y se han ido encontrando diversos restos de yacimientos arqueológicos originarios de la época musulmana. También, se pueden apreciar los restos del Castillo de Tajarja, un encantador castillo medieval.

El pueblo está ubicado junto al barranco de las Zarzas, en cuyo entorno predominan las tierras muy fértiles, pues por allí pasan las aguas del río Genil. Para disfrutar al máximo de la naturaleza de los alrededores, nada mejor que hacerlo practicando senderismo o dando paseos a caballo.

Para continuar conociendo el patrimonio histórico de Chimeneas sólo basta con detenerse en la plaza principal para admirar los Arcos, para luego visitar la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Rosario. Este último es el principal monumento del municipio, el cual que resultó parcialmente destruido debido al terremoto que sacudió a la región en  1884. Con los años, el templo logró ser reconstruido, gracias a lo cual hoy puede apreciarse el retablo del siglo XVI que se destaca por su  gran valor artístico.

En cuanto a su gastronomía, el plato estrella entre los lugareños es el  “pucherico”, un cocido elaborado con garbanzos y carne de cerdo. Este plato típico es degustado por los pobladores en una de sus festividades más importantes, el “jueves Lardero”, que es celebrado en el mes de agosto, durante una jornada donde además el pueblo lleva a cabo una romería.

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Actividades en Pallars Sobirà

Pallars Sobirà, que integra el Parque Natural del Alto Pirineo, no sólo es una comarca a la que muchos suelen visitar en invierno para practicar esquí alpino, sino que además cuenta con pueblos de mucho encanto, que se alzan entre valles y montañas, los cuales disponen de interesantes propuestas de actividades para el viajero.
Estos pueblos exhiben la típica arquitectura de montaña del Pirineo, a través de senderos y puentes que reflejan el estipo característico de otros tiempos.
Además de contar con diversos edificios de la época romana, hay una amplia oferta de museos, entre otros sitios de interés cultural, como es el caso del Ecomuseo de les Valls d’Aneu o la Serradora d’Areu, en donde se pueden conocer sobre los usos y costumbres que forman parte de la tradición de la comarca. También, pueden visitarse el Museo de Mariposas de Cataluña y el Centro de Interpretación de Tavascán, así como los conjuntos de Gerri de la Sal, la localidad de  Esterri d’Aneu y Llesui.
Esterri d’Aneu se la conoce por ser la localidad más importante de la región. Su casco antiguo está configurado por angostos callejones con edificios realmente antiguos. En la calle Mayor está la Creu de Terme, una estela discoidal ubicada sobre una columna que, de acuerdo a la tradición, fue levantada por los franceses. El río Noguera Pallaresa es cruzado por un puente medieval que data del siglo XIII. Asimismo, en esta localidad se encuentra la Casa Grassia, uno de los ecomuseos más importantes de la zona, donde el visitante puede hacer un repaso sobre  las costumbres y tradiciones propias de los habitantes del siglo XIX.
Por su parte, la localidad de Llesui, situada cerca de Sort, es popular por su estación de esquí, aunque desde hace años que sus instalaciones permanecen cerradas. Uno de sus principales monumentos es la iglesia románica de Sant Pere.
En tanto que Gerri de la Sal, es un municipio que ha sido declarado conjunto histórico artístico debido a su bello trazado medieval, que incluye la muralla y la Torre de la Presó.
Pero además en la comarca de Pallars Sobirà puede visitarse la Montaña de Tor, situada en el pueblo homónimo, sobre la cual recae un halo de misterio pues durante la Guerra Civil y, sobre todo, en el periodo de posguerra, fue escenario de una serie de extraños asesinatos y revueltas que, sumado las difíciles condiciones de vida, hicieron que fuera abandonado por sus habitantes. Por eso es que muchos la denominan la “Montaña Maldita”. Aunque claro, para conocer más de esta historia y develar el misterio, nada mejor que visitar el pueblo de Tor.

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De camping en la Costa Brava

Los campings que se extienden a lo largo de toda la Costa Brava ya no son lo que eran, pues su estética y espirítu han cambiado en los últimos tiempos. Ahora las instalaciones son de mejor calidad, al igual que los servicios ofrecidos por ellos, para atraer a un mayor número de visitantes.
Estas instalaciones, que se traducen en acogedores bungalows, mobil-homes y casitas de madera, sumados a la oferta de apartamentos, resultan muy atractivas no sólo por el placer de poder disfrutar del mar con el máximo confort sino además por el entorno natural en el que se encuentran, ya que la Costa Brava es una de las zonas costeras de mayor atractivo de España.
La estancia en la Costa Brava se torna aún más atractiva por su cercanía a diversas ciudades turísticas y espacios de gran valor medioambiental.
La zona norte de la Costa Brava, conocida como el Alto Ampurdán, es poseedora de un paisaje mediterráneo de excepcional belleza. En esta comarca vale la pena visitar, por ejemplo, la localidad de Peralada, cuyos principales monumentos son  un castillo del siglo XIV y las iglesias de Santo Domingo y Carme. Incluso, es recomendable dirigirse hacia el Monasterio de Sant Pere de Rodes, desde donde se obtienen maravillosas vistas de todo el entorno.
Retornando el camino a la costa, desde el Port de la Selva, se localiza el cabo de Creus, donde se ubican las localidades de Cadaqués y Port Lligat, que ofrecen un paisaje compuesto por calas recónditas, acantilados y grandes rocas.
Luego es interesante hacer un alto en Roses, que se asienta en la bahía homónima, donde se suceden diversas playas pequeñas rodeadas de pinares. Un poco más lejos de la playa, se halla Castelló de Empuries, que llama la atención por su casco urbano erigido en torno a su majestuosa iglesia.
También, resulta interesante recorrer los numerosos rincones que se esconden en el trayecto que va desde Aiguablava hasta Blanes, como es el caso del cabo de San Sebastián, la cala de Aigua Xellida, Llafranc, Cap Roig y Calella de Palafrugell.
Prosiguiendo por la ruta que marca la costa se encuentra Palamós, ciudad portuaria que brinda estupendas vistas de la bahía. Desde este lugar hasta San Feliu de Gixols hay diversos enclaves llenos encanto, como por ejemplo Calonge, que conserva numerosas muestras de su arquitectura tradicional.
Al retomar el camino de la costa, es posible arribar a Tossa de Mar, dueña de un entorno tranquilo ideal para descansar y un interesante recinto medieval, denominado Vila Vella.
Una vez en Lloret, tras atravesar un bello paisaje de pinares, se puede disfrutar de calas y pequeñas playas apartadas. Para concluir el paseo por la Costa Brava recomendamos visitar Blanes, una villa de gran encanto que posee una hermosa playa.

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Expedición al Valle del Navía

En la zona accidental del Principado de Asturias acapara nuestra atención el curso del río Navía, el cual integra un paisaje maravilloso de naturaleza desbordante. Valles, montañas, zonas boscosas y barrancos conforman el espacio perfecto para el turismo aventura, con múltiples propuestas de excursiones y actividades al aire libre.
También, como alternativa se pueden conocer los vestigios de antiguos asentamientos que se alzan en la margen izquierda del Navía.  Mientras que en sentido contrario podemos visitar el Aula de la naturaleza de Villalón.
Otros lugares donde es interesante realizar una parada son la Cova del Demo con sus pinturas rupestres, el castro del Chao San Martín y el museo etnográfico de Grandas.
Aquellos que viajen en familia, pueden combinar sin problema alguno las actividades con los niños, ya que hay un servicio de guardería activa en la que los pequeños llevan a cabo diversas actividades de acuerdo a su edad mientras los padres dan un paseo por la zona. 
La expedición al río Navía constituye una auténtica aventura, en la que recorreremos todo su cauce en diferentes etapas. Así, por ejemplo, lograremos descubrir el encanto natural del entorno durante los días de navegación en canoa, accediendo a rincones recónditos, a los que de otra manera no podríamos llegar. Lo que más llama la atención de este imponente paraje, son las estructuras naturales permanentes que se han formado por la conjunción de la piedra y la madera y que persisten con el paso del tiempo.
Cada actividad comporta el hallazgo de las costumbres ancestrales de la gente de la zona, con sus leyendas e historias que le dan un tinte especial a nuestro viaje.
Esta aventura nos llevará por los rincones de mayor belleza de la geografía asturiana, que incluyen pueblos de gran historia y un paisaje realmente conmovedor. Todo esto es amenizado por las delicias que pueden degustarse de sus fogones.
Durante la excursión no podemos resistirnos a recoger las Piedras de la Suerte (Quiastolitas), para lo cual debemos acercarnos hasta la Cueva del Demonio, en los alrededores del río Urubio. Es preciso señalar que estas piedras, eran usadas por los peregrinos del Camino de Santiago como una sierte de amuletos y elementos de veneración pagana para ahuyentar la tentación del diablo y el “mal francés”.
La estancia en este bello medio natural configura, con certeza, una grata experiencia para el viajero.

Malpartida de Plasencia

Malpartida de Plasencia es un municipio de Cáceres, que se encuentra a 476 metros sobre el nivel del mar y que posee un clima típico del Mediterráneo.

Desde lo alto del Cerro Canalizo, es posible apreciar en los meses de verano a la antigua Estación de Ferrocarril Palazuelo Empalme, actualmente conocida como Estación Monfragüe, un interesante parque forestal que atrae a muchos ecologistas debido a la biodiversidad que alberga, que permanece ajena a la acción del Hombre. Se trata de un paraje excepcional, donde predomina la tranquilidad. Aquí es posible apreciar su rica  fauna autóctona, por lo que visitar este lugar constituye una experiencia única e inigualable.

Este pueblo es ideal para aquellos que gustan de practicar senderismo, por la belleza abrumadora que caracteriza a la geografía de este destino. Por lo que el viajero, sea cual fuere la ruta que elija tomar, seguramente no desperdiciará la oportunidad de retratar las maravillosas imágenes que arroja esta localidad extremeña en cada uno de sus caminos. Incluso, si se dispone de tiempo, vale la pena aprovechar la oportunidad para visitar Gargüera, un pequeño poblado que se alza al norte de Malpartida de Plasencia.

Para llegar a Malpartida, es necesario atravesar carreteras vecinales, así como caminos ciegos y sendas de trazado difuso, casi inapreciable a la vista del turista. Por otro lado, a esta localidad se la conoce por sus típicos dulces y sus artesanías confeccionadas en piel.

Para despuntar el ocio, posee completas instalaciones deportivas, que incluyen pistas de tenis, fútbol y baloncesto, entre otras. También, cuenta con espacios culturales, como la Casa de la Cultura y una biblioteca.

De la arquitectura religiosa sobresale la Iglesia de San Juan Bautista, un templo del siglo XVI de gran atractivo. Aunque a la vez vale la pena conocer la Ermita de San Blas y la de San Gregorio.

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Día de campo en Agrón

Agrón es un pueblo de Andalucía de origen musulmán que debió esperar hasta después de la época de la reconquista para comenzar a desarrollarse, cuando los colonos provenientes de otros reinos españoles se asentaron aquí. En este municipio nació fray Luis de Paredes, el misionero franciscano que fue martirizado en la India en las postrimerías del siglo XVI.
Las fértiles tierras que abundan en este lugar convierten a Agrón en un pueblo principalmente agrícola.
Dadas sus características geográficas, se trata de un sitio muy propicio para practicar senderismo, ciclismo y dar paseos a caballo, actividades que permiten disfrutar a pleno de un día de campo.
Este destino cuenta con un interesante patrimonio arqueológico, el cual queda de manifiesto en los diferentes restos de asentamientos prehistóricos, fenicios y cartagineses, que aquí se encontraron.
En la finca de los Duques de Wellington hay un conjunto de cuevas prehistóricas, además de una Torre Atalaya de Vigía que data de la época árabe y que era destinada a controlar la totalidad de la comarca.
Los platos estrella de la gastronomía de Agrón son los perniles, las chacinas caseras y el conejo en salsa de almendras.
En cuanto a las festividades típicas del lugar se destacan la fiesta en honor a San Marcos, que se realiza el 25 de abril y en la cual se acostumbra ir al campo a comer el hornazo; mientras que en agosto tienen lugar las celebraciones en conmemoración de la Inmaculada Concepción.

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Malpica de Bergantiños: La Costa de la Muerte

La costa de Malpica de Bergantiños, conocida también como Costa de la Muerte por sus aguas turbulentas, se extiende entre Cabo Finisterre y La Coruña. En el puerto de Malpica un enorme un murallón de hormigón sirve de protección para su población pesquera cuando el mar está revuelto.
Al recorrer el puerto, podemos imaginar cómo era la difícil tarea que realizaban en el pasado los marineros que se dedicaban a capturar ballenas., quienes luego eran recibidos por las mujeres que se agolpaban sobre las rocas.
Actualmente, sobre esas mismas rocas hay algunos edificios modernos y pequeñas casas, que conforman un trazado laberíntico de calles en pos de procurar ganarle espacio a la naturaleza.
Pero la furia de la mar contrasta visiblemente con la apacible tranquilidad del interior de Malpica, una paz que envuelve a las parroquias de Cambre, Cerqueda, Buño, Mens y Barizo, lugares que además poseen cierto halo celta, brindándole un toque de belleza extra a la zona.
Para poder conocer más y mejor a esta actractiva población y el calor de sus gentes, nada más conveniente que realizar una visita a la Casa del Pescador, donde se exponen pinturas de Urbano Lugrís, que decidió pasar sus últimos días en Malpica por el amor que sentía por esta localidad.
Aunque aún conserva ese encanto marinero que la caracteriza, Malpica ha empezado a abrirse al turismo gracias a la belleza que posee la Praia Mayor, paseo marítimo cada vez más concurrido, muy elegido por los surfistas.
Una buena idea es recorrer las tabernas tradicionales o participar de la subasta del pescado.
Si miramos en dirección al mar, podremos divisar las tres islas Sisargas: La Grande, La Malante y La Chica, dispuestas alrededor de un faro que fue construido en 1919 y cuyo mantenimiento está a cargo de los marineros, que son los únicos que pisan estas islas. Pero si bien no existen excursiones que nos lleven hacia ellas, podemos acercarnos a bordo de algún barco pesquero para conocerlas.